La Administración oculta datos ante la crisis ambiental del Estrecho

Los grupos ecologistas denuncian la ocultación de datos de la Administración ante la crisis ambiental de la bahía de Algeciras.

Los ecologistas han conocido que la Junta de Andalucía ha prohibido el consumo de mariscos y moluscos en la Bahía de Algeciras y en la zona de Tarifa.

Los grupos ecologistas Agaden, Greenpeace y Verdemar-Ecologistas en Acción, denuncian que las Administraciones Públicas no han informado de forma adecuada sobre los vertidos de hidrocarburos en la Bahía de Algeciras. Además han tratado de eludir su responsabilidad echando la culpa de los vertidos únicamente al temporal.

Los grupos ecologistas critican que, hasta el momento, no se conozca qué tipo de hidrocarburos cargaban ambos buques, ni tampoco el volumen de vertido. Por otro lado, se está suponiendo que el fuel que está llegando a la costa procede del buque Fedra. Sin embargo, se desconoce si la Junta de Andalucía o el Ministerio de Fomento han analizado el fuel de ambos buques para cerciorarse de si este hecho es cierto. A esta situación hay que añadir que, por lo que han podido observar los ecologistas, se podría estar haciendo uso de dispersantes (sustancias químicas que sirven para favorecer que las manchas de fuel se disgreguen en el agua) lo que implica un impacto medioambiental aún mayor.

“En caso de contaminación grave las administraciones responsables deben actuar con transparencia y mantener informada a la población de los detalles de los vertidos. Sin embargo, en este caso aún existe mucha información desconocida e incluso errónea, lo que demuestra el poco interés de los responsables políticos por solucionar de manera eficiente el problema.”- ha declarado Sara del Río, responsable de la campaña de Contaminación de Greenpeace.

Las organizaciones ecologistas, han conocido, ayer, que inspectores sanitarios de la Junta de Andalucía prohibieron el consumo de mariscos y moluscos en la Bahía de Algeciras, especialmente en el entorno del río Palmones, así como en Tarifa. Esta información contradice las declaraciones de normalidad y control que transmiten las administraciones.

Son contradictorios los mensajes de "no pasa nada” y “todo está controlado” con el hecho de que prohíban el consumo de algunas especies marinas en las zonas afectadas por el vertido. No se entiende que, sin embargo, haya otras especies como la dorada o la lubina sobre las que se sigue permitiendo el consumo. La Junta debe informar públicamente de cuál es el alcance real de los vertidos”.-ha declarado Javier Gil, portavoz de Agaden.

Los ecologistas denuncian que las administraciones tratan de eludir su responsabilidad haciendo creer que se trata de un problema puntual, debido al temporal, y no estructural, a pesar de que la Bahía de Algeciras reúne muchas variables para que este tipo de accidentes se repitan de forma cotidiana. Un claro ejemplo de esto, es el hecho de que el Puerto de Algeciras tenga situado uno de sus fondeaderos junto a un espacio natural protegido.

“La situación de contaminación no es un caso puntual, los grupos ecologistas venimos denunciando las practicas en la Bahía de Algeciras desde hace años. Hay que solucionar el problema de riesgo permanente en el que está la zona antes de que tengamos que lamentar una situación irreversible”,- ha declarado Antonio Muñoz, portavoz de Verdemar.

El Estrecho de Gibraltar es el punto de mayor tráfico marítimo de la costa española. En la Bahía de Algeciras se mueven unos 20 millones de toneladas de productos petrolíferos al año. Más de seis millones de toneladas se utilizan en operaciones de repostaje de barco a barco (bunkering). Este tipo de situación, de entrar por unas horas a repostar, se repite constantemente en la Bahía, lo que hace que exista un riesgo permanente de catástrofe y vertidos casi continuados de hidrocarburos.




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