Córdoba supera los niveles de partículas en suspensión

La ciudad de Córdoba ha rebasado durante el 2007 el límite de días/año establecida en la normativa cuyo objeto es la mejora de la calidad del aire. El límite está situado en 35 días al año como máximo. Sin embargo, las dos estaciones de medición de la Asomadilla y de Lepanto, han superado notablemente ese tope legal. 51 días en la estación de la Asomadilla, y 75, es decir dos meses y medio, en la estación de medición (Lepanto) localizada en una de las zonas más concurridas de Córdoba. Esta situación supone un grave riesgo para la salud, especialmente de determinados sectores de la población (niños y mayores). A pesar de los datos, las administraciones públicas, autonómica y local, no están adoptando las medidas necesarias para solucionar esta grave situación.

Informe Calidad Aire Estado español 2007
Informe (50 páginas) sobre la Calidad del Aire en el Estado español durante 2007

Ecologistas en Acción ha evaluado por tercer año consecutivo la situación de la calidad del aire en el Estado español. Una vez más las conclusiones que se desprenden del informe son alarmantes: más de la mitad de los españoles respiran aire contaminado.

En Córdoba, como en informes anteriores, destaca la superación de los límites máximos de partículas en suspensión. Las partículas en suspensión se consideran el componente contaminante más problemática desde un punto de vista de la salud. El término “partículas en suspensión” abarca un amplio espectro de sustancias orgánicas o inorgánicas, dispersas en el aire, procedentes de fuentes naturales y artificiales. La combustión de carburantes fósiles generada por el tráfico (una de las principales fuentes de contaminación por partículas en las ciudades) puede producir diversos tipos de partículas: partículas grandes, por la liberación de materiales inquemados (cenizas volátiles), partículas finas, formadas por la condensación de materiales vaporizados durante la combustión, y partículas secundarias, mediante reacciones atmosféricas de contaminantes desprendidos como gases.

En relación con sus efectos sobre la salud se suelen distinguir: las PM10 (partículas “torácicas” menores de 10 μm que pueden penetrar hasta las vías respiratorias bajas), las PM2,5 (partículas “respirables” menores de 2,5 μm, que pueden penetrar hasta las zonas de intercambio de gases del pulmón), y las partículas ultrafinas (menores de 100 nm, que pueden llegar a pasar al torrente circulatorio).

Hoy día los científicos consideran que las partículas en suspensión son el problema de contaminación ambiental más severo, por sus graves afecciones al tracto respiratorio y al pulmón. Las PM10 están detrás de numerosas enfermedades respiratorias, problemas cardiovasculares, y cánceres de pulmón. Por otro lado, los estudios sobre su efecto a largo plazo han estimado que la exposición a partículas en suspensión puede reducir la esperanza de vida entre varios meses y dos años. Según un estudio de la Comisión Europea, publicado a comienzos de 2005, la presencia de estas partículas en la atmósfera produce cada año 350.000 muertes prematuras.

Ecologistas en Acción considera inadmisible que a pesar de las continuas llamadas de atención se mantenga la actual tendencia que provoca una situación que genera un severo problema de salud pública. Efectivamente, según datos del Ministerio de Medio Ambiente, la contaminación del aire cuesta la vida de 16.000 personas al año en todo el Estado, más de cuatro veces que las producidas en accidentes de tráfico. De esas 16.000 muertes al año en en España, ¿cuántas corresponderían a una de las ciudades con mayor nivel de contaminación por partículas en suspensión, como es el caso de Córdoba?

Ecologistas en Acción considera fundamental transmitir a la opinión pública la magnitud que se trata de un problema que empeora nuestra calidad de vida, que tiene fuertes repercusiones en nuestra salud, y cuya causa principal es un modelo de transporte y de movilidad centrado prioritariamente en el automóvil: se calcula que cerca del 80% de la contaminación de las ciudades es debida al coche.

La única forma de conseguir reducciones en los niveles de contaminación pasa por la elaboración y puesta en práctica de planes de mejora de la calidad del aire, tal y como exige la ley. Sin embargo, en la actualidad la mayoría de las ciudades y áreas metropolitanas españolas continúan sin un plan efectivo de reducción de la contaminación.

Ecologistas en Acción denuncia la tremenda y llamativa pasividad de la mayor parte de las administraciones ante este grave problema. Mientras tanto, la población seguirá sufriendo tremendos problemas de salud.




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