Guía de Criterios de consumo

  Sumario  

 Ropa

Galego

¿Qué me pongo, qué necesito?

En nuestra sociedad de consumo, es fácil llegar a ser víctimas de los que considera “consumo compulsivo”: comprar por comprar, en lugar de hacerlo para satisfacer una necesidad o deseo. Ir de compras se convierte en una actividad de ocio, de manera que casi no concibimos que podamos dar un paseo sin comprar nada por el camino. De hecho, muchas veces el escenario del paseo es algún centro comercial.

A menudo, comparmos “alguna cosa” para liberar tensiones y ansiedades. Sin embargo, esto puede ser contraproducente.
Hacer un repaso del armario ropero y encontrar piezas que compramos hace tiempo y apenas nos pusimos puede causar descontento con nosotras/os mismos/as, más aún si nos acordamos de que nos costaron dinero. Y esto puede provocar ansiedad.

Ideas para antes de decidirnos a comprar ropa

  • Preguntarnos que piezas nos hacen falta o nos haría ilusión tener.
  • Asegurarnos de que la ropa que damos por “gastada” no se puede remendar.
  • Hacer un repaso del armario: a lo mejor tenemos la pieza que queremos, olvidada en algún rincón.
  • Si la ropa es para niñas/os, mirar si podermo aprovechar la de hermanos/as mayores o la de personas conocidas de la misma edad.
  • Intercambiar piezas de vestir con familiares o amigos/as.

¿Donde compro?

En nuestras ciudades encontramos numerosas tiendas de ropa, con oferta muy abundante. La mayoría de ropa nueva que se produce implica una explotación muy importante de recursos naturales, que en su mayor parte no se recuperan mediante el reciclaje.

Por otro lado, existen dos grandes tipos de tiendas. Las cadenas de marcas muy conocidas, que suelen pertenecer a grandes empresas multinacionales, y las tiendas “de barrio”, que suelen ser negocios familiares, más favorables para las economías locales.

Ideas para antes de ir a comprar ropa

Buscar lo que necesitamos en alguna tienda de segunda mano. En muchas ocaiones encontraremos ropa en muy buen estado. En esta guía puedes encontrar más información acerca de la ropa de segunda mano.

Si queremos ropa de primera mano, es importante preguntarnos a qué tipo de comercio queremos favorecer.

Cuando ya estemos en la tienda de ropa podemos preguntarnos acerca de las piezas que vemos... pero también acerca de las implicaciones sociales y medio-ambientales de los procesos que las hicieron posibles.

Calidad: tipos de tejidos y características

Antiguamente sólo había mercado de fibras textiles naturales. Se vestían ropas de fibras como el algodón, el lino, la lana o la seda. Generalmente, la gente sabía distinguir, por el tacto o por una simple inspección visual, de que tipo de fibra se trataba. La tradición familiar transmitida de padres y madres a hijos e hijas era el sistema para conocer las propiedades de cada artículo y del método para tratarlo en el lavado o a la hora de planchar.
Hoy en día, además de las fibras naturales, se utilizann cada vez más, las fibras artificiales, que se obtienen mediante síntesis química, y las fibras sintéticas, que se obtienen también mediante síntesis química a partir de derivados del petróleo.

Fibras naturales

  • Lana
  • Seda
  • Algodón
  • Lino

Fibras sintéticas

  • Poliéster
  • Nylon
  • Lycra
  • Poliamida
  • Tergal

Fibras artificiales

  • Acetato
  • Rayón
  • Viscosa

La información está en las etiquetas... pero no toda

La gran variedad de fibras, los diferentes acabados que pueden recibir los tejidos y la proliferación de las marcas comerciales, han contribuído a crear una gran difusión y desorientación, no solo en el momento de la compra de un producto texti, sino también en el momento de su mantenimiento o conservación.

Esta situación confusa requiere una respuesta de las industrias con el fin de informar al consumidor/a, qué se canaliza principalmente por medio de etiquetaje de composición y etiquetaje de conservación.

Etiquetaje de composición

Con la etiqueta de composición se identifica el material o los materiales que componen un producto textil. Esta información nos permite valorar y comprobar lo que compramos en realidad, y también conocer y recordar los nombres de las diferentes fibras de que está compuesto.

Etiquetado de conservación

La etiqueta de conservación da instrucciones sobre cómo se deben tratar las piezas para su mantenimiento y conservación. Es necesaria para evitar posibles deterioros de los artículos (agujeros por meterlos en legía,nylon deteriorado por pasarle la plancha a temperatura demasiado elevada, etc). Debe estar fijada al artículo y teneruna duración igual a su vida útil.

Cuando la etiqueta es insuficiente

A veces, nos encontraremos que la etiqueta no contiene todas las indicaciones obligatorias, o que queremos saber algún dato que no figura en la etiqueta. En estos casos, pude ser una buena costumbre dirigirnos al personal de la tienda. Lamentablemente, en muchas ocasiones no nos podrán dar la respuesta que queremos, pero cuanto menos, sabrán que hay consumidores y consumidoras que quieren estar mejor informados/as. Podremos pedir que trasladen la consulta a las empresas fabricantes o distribuidoras.

Más allá de la pieza

Cuando compremos ropa (o cualquier otro producto, además de satisfacer una necesidad o deseo, estamos colaborando economicamente con todos los procesos que hicieron posible el artículo. El consumo responsable conduce a informarnos acerca de comose llevaron a cabo estos procesos, para evaluar si queremos o no colaborar con ellos. Así, además de informarnos acerca de la calidad de una pieza, podemos tener en cuenta factores de tipo ambiental y social.

Ideas para cuidar la ropa

  • Evitar temperaturas de lavado mo¡uy altas y no usar lejía.Viscosa
  • Tender la ropa de manera que no se deforme, especialmente piezas de punto (es acoseable tenderlasen horizontal)
  • Evitar que el sol incida durante mucho tiempo sobre las piezas de color, porque las decolora.
  • En caso de rotura, algunos remiendos son sencillos y eficaces. Si bien se está perdiendo la cultura del “saber coser”, podemos recurrir a talleres de costura.

Reutilización

Una vez que una pieza ya no sirve, puede resultar de utilidad para otras personas. Esto ocurre especialmente en el caso de la ropa infantil, a medida que los niños y niñas crecen. Pero también puede ocurrir en la ropa para mayores, por ejemplo si vemos que una pieza no nos sienta tan bien como pensábamos, o si nos cansamos de ella pero sigue estando en buen estado.

Para reutilizar la ropa en buen estado

  • Pasársela a hermanas o hermanos menores, familiares o amistades
  • Donarla a alguna entidad que distribuya ropa entre sectores sociales con pocos recursos. Es conveniente asegurarse de que la entidad realiza su trabajo de forma ética y sin ánimo de lucro.
  • Venderla o donarla a tiendas de ropa de segunda mano. También es acosejable informarse acerca del comportamiento de la tienda.

La ropa de segunda mano

En todo el Estado, aún no está estendida como en otros países la “cultura de la ropa de segunda mano”. Sin embargo, existen varias empresas e instituciones dedicadas a eso. Algunas las donan gratuitamente a sus futuros usuarios/as, otras la venden. Suelen apelar a nuestra buena voluntad para que les demos ropa, contándonos que van a ayudar a personas necesitadas. Esto es verdad en muchas ocasiones, pero no en todas. En algunos casos lo que se hace con la ropa, es venderla en países de la periferia económica, por debajo de su precio de mercado, lo que constituye una competencia desleal, que perjudica mucho a la economía de estos países. Así, la supuesta “ayuda de buena voluntad”, se convierte en realidad en un grave perjuicio. Por lo tanto, es aconsejable informarse bien acerca del destino que se le va a dar a la ropa que donamos.

La organización AERESS (Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria), agrupa centros en varios puntos del Estado dedicados a la recuperación de diversos materiales, entre ellos, ropa. Estos centros dan trabajo a sectores sociales marginados, favoreciendo su reinserción social. Este es tambén el objetivo de distintos centros de Cáritas Diocesana Española y de la organización Traperos de Emaús. Unicef y Médicos Sin Fronteras, denunciaron a la empresa Humana por tener menos fines “benéficos” de los que proclamaban.

Reciclaje

Inevitablemene, después de un determinado período de uso, llega un momento en que una pieza de ropa ya no se puede usar para vestir. Sin embargo, el tejido del que está hecha es un recurso material que sí puede ser útil.

Si tiramos la ropa a la basura, estamos desaprovechando este recurso. La ropa acabará probablemetne en un vertedero o en una incineradora.
Aunque parezca que “desaparece”, no es asi, puesto que la materia no se crea ni se destruye, sino que se transforma.

En un vertedero, la ropa contribuirá a agrandar el montón de basura, hasta que se descomponga, si es de fibras naturales, después de muchos años. En una incineradora, se convertirá en ceniza y humo que, según cuales sean los componentes del tejido, pueden ser contaminantes y tóxicos y, por tanto, perjudiciales para la salud de los seres vivos y del medio ambiente.

Las 3R

Siempre es conveniente tener presente el principio ecológico de las “tres R”: Reducir, Reutilizar y Reciclar, en ese orden. En primer lugar, minimizar la cantidad de ropa de primera mano que compramos. Después darle segundos usos a la que ya no nos sirva. Finalmente, tirar la ropa inútil en colectores específicos para su reciclaje posterior.

Si nos gusta coser y tenemos imaginación, podemos crear nuevas piezas divertidas a base de parches y retales.

Si finalmente optamos por tirarla en colectores especiales para ropa, desde donde será recogida por empresas especializadas en el reciclaje de tejidos, tendremos que informarnos acerca de donde podemos encontrar un contenedor en nuestro municipio (colectores en algunos puntos comerciales, centros de recogida o puntos limpios).

02 La ropa y el medio ambiente

Cuando estamos en una tienda de ropa, vemos las piezas como objetos que pueden satisfacer una necesidad o un deseo. Sin embargo, estos objetos n “caen del cielo”, sino que llegan hasta la tienda después de múltiples procesos de producción, que tienen unas implicaciones medioambientales y sociales importantes.

Consideraciones medioambientales

A lo largo de todo el ciclo de vida de la ropa, los momentos donde se producen mayores impactos ambientales son en la obtención de las materias primas y en la producción de tejidos.

Materias primas

Las fibras naturales se obtienen mayoritariametne de explotaciones agrarias intensivas. Esto implica el uso de fertilizantes y plaguicidas químicos, perjudiciales tanto para nuestra salud, como para el equilibrio ecológico de las tierras de cultivo.

Las fibras artificiales proceden de industrias químicas, que vierten residuos contaminantes a los ríos y a la atmósfera. Las fibras sintéticas, además, son derivadas del petróleo, un recurso no renovable y que genera un impacto ambiental enorme, sobrre todo por su contribución al cambio climático. La mayor problemática, desde el punto de vista ambiental, es el PVC.

Así mismo, en el proceso de producción del calzado deportivo, también se utilizan productos agresivos, tanto para nuestra salud como para el medio ambiente.

La goma y la cola utilizadas para la elaboración de las suelas del calzado deportivo son, a menudo, derivados del petróleo.
En los últimos años, la demanda de fibras naturales creció paralela a la conciencia de los límites ambientale, así como a la constatación del impacto ecológico que comporta la producción de fibras sitéticas. También se observa un rechazo de las fibras animales, obtenidas, mayormente, con procedimientos que les provochan dolor a estos seres. Recientemenete se está comenzando a obtener ficbras a partir de envases de plástico usados, en un intento de reutilización de los recursos materiales.

Producción de tejidos

En este punto del proceso, el mayor problema deriva del uso de tintes y del blanqueado de los tejidos.

Los tintes suelen ser de origen químico, y por tanto, perjudiciales para el medio ambiente y para las personas trabajadoras y consumidoras.
Los sistemas de tinción y blanqueado de las piezas están siendo sustituídos lentamente, sobre todo en la producción ecológica, por una química menos agresiva y por el uso de sustancias ecológicas y naturales con el fin de reducir su impacto contaminante.

Las pieles

Algunas especies de animales, como la nutria, el lince o la marta, están en peligro. Por este motivo, hacer abrigos con sus pieles no es sostenible ni ético. En otras ocasiones las pieles provienen de capturas hechas con brutalidad, como en el caso de las focas. Por otra parte, la fabricación de piel –proceso de limpieza, curtido y tinte- acostumbra a llevarse a cabo con riesgo para la salud del personal trabajador, especialmente en los países en los que los regulamientos sanitarios y de seguridad son escasos.

En el caso del cuero, puede ser curtido de manera vegetal o al cromo.
El curtido al cromo, que se introduce en el siglo XIX, utiliza, además del cromo, productos químicos como el cadmio, el aluminio, el titanio o el zirconio.

Aunque últimamente las legislaciones limitan el vertido de contaminante y el consumo de agua, es bien cierto que este proceso provoca vertidos de aguas y residuos sólidos con elementos tóxicos de gran impacto ambiental (Rev. CRIC, núm 8, pág 8).

La deslocalización de la producción

Actualmente, la mayoría de las empresas textiles y de calzado deportivo, subcontrata toda o parte de su producción a países del sureste asiático, especialmente a China. En todo el Estado, en los últimos diez años, desapareció gran parte de esta industria, que fue, en su momento, muy importante.

La consecuencia de esta deslocalización de la producción desde el punto de vista medioambiental, es el incremento en los requerimientos del transporte, lo que supone un aumento de las infraestructuras y de la contaminación.

03 La ropa y los derechos humanos

Condiciones laborales en el sector textil

La gran mayoría de ropa que encontramos en nuestras tiendas fueron confeccionadas en países empobrecidos. Las empresas propietarias de las marcas, que suelen ser de países europeos y de América del Norte, subcontratan la producción a otros países paroque les supone una reducciónmuy importante en los costes, tanto laborales como fiscales.

En los países empobrecidos, la manufactura suele llevarse a cabo en las denominadas “maquilas”. Son fábricas destinadas a la producción de manufacturas textiles para su exportación, donde se realizan trabajos mecánicos y con pocos requerimientos tecnológicos.

Las maquilas están, a menudo, en Zonas Francas, unas áreas delimitadas mediante vallados. El uso del suelo en esas Zonas Francas, suele estar libre de impuestos. Por otra parte, las empresas que subcontratan las maquilas en Zonas Francas gozan de condiciones ficales muy ventajosas para la entrada y salida de capital y mercancía del país.

¿Qué condiciones de trabajo pueden darse en las maquilas?

Las trabajadoras (son mujeres, la mayoría) cobran sueldos que les permiten a duras penas, sobrevivir. Suelen comenzar el trabajo con catorce años y no lo hacen, habitualmente, más allá de los 25, debido al enorme desgaste qu sufren en los puestos de trabajo.

Muchas veces no existen contratos por escrito y las empresas despiden a las trabajadoras sin ningún tipo de indemnización.

Las jornadas laborales suelen ser de 12 a 14 horas diarias. Con suerte disponen de un día libre a la semana, o una semana de vacaciones al año.

Se exigen cotas de producción diarias muy altas. Se obliga, a las trabajadoras, a hacer un buen número de horas extra, que a menudo, ni se contabilizan ni se pagan.

Los sindicatos, suelen estar prohibidos o manipulados. Las condiciones sanitarias y las medidas de seguridad suelen ser muy pobres o inexistentes.

Los talleres del sudor

Debido a las pésimas condiciones laborales en las que se trabaja, las maquilas también se conocen como “talleres de sudor” (sweatshops).
Es importante no olvidar que también existen los sweatshops en los países del Norte, dentro del sector de la economía sumergida.

Códigos de conducta

En los últimos años, se está haciedo hicapié en que las empresas elaboren y cumplan lo que se denominan “códigos de conducta”: un conjunto de normas mediante las que la empresa enseña su compromiso con el cumplimiento de los derechos humanos en todas sus operaciones y en todos los países en los que trabajan, con respecto a las leyes nacionales (en especial a las leyes laborales y a los Convenios Laborales Internacionales), y con cuidado en la defensa del medio ambiente.

La campaña “Ropa Limpia” (CRL), elaboró en 1998 un código de conducta para la industria de la confección y de la indumentaria deportiva, apoyada por varias organizaciones sindicales internacionales. Este código hace referencia a las convenciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), e incluye el complimiento de estos principios.

  • Libertad de asociación
  • Derecho de negociación colectiva
  • No a la discriminación
  • No a los trabajos forzados o a la exclavitud
  • Edad mínima para trabajar de 15 años
  • Medidas sanitarias y de seguridad
  • Semana laboral de un máximo de 48 horas y doce extras voluntarias máximas.
  • Derecho a un salario digno y al establecimiento de una relación de empleado (un contrato)

A pesar de que algunas empresas ya empiezan a elaborar su propio código de conducta, muchas veces los códigos no son más que “agua de borrajas”, puesto que no se cumplen.

Estos sólo pueden ser útiles si se establecen sistemas de verificación o de seguimiento efectivos e independientes, se el código de conducta es público y está a disposición del personal trabajador en su lengua propia.

Alguans multinacionales establecieron sus propios sistemas de verificación y las hay que tienen departamentos encargados de visitar todas las fábricas para poder ver si cumplen con los requisitos del código, antes de cerrar los contratos. Pero esta no es la política de la mayoría de las transnacionales. Además, un informe elaborado por la campaña “Ropa limpia” descubrió las debilidades de estos sistemas de verificación de la aplicación de los Códigos de Conducta.

Por todo esto, a nivel internacional se está exigiendo que se establezcan mecanismos de seguimiento independiente, donde estén representadas todas las partes implicadas: las empresas, los sindicatos, las organizaciones no gubernamentales, las personas trabajadoras y los gobiernos.

En este sentido, existen inciativas europeas que avalan mecanismos indempendientes de verificación. La iniciativa Comercio Ético (Ethical Trade Iniciative, ETI), es una alianza de compañías, ONGD y sindicatos, cuyo objetivo es garantizar la implementación de lso códigos de conducta de lacompañía para mejorar las condiciones laborales en su producción. Por otra parte, la Fair Wear Foundation (FWF), trata de promocionar las condiciones laborales en la industria textil. Es un ainiciativa en la que participa activament la campaña “Ropa limpia holandesa” y “Max Havelaar” de Comercio Justo.

Ya se firmaron algunos acuerdos para hacer un seguimiento independiente entre la campaña Ropa Limpia y algunas empresas. Hay fábricas que, después de aplicar códigos de conducta durante cuatro o cinco años, se convirtieron en más prósperas que antes, poque el personal trabajador se compromete con una producción de calidad.

Por otra parte, algunas empresas comenzaron a elaborar una “memoria social” o “memoria de sostenibilidad”, en la que explican su comportamiento a nivel social y ambiental.

Iniciativas de Certificación Social

Actualmente existen iniciativas tanto a nivel europeo como a nivel internacional que avalan mecanismos independientes de verificación. Algunas de esas iniciativas están compuestas por empresas textiles, sindicatos y organizaciones sin ánimo de lucro y garantizan una verificación independiente y objetiva de la aplicación de los códigos de ocnducta. Otras, sin embargo, son promovidas únicamente por alianzas de empresas. Desde la Campaña “Ropa Limpia” no se cree que garanticen un mecanismo de control y monitoreo suficientement objetivo.

A Fair Wear Foundation (FWF) trata de promocionar las condiciones laborales en la industria textil.

A Ethical Trading Initiative (ETI) es una alianza de empresas, organizaciones no gubernamentales y sindicatos. Su objetivo es promover las buenas prácticas en la implementación de códigos de conducta y en el control de las condiciones laborales en toda la cadena de proveedores de los productos.

A Fair Labour Association (FLA) es una organización sin ánimo de lucro que promueve el cumplimiento de los estándares laborales y la mejora de las condiciones de trabajo en las cadenas de proveedores de productos, combinando esfuerzos de empresas, organizaciones no gubernamentales, universidades y centros de estudios.

Business Social Compliance Initiative (BSCI) es una alianza de empresas europeas que tiene como finalidad, establecer unos mecanismos de control y monitoreo sobre las condiciones laborles de los trabajadores y trabajadoras de los proveedores de otros países.

El Global Compact es una iniciativa de la ONU para promover la responsabilidad social de las empresas a nivel mundial. Se trata de un pacto voluntario que firman las compañías y que las compromete a aceptar diez principios básicos, definidos por la ONU para la actividad empresarial trasnacional. La firma del Global Compact no implica un control o monitoreo en la cadena de producción.

Certificación Social

Es deseable que podamos saber si la ropa que encontramos en las tiendas se fabricó siguiendo un código de conducta. Para esto, sería necesario contar con lo que se denomina “certificación social”: un sello en las etiquetas que garantice que la ropa se confeccionó con criterios éticos.

En el ámbito europeo se dieron algunos pasos en esta dirección, pero aún no existe un sistema aceptado internacionalmente. Algunas empresas de auditoría crearon la Certificación SAI8000, que acredita que las empresas que la reciben pagan un salario suficiente para vivir.

No obstante, no examina a las empresas subcontratadas por la empresa acreditada y no tiene en cuenta el papel de los sindicatos. El proceso de auditoría es impreciso y se aqueja de falta de transparencia y control públicos.

Sellos de garantías sociales y ambientales

Fuera del sectro textil, existen algunos sellos reconocidos internacionalmente que certifican que ciertos productos se elaboraron de acuerdo con algunos principios sociales o ambientales.

Etiqueta Rugmark: para alfombras manufacturadas en la India, Nepal y Pakistán. Garantiza que no se empleó trabajo infantil.

Sellos de Comercio Justo: hasta ahora existían sellos como Fairtrade, Max Havelaar o Transfair para alimentos procedentes de países del Sur, como café, chocolate, azúcar o plátanos, garantizando que el trabajo de los agentes productores y las relaciones comerciales con ellos se desarrollaron siguientdo los criterios de Comercio Justo. Actualmente, estos tres sellos se fusionaron en uno: el Fairtrade Labelling Organizations (FLO), que es como se denomina a la organización internacional responsable de la definición y de la certificación de los estándares del Comercio Justo. Permite que más de un millón de personas que dependen de ellos, en 50 países, se organicen y beneficien del Comercio Justo con el sello. Este sello certifica, que los productos textiles carecen de explotación laboral infantil, mantienen unas relaciones laborales que garantizan salarios dignos e iguadad de género.

Etiquetas ecolóxicas de los consejos reguladores de las distintas comunidades autónomas: para alimentos. Certifican que se cultivaron o elaboraron seguiendo los criterios establecidos para la producción agrario-ganadera ecológica.

Etiqueta ecológica europea: creada por la Unión Europea para promover la producción y uso de productos con menor impacto ambiental. Aún está poco utilizada.

Certificación Forestal FSC (Forest Stewardship Council): para madera. Garantiza que se obtuvo de bosques explotados de forma sostenible.
AENOR Medio Ambiente: certifica produtos con una incidencia ambiental menor que la de otros semejantes. Los criterios son establecidos por las empresas, con poca participación de las organizaciones ecologistas y de consumidores/as.

04 Nuestros derechos como personas consumidoras

En nuestra sociedad, el consumo es omnipresente. No hace muchos años, las familias o comunidades vecinales eran más autosuficientes, sobre todo en áreas rurales. La gente en general, solía desarrollar destrezas para hacer muchas tareas domésticas (costura, bricolage, etc) y eran habituales los intercambios o trueques. Hoy, en cambio, para satisfacer cualquier necesidad, solemos pagar con dinero.

El incremento en el consumo se ve favorecido por las nuevas tecnologías. Cada vez hay más bienes y servicios que podemos obtener y pagar sin movernos de casa, a través de internet; gracias a la globalización y a la deslocalización de la producción, aquello que conumimos puede proceder de lugares cada vez más lejanos. Por eso, cada vez tiene más sentido preguntarnos, no sólo por la calidad o el precio del producto en sí, sino por donde y como se fabricó.

Hoy en día, toda la ciudadanía es consumidora de bienes y usuaria de servicios y como tal tiene derechos acogidos a la legislación.

¿Cuáles son?

A nivel legal, os termos “consumidor/a” e “usuario/a” refírense aos destinatarios/as finais dun produto ou servizo. Polo tanto, non inclúen a quen adquiren algún ben ou servizo para transformalo ou volvelo vender
A nivel legal, los términos “cosumidor/a” y “usuario/a” se refieren a los destinatarios/as finales de un producto o servicio. Por tanto, no incluyen a quien adquiere algún bien o servicio para transformarlo y venderlo..

Derecho a la protección de la salud y a la seguridad

Los productos y servicios que se nos ofrecen no deben suponer riesgos para nuestra salud. En caso de que lo supusiera, el fabricante debería alertarnos al respecto (de todas maneras, es importante tener presente que en muchos casos nadie conoce a ciencia cierta los efectos de determinados productos sobre la salud, como es el caso de muchos aditivos alimentarios)

En el caso de la ropa, se nos debe informar si un determinado tejido puede provocar rozaduras o alergias en la piel (como los botones recubiertos de níquel). Algunos tejidos pueden contener pequeñas cantidades de metales pesados.

Derecho a la protección de intereses económicos y sociales

Los consumidores/as tenemos derecho a que se protejan nuestros intereses económicos. No debemos ser engañados/as mediante promociones o publicidades engañosas. Por ejemplo, si nos dicen que una pieza es impermeable, ha de serlo realmente.

Al comprar, tenemos derecho a recibir un recibo o justificante y, en su caso, un contrato de garantía, redactado con claridad, donde consten los mecanismos establecidos para reclamaciones o devoluciones.

Derecho a una información correcta

Tenemos dercho a conocer suficientemente las características esenciales de los productos o servicios que adquirimos: origen, composición, precio, condiciones de pago, fecha de producción y de caducidad, instrucciones o indicacionoes para su correcto uso o consumo, y advertencias sobre riesgos previsibles.

En el primer capítulo de esta guía se encuentran los requerimientos que deben cumplir las etiquetas de la ropa.

Derecho a la educación y formación en materia de consumo

Para que podamos ejercer nuestros derechos es imprescindible que los conozcamos. Así poderemos elegir más libremente, gastar nuestro dinero más racionalmente, prever riesgos derivados de usos inadecuados y saber como actuar en caso de sentirnos defraudados/as.
Una buena educación como consumidor/a también nos tiene que permitir adecuar nuestro comportamiento a un uso racional de los recursos naturales y al respeto por el medio ambiente.

Derecho de representación, consulta y participación

Las asociaciones de consumidores/as y usuarios/as, sin ánimo de lucro, tienen como finalidad la formación y educación de sus asociadas/os y su defensa ante la industria, la administración pública y los tribunales de justicia.

La ley establece de qué manera se deben constituir estas asociaciones, que juegan un papel muy importante en la sociedad: el Estado debe escuchar su opinión al elaborar las leyes que afectan directamente a las personas consumidoras y usuarias, a través del Consejo de Consumidoras/es y Usuarias/os.

Derecho a la protección en situacións de inferioridad

Existen situaciones en las que las personas consumidoras nos podemos encontrar en situaciones de inferioridad, subordinación y, tal vez, indefensión.

La legislación pretende compensar estas situaciones con medidas como las campañas de orientación dirigidas a determinadas zonas geográficas o a grupos sociales más afectados, también con campañas de control de calidad y de análisis de reclamaciones o quejas.

Dereito á indemnización ou reparación dos danos ou prexuízos sufridos

Tenemos derecho a ser indemnizados por los daños y perjuicios causados por el consumo de un bien defectuoso. Todas las personas que intervienen en las diferentes fases de producción y venta del producto son responsables de su naturaleza, idoneidad y estado de conservación, de manera que son responsables también de los daños que se nos puedan causar por su negligencia.

¿Como ejercerlos?

La adquisición de un producto o servicio debe realizarse sólo cuando nos asegurásemos de cuales son las características de ese producto o servicio, así como de su precio. Si a pesar de estas precaucioenes, nuestros derechos de consumidores y consumidoras se ven lesionados, disponemos de varias vías para reclamar.

Hojas de reclamaciones

Muchos establecimientos deben tener a su disposición una Hoja de Reclamaciones a través de la cual, poder formular nuestras quejas en el propio establecimiento. Si no nos quedamos satisfechos, podemos acudir a algún organismo de protección del consumidor/a.

Organismos de protección del consumidor/a

Asociaciones de consumidores/as

Son de carácter privado. Sus funciones son:
-  Promocionar la calidad de vida de la ciudadanía, dando asesoramiento.
-  Prestar defensa jurídica (normalmente, es necesario estar asociado)
-  Establecer oficinas de información
-  Intervenir en programas de educación e información al consumidor/a.
-  Intervenir en procesos administrativos y/o judiciales tendentes a hacer ofertas, promociones y publicidades engañosas.

Oficinas Municipales de Información al Consumidor/a (OMIC)

De carácter municipal y gratuíto, estas oficinas tratan de solucionar problemas cotidianos y concretos que afectan a la vecindad en materia de consumo. La mayoría de los municipios disponen de una OMIC. Sus objetivos son:

a> Informar, educar y formar en materia de consumo.

b> Registrar y remitirle al organismo competente las reclamaciones, y tratar de resolver los conflitos por la vía amistosa.

c> Facilitar información gratuíta sobre: referencias de autorización y registro de productos y servicios, que se encuentran retirados, prohibidos o suspendidos, sanciones impostas por infraccións relacionadas cos dereitos de persoas consumidoras e usuarias, y regulamiento de precios y condiciones de productos y servicios de uso común y generalizado.

Servicio de Consumo de las Comunidades Autónomas

Tienen las siguientes funciones:

a> Crear un registro de asociaciones de consumidores/as y asignarles subvenciones públicas.

b> Proponer y promocionar actuaciones dirigidas a la protección y formación del consumidor/a, prestándole asesoramiento.

c> Asistir tecnicamente a la acción administrativa municipal y a las asociaciones.

d> Elaborar disposiciones en defensa del consumidor/a.

e> Tramitar denuncias y reclamaciones.

f> Controlar y prevenir fraudes, ejerciendo la potestad sancionadora.

Estos organismos no tienen potestad para obligarle a la persona reclamada a indemnizar al reclamante por los daños y perjuicios que le ocasionan. El consumidor/a deberá solicitar este resarcimiento a través de otros medios alternativos, como el sistema Arbitral de Consumo o los Tribunales de Justicia.

Sistema Arbitral de Consumo

Es un mecanismo extrajudicial para atender y resolver las reclamaciones de las personas consumidoras o usuarias. Se encomienda a una Junta Arbitral la resolución de una controversia.

Tiene las siguientes características:

a> Rapidez. Resuelve en un máximo de cuatro meses desde que es designada la Junta Arbitral.

b> Eficacia. Evita tener que recurrir a la vía judicial ordinaria, y no existe límite máximo o mínimo de la cuantía reclamada.

c> Voluntariedad. Ambas partes se someten libremente al sistema para quedar vinculadas por resoluciones. Esto tiene el inconveniente de que empresas poco “serias” nunca se van a someter a algo que no es obrigatorio.

c> Ejecutividad. Las resoluciones arbitrarias son de ejecución obligada, como las judiciales.

d> Economía. Es un sistema gratuíto para las partes, que deben costear sólo algunos peritajes.

e> Unidireccionalidad. El procedimiento sólo puede ser puesto en marcha a instancias de la persona consumidora, nunca del empresario/a.

Por otra parte, las empresas y establecimientos adheridos al Sistema Arbitral de Consumo cuentan con un distintivo oficial y le ofrecen una garantía adicional a la persona consumidora o usuaria antes de la compra.

Las Juntas Arbitrarias de Consumo no pueden intervenir en caso de que se cometiese algún delito.

Jurisdicción Civil Ordinaria

Podemos acudir a los Tribunales de Justicia si una determinada actuación puede ser considerada un delito. El Código Penal considera delitos contra los intereses de las personas consumidoras las siguientes acciones:

a> Delitos contra la salud pública: adulteración de alimentos y bebidas, productos químicos o medicamentos, o su suministro.

b>Delitos relativos al mercado y a las personas consumidoras, entre los que se encuentran:
-  Retirada del mercado de materias primas o productos de primera necesidad con el ánimo de desabastecer un sector del mercado.
-  Actividad publicitaria falsa a través de la cual se manifiesten características inciertas de los productos, de manera que se pueda causar un perjuicio grave y manifiesto a las persoas consumidoras.
-  Alteración o manipulación de aparatos automáticos para cobrar precioos superiores.
-  Utilización de información privilegiada o difusión de noticias falsas, si intentan alterar los precios que tendrían que resultar de la libre concurrencia de los productos y servicios.
-  Fraudes: cuando, con ánimo de lucro, se utiliza engaño suficiente como para producir que otra persona efectúe un pago indebido.

05 Algunas preguntas acerca del Consumo Responsable

Como se ha dicho, consumir no es solamente satisfacer una necesidad o un deseo individual, a pesar de que esta sea la percepticón que tenemos habitualmente. Al dar dinero a cambio de un bien o sercio, colaboramos económicamente con todos los procesos que lo hicieron posible, seamos o no conscientes de eso.

Estos procesos tienen implicaciones de carácter económico, social y medioambiental. El consumo responsable consiste en tener en cuenta estas repercusiones, en el momento de escoger entre distintas opciones de consumo.

Consumo responsable, ¿por qué?

El consumo responsable nos permite ser más coherentes con nuestros principios. Por ejemplo, supongamos que queremos contribuir a un mundo más sotenible. El consumo responsable nos lleva a investigar sobre las implicaciones medioambientales de los distintos tipos de tejidos y a escoger aquellos menos perjudiciales para la sostenibilidad.

Además de esta dimesión ética personal, el consumo responsable es una poderosa herrmienta de transformación social, si lo llevamos a cabo de forma colectiva o coordinada, puesto que el consumo juega un patel fundamental dentro del sistema económico actual, es la energía que mueve la máquina: sin consumo no hay movimiento económico. Aquellos actores (empresas) a los que suministremos más energía (dinero), serán los que tengan mayor poder económico.

Hoy en día, el poder político está muy subordinado al poder económico, de manera que es este quien traza las directrices del devenir social. Entonces, el consumo nos une directamente a todas las personas consumidoras con el gobierno real del mundo. Podemos decir que, hoy en día, nuestros “votos” en las tiendas son más influyentes que nuestros votos en las urnas. Quizás esemos en desacuerdo con las situaciones de injusticia que se dan en nuestro mundo; a lo mejor le dedicamos una parte de nuestro tiempo de ocio a colaborar con alguna organización que contribuya a frenarlas. Sin embargo, podemos no ser conscientes de que favorecemos estas situaciones de injusticia al comprar nuestra ropa (o cualquier otro artículo), dándoles el dinero a quien las establece. Sin un consumo responsable, lo que potenciamos a través de nuestro consumo puede ser contradictorio con lo que quisimos potenciar en el ámbito social a través de nuestra acción.

¿Como podemos llevar a cabo un consumo responsable?

Al final de este apartado, encontraremos direcciones y publicaciones de varias organizaciones dedicadas a dar información para un consumo responsable. Podemos usarla en nuestros actos de consumo cotidianos.

La dimensión social del consumo responsable se puede reflejar en forma de distintos tipos de campañas.

Presión en positivo

Son aquellas campañas en las que la ciudadanía presiona a las empresas fabricantes para que modifiquen ciertos aspectos de su comportamiento. La presión se puede ejercer mediante el envío de postales, cartas, acciones de denuncia en la calle o a través de la participación en la Junta de Accionistas de las empresas (para esto es necesario poseer acciones de las empresas, claro).

La Campaña “Ropa Limpia”, entra dentro de esta categoría. Algunos de los objetivos que consiguió en el Estado Español son los siguientes:
-  Cerca de 15.000 targetas postales enviadas a las multinacionales Nike y Adidas, demandando un control independiente para sus códigos de conducta.
-  Cerca de 10.000 targetas postales enviadas a las principales marcas de ropa española demandando más transparencia en sus políticas de responsabilidad social.
-  Resoluciones de apoyo al Parlamento de Cataluña y mociones de apoyo de diversos municipios estatales.

Otros ejemplos de campañas de presión son la campaña contra la deforestación de las selvas tropicales, liderada por Greenpeace, que consiguió que la multinacional IKEA se compormeta a que la madera de sus muebles proceda de bosques explotados de forma sostenible; o la Campaña del Sur, llevada a cabo por el grupo alemán BUKO Pharma Kampagne, que consiguió que varias empresas farmacéuticas dejen de promocionar en el Sur algunos medicamentos, peligrosos o innecesarios, que el gobierno mejore la legislación para la exportación de alimentos y que estos se etiqueten correctamente.

Boicot

En las campañas de boicot, las personas consumidoras ejercen presión sobre las empresas fabricantes dejando de adquirir sus productos meintras no se modifiquen ciertos aspectos de su comportamiento.

El boicot puede generar una respuesta más rápida que las campañas de•”presión en positivo”, ya que las empresas son muy sensibles a las disminuciones en sus ingresos.

Por ejemplo, varias organizaciones ecologistas promovieron hace pocos años en el Estado Español, un boicot a las botellas de agua de plástico de PVC por los peligros que suponen para la salud. La industria tardó muy poco tiempo en pasar a envasar el agua en botellas de plástico PET.

Una respuesta rápida puede ser, también, más “drástica”, lo que genera algunos temores. En el caso de la “Campaña Ropa Limpia”, por ejemplo, muchas de las maquilas de los paises del Sur piden que no se organicen campañas de boicot, porque temen que eso pueda conllevar la pérdida de puestos de trabajo. Prefieren que sus condiciones laborales se puedan mejorar lenta y progresivamente, mediante campañas de presión. La “Campaña Ropa Limpia” formula el boicot, sólo en casos extremos, como el de la lencería “Triumph”.

El boicot a Triumph

Myanmar (antigua Birmania) es un país gobernado por una de las más tiránicas dictaduras militares de nuestro tiempo, que explota a su población violando sistemáticamente los derechos humanos más elementales.

Hombres, mujeres e infancia, trabajan bajo todas las formas de violencia; muchas universidades cerraron; y alrededor de 1.500 presos y presas políticas son sometidas a torturas sistemáticamente. El 50% del presupuesto nacional se lo lleva el Ministerio de Defensa.

Triumph International, es una multinacional suízo-alemana, una de las mayores empresas europeas en el sectro de la lencería. Desde 1997, confecciona parte de sus piezas en una fábria, al norte de la capital Rangún, en la que trabajan cerca de un millar de habitantes birmanos, durante 48 horas a la semana, y a cambio de un dolar diario (según el director de Triumph en el Reino Unido). Casi la totalidad de la producción se destina a la exportación.

La “Campaña Ropa Limpia”, junto con “Burma Campaign UK” y otras organizaciones sindicales y sociales, mantuvo una campaña de boicot contra los productos de la multinacional, hasta que dejara de fabricar en Birmania. La Campaña les pedía a las personas consumidoras que mandasen postales virtuales a Triumph, manifestando su preocupación por la situación en Birmania y su intención de no comprar productos Triumph hasta que abandonara el país.

Esto ya se había hecho con empresas como C&A, Ericsson, Heineken, Phillips, Levi Strauss, Appel, Pepsi o Reebok, entre otras. La campaña tuvo su efecto y Triumph abandonó el país.

¿Hay empresas buenas y empresas malas?

Muchas personas consumidoras piden que se les facilite una lista de “empresas que conviene evitar”; y otras “empresas que conviene potenciar”. Sin embargo, estos listados constituirían una simplificación peligrosa. Nadie lo hace “todo bien” o “todo mal”.

Por otro lado, hay que tener presente que cada persona tiene sus propios principios y que cadauna es quien tiene que valorar a las distintas empresas según nuestro propio criterio.

¿El consumo responsable, es más caro?

Es cierto que los artículos producidos respetando el medio ambiente y a las personas (como los productos ecológicos o los de Comercio Justo), suelen ser más caros que los convencionales. Ahora bien, si queremos hablar desde la equidad y la justicia, deberíamos formular la pregunta en sentido contrario: no son los productos convencionales demasiado baratos? Quizá el caso más claro, es el de la alimentación:

Las grandes explotaciones intensivas producen grandes cantidades de comida, que llega a nuestros mercados con precios muy bajos. Pero estos precios esconden el hecho de que la tierra se cultiva de una manera insostenible, de que la mano de obra es explotada y de que se benefician concentraciones empresariales en detrimiento de las economías locales. Un sistema agrícola equilibrado y justo es, sencillamente, inviable, a precios tan bajos.

De todas maneras, los artículos que nos ofrecen las grandes multinacionales, como la ropa, no tienen porqué ser más caros si se producenn en condiciones laborales justas. Los costes salariales son siempre inferiores al 5% del precio de un artículo de ropa, de manera que a las multinacionales les queda mucho margen para mejorar las condiciones laborales. Por ejemplo, podrían reducir, en compensación a los abultados beneficos que se meten en el bolsillo o a los multimillonarios presupuestos para publicidad, y, aún así, podrían mantener seguramente los precios de venta.

En cualquier caso, a la hora deescoger entre una pieza confeccionada en bajas condiciones laborales y otra más cara, pero fabricada en condiciones dignas, la última palabra la tenemos las personas consumidoras. Cada una de nosotras podemos calibrar cuales son nuestras prioridade y como administramos nuestro dinero de acuerdo con nuestros principios.

Para esto, es necesario un esfuerzo personal. La sociedad de consumo en la que vivimos nos hace ver como muy importante tener el último modelo de coche o de moto, tener el armario lleno de ropa de la última temporada o tener la casa llena de juguetes que nuestros hijos e hijas no van a disfrutar.

La importancia de alimentarnos de forma sana, para nosotras y para el planeta, o de respetar los derechos humanos de quien confecciona nuestra ropa, no sale por la televisión. Es cada una de nuestras conciencias la que tiene que poner cada cosa en el lugar que le corresponde. Uede ser una buena idea, anotar nuestros gastos mensuales y analizar si el dinero que dedicamos a cada concepto es proporcional a la importancia que le damos o al beneficio que nos reporta.

05 Criterios para un consumo responsable

  1. Preguntarnos si lo que vamos a comprar va a satisfacer realmente una necesidad o un deseo, o bien, se lo compramos de forma compulsiva.
  2. Detenernos a pensar cómo administramos nuestro dinero, para hacerlo de manera coherente con nuestros principios.
  3. Buscarnos alternativas que minimicen la explotación de materias primas (intercambios, segunda mano, reparación, reutilización, etc)
  4. Reparar en qué tipo de comercio queremos favorecer.
  5. Asegurarnos de la calidad de lo que compramos, de cara a adquirir bienes más saludables y duraderos.
  6. Informarnos acerca de las repercusiones sociales y medioambientales de los bienes y servicios.
  7. Pedirle información al personal de las tiendas.
  8. En caso de ser defraudada, ejercer nuestro derecho como persoas consumidoras.
  9. Hacer un buen mantenimiento de nuestras cosas.
  10. Cuando acabe la vida útil de un producto, tiralo selectivamente de manera que se pueda reciclar el material del que está hecho.

06 Dónde obtener más información

Campaña Ropa Limpia

Campaña Roupa Limpia-SETEM Amarante-Galicia: 881978705 Euskadi: 945 12 07 46 Cataluña: 93 44 15 335 Madrid: 91 54 99 128
Correo-e: info@ropalimpia.org
Web: www.ropalimpia.org www.arropagarbia.org www.robaneta.org
a nivel europeo

Clean Clothes Campaign PO Box 115841001 Amsterdam The Netherlands
Teléfono: + 31 20 41 22 785
Fax: + 31 20 41 22 786E-mail: info@cleanclothes.org
Web: www.cleanclothes.org

Información acerca de la responsabilidad social de las empresas

Centre de Recerca i Informació en Consum (CRIC, Centro de Investigación e Información en Consumo) 93 412 75 94, cric@pangea.org
Corporate Europe Observatory (inglés)
www.xs4all.nl/ceo

Corporate Watch (inglés)
www.corpwatch.org

Critical Shareholders Assotation
ourworld.compuserve.com/homepages/critical_shareholders

The Clean Clothes Campaign (inglés)
www.cleanclothes.org/companies.htm

The Ethical Consumer Researchn Association (inglés)
(ECRA) www.ethicalconsumer.org

Observatoire des Transnationales (inglés)
www.transnationale.org

The Ethical Trading Initiative (inglés)
www.ethicaltrade.org

Fair Wear Foundation (inglés)
www.fairwear.nl

SOMO (Centro de Investigacións sobre Empresas Multinacionais)
www.somo.nl

Observatorio de Corporacións Transnacionais
www.ideas.coop

Ethical Corporation Newsletter (inglés)
www.ethicalcorp.com

Campaign fo Labour Rights (inglés)
www.clrlabor.org

Global Exchange (inglés)
www.globalexchange.org/campaigns/sweatshops

Organismos relacionados con el consumo

Instituto Nacional del Consumo
914311836, www.consumo-inc.es

Servizos de Consumo das distintas comunidades autónomas:
www.consumo-inc.es/enlaces/principal.htm

Confederación Española de Consumidores e Usuarios
(CECU) 91 364 02 76, www.cecu.es

Organización de Consumidores y Usuarios
(OCU) 91 399 99 45, www.ocu.org

Federación de Usuarios-Consumidores Independientes
91 564 01 18, www.e-fuci.org

Asociación General de Consumidores
91 405 21 15, www.asgeco.org

Confederación Española de Organizacións de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios
91 594 50 89,www.site-spain.com/ceaccu

Asociación Española de Normalización y Certificación
91 432 60 00,www.aenor.es

Federación Mundial de Organizaciones de Consumidores
www.consumersinternational.org

Publicaciones

Sobre las condiciones laborales en el sector textil

Libros
1. Cabré, Carole, SETEM-Campaña Ropa Limpia, 2000, La moda al desnudo, ed. Icaria.
2. Juan José Castillo, 2005, El trabajo recobrado, ediciones Miño y Dávila.
3. Oxfam Internacional, 2003, Más por menos, el trabajo precario de las mujeres en las cadenas de producción globalizada.
4. SETEM-Campaña Ropa Limpia, 1999, Deshaciendo la madeja, ed. Icaria.
5. Setem-Campaña Ropa Limpia e Intermón Oxfam, 2003, La moda, un tejido de injusticias, ed. Intermón Oxfam.
6. Werner, Klaus e Weiss, Hans, Barcelona, 2004, El libro negro de las marcas, ed. Debate.

Informes y manuales
1. Clean Clothes Campaign, 2005, Looking for a quick fix, informe sobre las auditorías textiles.
2. Clean Clothes Campaign, 2005, Work in progress, informe sobre ropa de trabajo.
3. Clean Clothes Campaign, 2005, The Clean Clothes Urgent Appeal System, manual sobre acciones urgentes.
4. Intermón Oxfam, 2004, La moda que aprieta.
5. Intermón Oxfam, 2004, Más por menos.
6. Intermón Oxfam, 2004, El reto de la moda, informe sobre la situación de la industria textil.

Materiales educativos, exposiciones y vídeos
1. SETEM-Campaña Ropa Limpia, Texido con dignidade, exposición y vídeo.
2. SETEM- Campaña Ropa Limpia, Materiales didácticos para ESO: Tu ropa y los países del Sur.
3. Intermón, Juicio a Nike, juego de rol.

Sobre consumo responsable

Libros
1. Centro Nuovo Modello di Sviluppo-Asociación Cultural Cristiana, 1995, Sur-Norte, nuevas alianzas para la dignidad en el trabajo.
2. Centro Nuovo Modello di Sviluppo-SETEM, 1998, Geografía del supermercado mundial.
3. Centro Nuovo Modello di Sviluppo-CRIC, 1997, Rebelión en la tienda, ed. Icaria.
4. CRIC, 2000, Come y calla... o no, ed. Icaria.
5. Intermón Oxfam, 1996, Una opción de justicia, ed. Octaedro.
6. Klein, Naomi, 2001, No Logo, Ediciones Paidós Ibérica.
7. Korten, David, 1998, Cuando las transnacionales gobiernan el mundo, ed. Cuatro Vientos.
8. Libros de la Catarata, 1998, ed. Icaria.
9. Manos Unidas, 1998, Liberar a los esclavos.

Revistas, materiales didácticos e vídeos
1. CRIC, Opcions, revista bimensual.
2. SETEM, 2001, Consumo responsable (vídeo).
3. SETEM- Campaña Ropa Limpia, 2005, Tu ropa y los países empobrecidos.
4. The Ethical Consumer, revista bimensual, ed. ECRA.
5. VVAA, Guía educativa para el consumo crítico, ed. Sodepaz-Sodepau.

Informes e guías
6. CRIC, 1998, Guía per al Consum Responsable de Joguines, ed. Icaria.
7. Intermón Oxfam, 1996, Comercio justo, consumo responsable.

Sobre consumo en general

Revistas
1. Ciudadano. Revista bimensual, ed. CECU.
2. Compra maestra. Revista mensual, ed. OCU.

Sugerencias para un consumo cotidiano más sostenible

Libros
1. Cormín, Pilar e Font, Bet, 1999, Consumo sostenible, ed. Icaria.
2. Cortina, Adela, 2002, Por una ética del consumo, ed. Taurus.
3. Gallego, José Luis e Barba, César, 1997, El hogar ecológico, ed. Plaza y Janés.
4. Fresneda, Carlos, 1998, La vida simple. ed. Planeta.
5. Wagman, Dani e Arrizabalaga, Alicia, 1997, Vivir mejor con menos, ed. El País Aguilar.





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