Recurrida la autorización de la central de cogeneración de Michelín

La Consejería de Medio Ambiente permite a su propietaria Iberdrola contaminar 20 veces por encima de lo técnicamente posible, para ahorrarle inversiones a costa de la salud de todos

Ecologistas en Acción ha recurrido en vía administrativa la autorización ambiental otorgada por la Consejera de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León a Energyworks Vit-vall, S.L., filial de la compañía eléctrica Iberdrola, S.A., para la central de cogeneración que funciona desde 2002 junto a la fábrica de Michelín, al norte de la ciudad de Valladolid. La autorización se publicó en el BOCyL del pasado 19 de enero.

Se trata de una central de cogeneración de gas natural de 77 megavatios de potencia, que abastece de calor a Michelín y al tiempo produce electricidad para la red general. La actividad de esta central térmica emite cada año cientos de toneladas de óxidos de nitrógeno (NOx) a la atmósfera de Valladolid, dado que carece de sistemas de depuración de estos gases, en una zona de la ciudad que presenta un problema de contaminación atmosférica ligado a este contaminante, principal responsable de la generación de ozono en verano.

De hecho, entre 2003 y 2007 las dos estaciones de esta central térmica han rebasado casi siempre el valor objetivo para la protección de la salud humana establecido para el ozono, afectando los niveles elevados a los barrios de la zona norte de Valladolid (San Pedro Regalado, Barrio España, Rondilla, La Victoria, Fuente Berrocal, Campus Universitario, Belén…), habitados por decenas de miles de personas.

Ello no ha sido obstáculo para que la Consejería de Medio Ambiente haya hecho suya la argumentación de Iberdrola, como consta en el Anexo II de la autorización ambiental, de que “la instalación de un quemador de bajo NOx implica la reforma de prácticamente todo el paquete o la sustitución de la turbina actual por una de baja emisión cuyo coste ronda el 50% del valor de la planta actual, haciéndola inviable económicamente”.

De esta manera, la autorización ambiental, propuesta en su día por la Comisión de Prevención Ambiental de Valladolid con el voto en contra del representante de las organizaciones ambientales, sacrifica el derecho constitucional a la salud al interés económico de una gran empresa privada como Iberdrola, con capacidad económica sobrada para hacerse cargo del coste de la instalación de unos filtros que debieron haber sido incorporados ya en 2000, cuando el Ayuntamiento de Valladolid otorgó la licencia de actividad de la central.

Como consecuencia de la ausencia de filtros, los límites de emisión a la atmósfera propuestos para los óxidos de nitrógeno son más de 20 veces superiores a los asociados a las Mejores Técnicas Disponibles (450 miligramos por metro cúbico, mg/m3, frente a 20 que se consiguen con filtros), y 9 veces superiores a los establecidos por la normativa de grandes instalaciones de combustión para centrales nuevas (50 mg/m3).

Ecologistas en Acción considera por ello inaceptable la actuación de la Consejería de Medio Ambiente, y ha recurrido ante la propia Consejera una resolución que vulnera el derecho constitucional a la salud.

El ozono es un contaminante que provoca por inhalación un incremento de los riesgos de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, especialmente en niños, ancianos y personas con problemas respiratorios crónicos (asma, bronquitis crónica), así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. Según la Comisión Europea, la contaminación por ozono causa en España 2.000 fallecimientos prematuros al año.




Visitantes conectados: 307