Retroceso ambiental en Castilla-La Mancha

Para Ecologistas en Acción de Toledo, la remodelación del Gobierno de Castilla-La Mancha que ha presentado José María Barreda supone un retroceso sin precedentes en política ambiental. Al eliminar la Consejería de Medio Ambiente y supeditar las competencias medioambientales a los intereses de la industria y de la energía, hace desaparecer de un plumazo la independencia administrativa que resulta básica para garantizar la defensa del medio ambiente.

De este modo, al vincular Medio Ambiente a Industria y Energía y desgajar de nuevo Desarrollo Rural hacia Agricultura, José María Barreda, como otros tantos Presidentes Autonómicos demuestra que el medio ambiente le incomoda y, como Zapatero, muestra por la vía de los hechos su desinterés por acometer el necesario desarrollo sostenible.

A pesar de las enormes carencias que ha tenido en su gestión, la Consejería de Medio Ambiente había resultado hasta la fecha un elemento necesario en los tibios avances medioambientales que ha protagonizado Castilla-La Mancha en los últimos años y que se han vistos reflejados en nuevas leyes, incrementos de personal de guardería y técnicos, en la implantación de la Red Natura 2000 o en las mejoras en los procedimientos de evaluación ambiental, por citar algunos ejemplos.

El Presidente castellano-manchego desoye una vez más la creciente demanda social a favor de la defensa del medio ambiente y muestra sin disimulos su apuesta por el desarrollismo de las grandes infraestructuras de transporte, el crecimiento urbanístico e industrial insostenible, la gestión irracional del agua y de la energía y la falta de ambición en políticas ambientales y de lucha contra el cambio climático.




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