Repoblación contra la térmica de Barajas de Melo

La plataforma Térmicas NO - Aire Limpio [1] apoya en esta iniciativa al Ayuntamiento de Barajas de Melo, aunque considera, sin embargo, que la eficacia de estas repoblaciones es escasa para fijar gases de efecto invernadero, frente a las emisiones de la Térmica que se planea construir en la localidad.

La plantación de árboles se celebró el domingo 15, en la urbanización “El Ballestar” que depende de dicho ayuntamiento. Fue convocada por el ayuntamiento, que secunda la construcción de la citada central de gas.

A pesar de esta diferencia importante de criterios, la plataforma apoyará al ayuntamiento en todas las iniciativas que reviertan en una mejora de las condiciones de los ciudadanos y del medio ambiente en el municipio.

Entiende no obstante “Térmicas No-Aire Limpio” que, aunque las repoblaciones con especies autóctonas mejoran el entorno ambiental, son manifiestamente ineficaces a la hora de fijar el dióxido de carbono que la planta emitiría y carecen de eficacia frente al resto de los contaminantes. La central térmica de Barajas (en caso de que se ponga en marcha) tendría una potencia eléctrica de 800 Mw y emitiría cada hora a plena potencia 313 Tm de dióxido de carbono, principal responsable del calentamiento terrestre. Si se tiene presente que cada kilogramo de biomasa fija para crecer del orden de 1,5 kilos de dióxido de carbono, se ve que sería preciso plantar varias decenas de hectáreas de árboles de crecimiento rápido, para absorber las emisiones de ¡sólo una hora de la planta! La principal mejora ambiental de todo el entorno sería por tanto renunciar a la construcción de la central de gas.

La citada central emitiría también 250 kg por hora de óxidos de nitrógeno (NOx) que a su vez equivale a la emisión diaria de 200.000 automóviles en una ciudad. Los NOx contribuyen a las lluvias ácidas, tienen efectos negativos sobre la vegetación y producen enfermedades respiratorias. Son además precursores del ozono troposférico, otro enérgico contaminante, por su fuerte poder oxidante, con severos efectos sobre la salud y sobre la producción agraria. La contaminación afectaría a otros municipios cercanos como Belinchón y Zarza de Tajo y Tarancón.

Otro factor crítico en ese tramo de la cuenca del Tajo es la disponibilidad de agua con la que refrigerar la central. La planta de Barajas prevé tomar unos 350 litros por segundo de agua, de los que evaporaría cerca de la mitad, devolviendo al cauce el resto del agua sobrecalentada y con un mayor contenido en sales y otras sustancias. El agua evaporada sería aproximadamente igual a la que consumirían 150.000-200.000 personas.

En la actualidad en la ribera del Tajo, en el límite de Madrid y Cuenca, están previstas tres centrales de gas en ciclo combinado: Estremera (Endesa. 1200 Mw) y Villamanrique (Iberdrola. 800 Mw) en la provincia de Madrid y la de Barajas de Melo (Hidrocantábrico, 800 Mw) en Cuenca.

La Plataforma “TÉRMICAS NO-AIRE LIMPIO” que se opone a la instalación de las térmicas en la ribera del Tajo, lleva muchos meses movilizándose y promoviendo diferentes acciones. Entre ellas destacan: la presentación (entre julio y agosto de 2008) de 1.799 alegaciones de otros tantos ciudadanos contra la instalación de la térmica y la manifestación del 11 de octubre de 2008 en Barajas de Melo con la presencia masiva de sus vecinos y de otros municipios afectados.




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