Riego con agua potable

A pesar de que en el Plan de Acción Ambiental hacia el Desarrollo Sostenible de la Agenda 21 de Córdoba se tiene como uno de los objetivos el racionalizar el consumo de agua; a pesar de que desde las distintas administraciones públicas, incluido el propio Ayuntamiento de Córdoba, continuamente se lanzan mensajes al ciudadano de ahorro de agua y de moderación del consumo y no sólo para los periodos de sequía; cada año, el Ayuntamiento de Córdoba, gasta en riego de jardines y en fuentes ornamentales una cantidad nada despreciable de agua. La casi totalidad de las zonas verdes de Córdoba se riegan con agua potable, es decir la misma agua que sale del grifo de cualquier vivienda de la ciudad y que tiene un costoso tratamiento de potabilización.

Además, es frecuente observar en algunas glorietas, jardines de barrio, o zonas de arbolado viario en alineación con pradera de césped, los aspersores deteriorados pulverizando el agua por las aceras y calzadas más próximas. Las cunetas de algunas calles y avenidas coincidiendo con la temporada de riego de las zonas verdes van rebosantes de agua camino de las alcantarillas y desagües. Además de utilizar agua potable para regar jardines y plazas, a veces, se despilfarra y se tira directamente.

Este verano hemos podido ver todos un anuncio televisivo del Misterio de Medio Ambiente donde se deja entrever que, según algunos estudios científicos, el derroche de agua pudiera ser una patología debida a una masa cerebral minúscula, por lo que creemos que los gestores municipales podrían tener esa patología y tal y como el mismo spot publicitario aconseja, sus familiares (en este caso las personas que viven en Córdoba), tienen un importante papel para tratar esta patología, no sabemos si en forma de cachete, pero desde luego si criticándolo y denunciándolo.

Desde Ecologistas en Acción, solicitamos al Ayuntamiento de Córdoba:

Un cambio en la política de jardines, donde progresivamente se vayan sustituyendo las plantas actuales por otras que requieran una menor cantidad de agua y mantenimiento.

• Un cambio de los sistemas de riego, por unos más eficaces primando el riego nocturno frente al diurno, con sistemas de riego automático, etc.

• La prohibición de utilizar agua potable para regar los jardines públicos. Obligatoriedad de regarlos con agua de lluvia o reciclada.

• Concurso de ideas para construir depósitos de recogida de agua de lluvia en los jardines, que no desentonen y/o que puedan tener otros usos.

• Normativa que obligue a los jardines privados a utilizar métodos de bajo consumo de agua: riego por goteo, aljibes, etc., y que prohíba regar con agua potable.




Visitantes conectados: 595