Plan especial de control de actividades de riesgo

La práctica de la caza en la Sierra de Córdoba se ha convertido en una actividad de riesgo que requiere de un control estricto de su práctica que garantice la seguridad de las cientos de personas que cada fin de semana visitan este espacio natural. En menos de dos semanas, Ecologistas en Acción ha presentado dos denuncias ante la Administración Pública ambiental. Una primera, por un incidente con dos cazadores que hicieron uso de sus armas de fuego en un camino público con presencia de ciclistas. Y una segunda, por la localización de tres cazadores situados en retranca durante una batida a jabalíes celebrada el pasado domingo.

En contraste con una actividad tan agresiva como la caza, cada día son más numerosas las personas que usan el medio natural de forma pacífica y respetuosa. En el caso de la Sierra de Córdoba, y coincidiendo con la apertura del periodo hábil de caza, son miles las personas que se acercan a recolectar hongos, espárragos, etc. Otros muchos, la mayoría, utilizan este privilegiado espacio natural para practicar el senderismo, la bicicleta de montaña, las rutas a caballo, el montañismo, o la observación de aves, entre un largo etcétera.

Ecologistas en Acción considera que la falta de una regulación y control acorde a los tiempos que vivimos altera, cuando no impide, que se lleven a cabo estas actividades en condiciones de seguridad y tranquilidad. Y todo hace pronosticar que el caso de la Sierra de Córdoba, con el progresivo deslinde y puesta en uso de vías pecuarias y caminos vecinales, las situaciones de riesgo e incluso incompatibilidad se multiplicarán.

La Constitución Española dice en su artículo 45 que todos tenemos el deber de conservar y el derecho de disfrutar del medio ambiente, y sin embargo eso no es factible cuando en el terreno por el que paseamos está permitido cazar. Disfrutar de la naturaleza sin estar sujeto a la amenaza y el ruido de los disparos de los cazadores es un derecho reconocido en nuestro marco jurídico.

Ecologistas en Acción reclama un Plan de Control de Actividades de Riesgo para la Sierra de Córdoba, como única forma de garantizar el derecho a deambular y caminar libremente por los espacios y vías públicas sin estar sujeto a las restricciones, obstáculos y riesgos a que da lugar la actividad cinegética, particularmente, en espacios naturales donde la presencia de usuarios es masiva.

Placa intiminatoria

El Plan de Control de Actividades de Riesgo debe contemplar:

- La presencia de Agentes de Medio Ambiente o del SEPRONA de la Guardia Civil en las monterías o batidas que se celebren en la Sierra de Córdoba.

- La custodia y vigilancia de las zonas de seguridad para evitar el uso de las armas de fuego (caminos locales y pecuarios, proximidades a zonas habitadas, recreativas o de acampada, cauces y márgenes de Dominio Público, etc.)

- El control de los accesos (caminos vecinales y pecuarios) por parte de Agentes de Medio Ambiente durante la jornada de caza.

- El emplazamiento de elementos de señalización estándar de aviso en los caminos públicos que discurran dentro o próximos al acotado donde este previsto ejercitar la práctica cinegética.

- La inspección de los espacios próximos a los acotados donde se van a celebrar las jornadas de caza para evitar la presencia de cazadores en retranca.




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