Piden planes contra la contaminación en Valladolid

Durante el año 2003, en al menos 7 de las 12 estaciones de control de la contaminación atmosférica con que cuenta la aglomeración Laguna de Duero-Valladolid se rebasaron los niveles admisibles establecidos para el ozono y las partículas en suspensión por la legislación europea y española. Por otro lado, el Mapa Sonoro de Valladolid publicado el pasado año indica que en torno a 300.000 vallisoletanos se ven expuestos a niveles de ruido en la calle superiores a los límites establecidos por el propio Reglamento Municipal en la materia.

En ambos casos nos encontramos ante un grave problema de salud pública que tiene un responsable común: el intenso tráfico rodado que soporta la ciudad y su entorno inmediato, especialmente en el centro urbano, la Avenida de Salamanca y el Paseo de Zorrilla, y las carreteras de circunvalación, ronda o acceso a la ciudad.

Por ello, en la reunión del Consejo Municipal de la Agenda 21 de Valladolid que tendrá lugar mañana martes, los ecologistas pedirán que se inste al Ayuntamiento a que elabore sendos Planes de Acción en materia de contaminación atmosférica y acústica y los someta a la discusión del Consejo. También pedirán la elaboración de un estudio epidemiológico específico sobre la repercusión sanitaria de la contaminación atmosférica y acústica en la población vallisoletana, punto de partida para un programa continuo de vigilancia epidemiológica en esta materia.

La elaboración de estos Planes es obligada por la legislación española, cuando se alcanzan niveles de contaminación atmosférica como los sufridos en
2003 y en el caso del ruido para todas las ciudades de más de 250.000 habitantes antes del 18 de julio de 2008. El objetivo de estos Planes es asegurar que en los años 2005 y 2010 se puedan cumplir los nuevos límites de contaminación atmosférica establecidos por la legislación española, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, así como garantizar las previsiones de la Ley del Ruido y el Reglamento Municipal para la Protección del Medio Ambiente contra las emisiones de ruidos y vibraciones.

Dado que la responsabilidad de estas situaciones de alta contaminación corresponde fundamentalmente al uso masivo del automóvil, Ecologistas en Acción demanda que el Plan de Movilidad en elaboración apueste por el transporte público, la bicicleta y la protección del tránsito peatonal, restringiendo el uso del vehículo privado. No obstante, las políticas urbanísticas aplicadas en nuestra ciudad (expansión del suelo urbanizable y las urbanizaciones en Valladolid y los municipios de su entorno) hacen muy difícil conseguir los objetivos de un mayor confort sonoro y una mejor calidad del aire que respiramos. Por ello las disposiciones de los Planes de Acción en materia de contaminación atmosférica y acústica necesariamente afectarán al Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid.

La exposición prolongada a niveles elevados de ruido puede causar pérdida de audición y diversos trastornos nerviosos y cardiovasculares. El ozono es un contaminante que provoca por inhalación un incremento de los riesgos de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, especialmente en niños, ancianos y personas con problemas respiratorios crónicos (asma, bronquitis crónica). Las partículas en suspensión están relacionadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares y con tumores en las vías respiratorias y pulmones. La Organización Mundial de la Salud estima en 240.000 los adultos de más de 35 años que fallecen cada año en Europa en relación con la exposición a largo plazo a contaminantes atmosféricos procedentes del tráfico rodado.




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