La ciudadanía se moviliza contra la térmica de Barajas de Melo

El continuo trabajo de la plataforma “TÉRMICAS NO-AIRE LIMPIO” [1] ha permitido que 1.837 ciudadanos (contando con las 412 alegaciones presentadas el 29 de julio) firmen alegaciones en contra de la implantación de una térmica en la localidad conquense de Barajas de Melo, cuyo promotor es Hidrocantábrico.

La central térmica prevista, supondría la afección a un gran radio de acción incluyendo a varias localidades tanto de Cuenca como de Toledo y Madrid, afectando de forma importante al Tajo medio.

A su vez, Ecologistas en Acción de Cuenca (miembro de la plataforma, “TÉRMICAS NO-AIRE LIMPIO”) ha presentado hoy mismo (ante el registro de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha) alegaciones a la solicitud de la autorización ambiental integrada de la térmica.

La Administración no puede hacer oídos sordos a la contundente respuesta popular en contra de la térmica y apostar de forma decidida por el uso de energías renovables y la eficiencia energética. Cabe recordar que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, también se opone a la instalación de la térmica, puesto que un informe de febrero de 2007 de la Dirección General de Evaluación Ambiental, informa negativamente sobre la instalación de la térmica de Barajas de Melo. Esperamos que la Junta de Comunidades sea coherente puesto que es el órgano sustantivo en la solicitud de autorización ambiental integrada y por tanto podría paralizar el proyecto.

La central térmica de Barajas (en caso de que se ponga en marcha) tendría una potencia eléctrica de 800 Mw, emitiría cada hora casi 300 Tm de dióxido de carbono, principal responsable del calentamiento terrestre. Emitiría también 250 kg por hora de óxidos de nitrógeno (NOx) que a su vez equivale a la emisión diaria de 200.000 automóviles en una ciudad. Los NOx contribuyen a las lluvias ácidas, tienen efectos negativos sobre la vegetación y producen enfermedades respiratorias. Son además precursores del ozono troposférico, otro enérgico contaminante, por su fuerte poder oxidante, con severos efectos sobre la salud y sobre la producción agraria. La contaminación afectaría a otros municipios cercanos como Belinchón y Zarza de Tajo y Tarancón.
Otro factor crítico en ese tramo de la cuenca del Tajo es la disponibilidad de agua con la que refrigerar la central. La planta de Barajas prevé tomar unos 350 litros por segundo de agua, de los que evaporaría cerca de la mitad, devolviendo al cauce el resto del agua sobrecalentada y con un mayor contenido en sales y otras sustancias. El agua evaporada sería aproximadamente igual a la que consumirían 150.000-200.000 personas.

En la actualidad en la ribera del Tajo, en el límite de Madrid y Cuenca, están previstas tres centrales de gas en ciclo combinado: Estremera (Endesa. 1200 Mw) y Villamanrique (Iberdrola. 800 Mw) en la provincia de Madrid y la de Barajas de Melo (Hidrocantábrico, 800 Mw) en Cuenca. Esta última se encuentra en la actualidad sometida a proceso de evaluación de impacto ambiental, en trámite de información pública que se inició con la publicación en el BOE de dicho anuncio el día 17 de julio pasado y que durará 1 mes.




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