Notables deficiencias en la lucha contra el veneno en Castilla-La Mancha

Tras un periodo en el que se cosecharon algunos éxitos, principalmente en las provincias de Albacete y Ciudad Real, la aplicación del Plan Regional contra el uso de cebos envenenados está fallando en Castilla-La Mancha. Como consecuencia, esta práctica ilegal ha experimentado un repunte en esta Comunidad Autónoma, tal y como lo demuestran los sucesivos casos de envenenamientos en la provincia de Toledo en las últimas semanas.

La situación, larvada desde principios de 2008, se ha agravado en el casi medio año transcurrido desde la desaparición de la Consejería de Medio Ambiente en Castilla-La Mancha, y deja sin resolver algunos asuntos de gran importancia. Entre ellos, cabe destacar que aún no se sabe cómo se organizan los aspectos de prevención, vigilancia y sanción del uso del veneno. Tampoco se ha aclarado sobre quién recae la iniciativa de adoptar medidas para recuperar el medio afectado por el veneno, que no tienen carácter sancionador, pero sí pueden suponer el cierre de los cotos de caza.

Asimismo, sigue sin designarse el Coordinador del Plan Regional de lucha contra el veneno, puesto fundamental ya que su misión es impulsar las acciones del Plan, armonizarlas y supervisar cada año los planes de vigilancia por provincias, recopilando -además- información sobre los casos de envenenamiento.

Así, WWF y Ecologistas en Acción reclaman que se esclarezcan los hechos que se han denunciado en los últimos días y que se sancione a los responsables con contundencia, cerrando de forma provisional los cotos afectados. Asimismo, creen imprescindible que la lucha contra este problema esté coordinada desde el Organismo Autónomo de Espacios Naturales y no por la Dirección General de Política Forestal. Por otra parte, es crucial que se nombre un nuevo coordinador del Plan para que se pongan en marcha, cuanto antes, las medidas previstas en él. Por último, apuestan por la creación de patrullas de vigilancia especializadas para el seguimiento en las zonas críticas, así como de una patrulla con perros en la provincia de Toledo.

Ambas ONG insisten en que el gobierno de Castilla-La Mancha debe ser más firme en la lucha contra esta práctica ilegal. De lo contrario, los esfuerzos realizados hasta el momento habrán sido en vano y este problema volverá a extenderse con total impunidad en la región, poniendo en peligro la conservación de su biodiversidad.

WWF y Ecologistas en Acción han solicitado una reunión urgente con los responsables de la Dirección General de Política Forestal y del Organismo Autónomo de Espacios Naturales, así como con las correspondientes Delegaciones en Toledo. Su objetivo, desatascar la actual situación y entrar en una dinámica de trabajo que prevenga y penalice el uso del veneno.




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