Aumentan las amenazas sobre el Delta del Río Vélez

El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción), ha presentado denuncia, ante la Delegación Provincial de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Sur, de numerosas agresiones ambientales que se vienen produciendo en el paraje del Delta del Río Vélez, situado a cerca de 30 Km al este de Málaga capital, entre las localidades de Almayate y Torre del Mar, en el municipio de Vélez Málaga, de la comarca de la Axarquía.

En efecto, en las dos márgenes del río Vélez se vienen produciendo importantes agresiones ambientales que están afectando a la calidad ambiental y a la biodiversidad de este paraje, algunas de las cuales se ha venido dando cuenta en sucesivas denuncias por parte de esta asociación.



  MÚLTIPLES AGRESIONES PARA UNA ZONA DE GRAN BELLEZA Y ALTO VALOR AMBIENTAL

En esta ocasión queremos manifestar algunas actuaciones nuevas cercanas al paraje del Delta del Río Vélez y dentro de este mismo, que entendemos deben ser debidamente expedientadas y controladas en lo sucesivo, pues la degradación de este paraje natural es cada vez mayor. En concreto nos referimos a las siguientes:

1.- Ampliación del edificio del taller de una fábrica de chimeneas, que ha recrecido el muro situado en la zona de servidumbre de la margen izquierda hasta pegarlo totalmente al antiguo puente del carril del tren, dejando la zona menos expedita.

2.- Vertido de aguas residuales de origen industrial por parte de la mencionada fábrica de chimeneas mediante una tubería que vierte directamente al río y a través de una canalización no visible exteriormente, pero que sale de la escollera situada en sus inmediaciones (margen iz-quierda del río), según observadores normalmente por la noche.

3.- Destrucción de un nido de golondrina dáurica que se venía reproduciendo en una subestación eléctrica situada en las proximidades del antiguo puente del ferrocarril, en la margen izquierda, por parte de algunos desaprensivos.

4.- Atropello de avifauna por tránsito de motocicletas por el cauce del río. Este problema, ya denunciado en la desembocadura del río Vélez sigue produciéndose en todo el cauce.

5.- Incendio incontrolado de cañaverales que ha afectado a unos álamos blancos en la margen derecha. Esto no es la primera vez que se hace y como consecuencia de ello ya se han destruido 3 árboles.

6.- Abandono de gran cantidad de residuos de poda de eucaliptos en las márgenes izquierda y derecha del río

7.- Abandono de chatarra en la margen izquierda: una furgoneta, que ha ardido en las proximidades del puente del ferrocarril, y una excavadora en las proximidades de la fábrica de chimeneas.

8.- Existencia de una infravivienda construida por algún indigente en la margen izquierda, cerca de la mencionada subestación eléctrica, bajo unos eucaliptos.

9.- Persistencia, a pesar de nuestras reiteradas denuncias, de un cobertizo en la margen derecha, con dos perros, vallada y tomando parte de la zona de servidumbre.

10.- Ya en el delta del río Vélez, persistencia de un nuevo carril abierto en la margen izquierda, por parte de operarios de limpieza, que ha situado el tránsito excesivamente cercano a las orillas y por tanto afectando a la avifauna de la zona.

11.- Persistencia del chiringuito de “Vicente”, según reza en la entrada, que aunque actualmente está cerrado, algunos campistas, furgonetas y autocaravanas utilizan sus servicios, hecho por el cual la zona se ha convertido en un camping.

12.- Persistencia de dos perros asociados al chiringuito de “Vicente” en la margen izquierda. Una es una perra que ya ha tenido cachorros, aumentando la potencialidad de las agresiones que ya vienen produciendo estos perros sobre la avifauna de la zona, ya denunciada anteriormente.

13.- Tránsito continuo de vehículos de motor por la desembocadura, especialmente durante los fines de semana y fiestas: todoterrenos, motocicletas y quads, en una zona utilizada para la nidifica-ción por parte de determinadas especies de aves.

14.- Ruidos molestos para la avifauna por parte de no sólo los mencionados vehículos motorizados, sino también por vuelos con parapente con motor, y también por aparatos de música a gran volumen por parte de algunos campistas y radios de vehículos.

15.- Persistencia, desde hace décadas, de un vertedero de basuras en la margen derecha, próximo a la desembocadura, propiciado por los depósitos que hacen los servicios de limpieza de playas. Este problema ha merecido al menos diez denuncias sin éxito alguno, siendo reiterado por el Ayuntamiento de Vélez que se trata de un depósito temporal, cuando cualquiera puede compro-bar que no es así.

16.- Existencia de vertidos menores diseminados tanto en la margen derecha como la izquierda, de escombros, cajas de frutas, bolsas de basura, residuos de comida y aparejos de campistas des-controlados, y plásticos agrícolas negros.

17.- Construcción de una valla de hormigón con cerca de alambre en el perímetro de una parcela situada en la margen derecha, junto al viaducto de la N-340, por ahora destinada a almacén, pe-ro que cabe esperar que pueda tener otros usos más lucrativos, como ha sucedido en otras par-celas cercanas. Se debe recordar que esta zona sólo debe tener un uso agrícola y este cercado, con obra no es compatible con este tipo de usos.

18.- Persistencia de un taller con nave industrial en la zona de policía de la margen derecha, dedicado a almacén de materiales de construcción, así como otra parcela más alejada de exposición de caravanas, ambas en parcelas agrícolas en una zona que según el PGOU aún vigente tiene protección paisajística y sólo admite usos agrícolas.

 ZONA RECONOCIDA DE GRAN VALOR PERO CON SERIAS AMENAZAS

GENA-Ecologistas en Acción considera que si se tiene en cuenta el valor, reconocido oficialmente por la Delegación Provincial de Medio Ambiente, de la zona del Delta del Río Vélez, como posible candidato a la figura de protección de Monumento Natural, y teniendo presente que tales agresiones pudieran disminuir el valor ambiental que es merecedor este paraje y por tanto alejar la posibilidad de disfrutar de la mencionada protección, es aún más perentorio denunciar estos hechos para que, en función de la competencia de cada administración, se instruya los oportunos expedientes y se eliminen las respectivas amenazas y agresiones ambientales, antes de que la degradación de la calidad ambiental llegue a su máxima expresión. Es preciso recordar aquí que según contempla la legislación una figura de protección de este tipo puede ser retirada (como sucede con las banderas azules) por el deterioro de la calidad ambiental que mereció su protección, por lo que se puede dar el triste caso de que la anunciada protección sea desestimada por la extrema degradación ambiental que viene produciéndose en este paraje.




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