El dragado del Guadalquivir acentúa las afecciones a Doñana

Ante el informe de afecciones a Doñana que se recoge en el documento de impactos por efecto del Cambio Climático en España, Ecologistas en Acción exige que las administraciones acaben con las amenazas más inmediatas a Doñana y aumenten las medidas de protección del humedal, única opción para hacer frente a los efectos del Cambio Climático que se materializarán en un incremento de la salinidad que afectará tanto a las aguas superficiales como a las subterráneas.

En relación con el incremento de salinidad de las aguas superficiales las administraciones competentes deben desautorizar el proyecto de profundización del Guadalquivir que la Autoridad Portuaria pretende llevar a cabo por ser la vía más directa para la salinización del estuario, además de proceder a la paralización de los actuales dragados de mantenimiento hasta que no se determinen las afecciones que estos dragados están provocando y provocarán en los escenarios barajados por el incremento de la salinidad en el estuario provocada por el cambio climático, recuperando así el principio de precaución que no ha sido aplicado ya que los dragados que se realizan periódicamente no fueron sometidos a Estudio de Impacto Ambiental.

En cuanto a las aguas subterráneas el problema es que actualmente el acuífero de Doñana está sobreexplotado por lo que su sensibilidad a la intrusión salina es ya alta. Sólo cabe acabar de forma urgente con la sobreexplotación erradicando las plantaciones de arroz de la zona de los Hatos que se siguen regando con aguas subterráneas para seguidamente incrementar la capacidad del acuífero para amortiguar la intrusión salina mediante la disminución de las extracciones del acuífero, siendo ineludible detener las transformaciones de zonas forestales en regadíos en la cuenca de la Rocina y aumentar la recarga mediante la reforestación de las cuencas que vierten a Doñana.




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