La Ruta de Don Quijote: una chapuza histórica

En estas semanas se están dando los últimos retoques para terminar la denominada “Ruta de Don Quijote”, diseñada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha con
motivo del cuarto centenario de la edición del famoso libro de Cervantes.

Desde Ecologistas en Acción del Valle de Alcudia, asociación con amplia experiencia en el diseño y realización de rutas ecoturísticas, estamos de acuerdo en la necesidad de
hacer un itinerario de este tipo que, entre otros beneficios sociales y económicos, debe contribuir al mantenimiento del uso público de la red de caminos y vías pecuarias. Es
conveniente que se utilicen estos caminos para evitar la rapiña de particulares y de algunas administraciones públicas. Sin embargo, también queremos mostrar nuestra
discrepancia profunda con esta ruta en cuanto al diseño y a las actuaciones que se están llevando a cabo.

“Si Don Quijote levantara la cabeza” se quedaría patidifuso al contemplar lo que, cuatro siglos después, son capaces de hacer algunas mentes preclaras.

A continuación enumeramos algunos argumentos que nos llevan a aborrecer, tanto el diseño de la ruta como su puesta en práctica:

- En cuanto a la forma en la que se han hecho las obras de acondicionamiento de los caminos, choca frontalmente el objetivo declarado por la organización del proyecto -“itinerario ecoturístico”, “itinerario de uso prioritario peatonal, ciclista o ecuestre”- con la realidad de lo hecho. Realmente se ha construido una red de carriles
en los que se puede transitar incluso en autobús. Los vehículos a motor pueden alcanzar grandes velocidades en estos viales. No es una previsión, ya se están viendo
circular por la Ruta de Don Quijote coches, motocicletas y quad’s a gran velocidad; circulación que, claramente, pone en peligro el uso peatonal, ciclista y ecuestre.

- Este mismo dato anterior es un obstáculo muy serio para el posible uso por parte de personas con discapacidad (argumento utilizado por el Gobierno Regional);
personas que pondrían en peligro su integridad física compartiendo estos caminos con el paso de vehículos a motor.

- La enorme longitud del itinerario diseñado por el Gobierno Regional (2.500 Km.), lejos de ser un atractivo, se convierte en un obstáculo para los potenciales visitantes
que, contemplando el plano de la ruta, y ante la imposibilidad de recorrerla entera, se desaniman preguntándose cuál es la parte más importante, más atractiva, etc..
La propuesta de Ruta de Don Quijote es, simplemente, absurda si lo que se quiere es atraer potenciales turistas.

- En una cosa tiene razón el Gobierno Regional: la ruta es pionera. Efectivamente es pionera por absurda y por ponérselo difícil al turista potencial. Seguramente en las
escuelas de turismo la tomarán como ejemplo de lo que NO hay que hacer.

- En lo referente a dar participación a los sectores sociales implicados, nada más lejos de su voluntad para estos responsables regionales.

- Sobre las obras realizadas cabe decir que, ante la magnitud de las mismas, se debería haber realizado un Estudio de Impacto Ambiental previo.

En la mayoría de los casos, lo único que habría que haber hecho es SEÑALIZAR convenientemente los senderos o caminos, sin meter la maquinaria pesada para ensanchar y
construir carriles.

También absurdo e irrisorio resulta escuchar a algunas autoridades que esta ruta pretende ser la ruta cultural más importante de Europa. Con este diseño no se beneficia en
nada la promoción de las comarcas quijotescas. Esta ruta parece diseñada por personas totalmente desconocedoras del llamado ecoturismo, senderismo y cicloturismo. Es
totalmente absurdo diseñar rutas de este tipo por caminos tan anchos, compactados, rectilíneos, e incluso asfaltados.

Si los responsables de la ruta hicieran ellos mismos este tipo de turismo, habrían diseñado una “Ruta de Don Quijote” totalmente distinta. Al menos, se podrían haber
asesorado de personas que tienen más experiencia y sentido común. Podrían haber conocido que el “Camino de Santiago” (referencia que ellos utilizan) se ha ido asfaltando
paulatinamente con el paso de los años y, que por ello, los gobiernos regionales correspondientes están habilitando estrechos senderos fuera del asfalto, buscando el pisar la
tierra, la sinuosidad y el caminar bajo la sombra de los árboles, justo TODO LO CONTRARIO a lo hecho en la “Ruta de Don Quijote”.

Desde nuestro punto de vista el trazado de la “Ruta de Don Quijote” debería ser mucho más reducido, más lineal en conjunto, más selectivo en sus destinos, siempre que
fuera posible por estrechos senderos, y huyendo del asfalto.

Los responsables de esta ruta han cometido un error histórico, error que actuará en detrimento de la promoción de estas comarcas quijotescas.




Visitantes conectados: 447