Recurridas las autorizaciones ambientales de las térmicas de León y Palencia

La Junta de Castilla y León permite a las centrales térmicas de Anllares, La Robla y Velilla contaminar hasta 8 veces por encima de los límites legales, a costa del medio ambiente y la salud

Ecologistas en Acción Castilla y León ha recurrido en vía administrativa las autorizaciones ambientales otorgadas por la Consejera de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León a las centrales térmicas de Anllares (León), La Robla (León) y Velilla del Río Carrión (Palencia), publicadas en los BOCyL de 11 y 12 de diciembre y 11 de septiembre de 2008, respectivamente.

La Federación, integrada por 18 grupos ecologistas de Castilla y León, solicita la modificación de las autorizaciones concedidas, al considerarlas nulas de pleno derecho, ya que permiten la emisión de contaminantes tóxicos como el dióxido de azufre (SO2), los óxidos de nitrógeno (NOx) y las partículas muy por encima de los límites legalmente establecidos.

De esta manera la Junta de Castilla y León sacrifica el derecho constitucional a la salud al interés económico de grandes empresas como Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa, con capacidad económica sobrada para hacerse cargo del coste de las instalaciones necesarias para reducir las emisiones de contaminantes tóxicos a los valores más bajos, asociados a las mejores técnicas disponibles.

Lejos de esto, se permite a las empresas eléctricas superar hasta en 8 veces los límites legales de emisión establecidos para las centrales térmicas citadas por el Plan Nacional de Reducción de Emisiones de las Grandes Instalaciones de Combustión existentes, y hasta en 150 veces los valores de emisión asociados a las mejores técnicas disponibles publicadas por la Comisión Europea.

En particular, es inadmisible el trato de favor que se da al Grupo 1 de la central térmica de La Robla, cuyo valor autorizado de SO2 (2.000 miligramos por metros cúbico, mg/m3) multiplica por 5 el límite legal (400 mg/m3), en un municipio en el que año tras año se vienen superando los valores límite de este contaminante para proteger la salud de las personas, y al tiempo que la propia Consejería de Medio Ambiente tramita un Plan de Mejora de la Calidad del Aire por este motivo.

El entorno de la central térmica de Velilla del Río Carrión también superó en 2007 los valores límite de SO2 para proteger la salud de las personas. Las concentraciones medias anuales de este contaminante en el entorno de las 3 centrales térmicas rebasan además las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y el límite legal para la protección de la vegetación, en espacios como el Parque Natural Fuentes Carrionas, y los sitios Red Natura 2000 Alto Sil y Sierra de Ancares.

Por si esto fuera poco, en las tres autorizaciones ambientales se reduce a la mitad el número de estaciones de control de la contaminación existentes, que vienen funcionando desde los años 80, lo que empeorará el conocimiento de la repercusión de la contaminación emitida por estas centrales sobre la salud y el medio ambiente. Los ecologistas temen que la Junta de Castilla y León reitere la ilegalidad con la última central térmica pendiente de autorización, la de Compostilla, en Ponferrada.




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