Las alternativas a la autovía Toledo-Ciudad Real no resuelven la DIA negativa

Los tres trazados alternativos de la autovía Toledo-Ciudad Real presentados por el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no aportan diferencias significativas respecto del proyecto que en su día recibió una declaración de impacto ambiental negativa por parte del Ministerio de Medio Ambiente. Ecologistas en Acción denuncia que este proyecto es otra vuelta de tuerca más en la línea de insostenibilidad que caracteriza la política del Gobierno que dirige José María Barreda y demanda la reconsideración del mismo.

Las tres alternativas que ha presentado la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a la autovía Toledo-Ciudad Real suponen abrir un nuevo gran corredor de comunicación por carretera en zonas de alto valor ecológico por formar parte de la red Natura 2000 (ZEPA y LIC de los Montes de Toledo) y por ser área crítica de especies en peligro de extinción (Águila Imperial Ibérica y Lince Ibérico).

La idea de esquivar con nuevos trazados y un nuevo e irregular procedimiento los argumentos que en su día dieron lugar a una declaración de impacto ambiental por parte del Ministerio de Medio Ambiente, lejos de resolver los impactos que generaría esta infraestructura, provocaría otros nuevos e incluso más importantes que los que provocaba el proyecto original.

Ecologistas en Acción considera esta obra improcedente e innecesaria, entre otras cosas porque hay alternativas más económicas y más sostenibles, por los motivos que señalamos a continuación:

  1. Se han iniciado ya los trámites para realizar el estudio de la autovía transmanchega, que desde Daimiel, pasando por Puerto Lápice, conectará con Cuenca a través de Tarancón.
  2. Desde Consuegra o Madridejos, arrancando en la autovía de los Viñedos, basta con seguir la A-IV, o trazar una paralela hasta Puerto Lápice, y así, pasando por Daimiel para conectar con la A-43, se uniría Toledo y Ciudad Real con apenas unos 25 0 30 km. más de recorrido que la alternativa elegida ( 10 o 15 minutos más de tiempo).
  3. Con ello evitaríamos abrir una nueva brecha en los Montes de Toledo y su comarca, porque seguiría la ya existente. También en la zona norte de Ciudad Real al cruzar un pasillo natural de la fauna entre “El Vicario”, Las Tablas de Daimiel y la ZEPA Campo de Calatrava, aparte de las zonas montuosas existentes ( Atalaya, Cerro de San Cristóbal, Los Turrillos….) De esta manera el impacto ambiental se minimiza.
  4. Esta alternativa que proponíamos en su momento, y que no se ha tenido en cuenta, al igual que el simple desdoblamiento, es más barata tanto económica como ambientalmente, pero al parecer no políticamente. Se hace caso omiso de estas consideraciones, tan vitales en los tiempos que corren (crisis económica y el mantenimiento del patrimonio natural como fuente de recursos imperecederos), y se atiende las peticiones de la clientela que rodea al Ejecutivo y que tan buenos resultados está dando en la Región ( CCM, AEROPUERTO…)
  5. Finalmente, señalar que si lo que se quiere realmente es crear riqueza en el territorio y no afectar a nuestro patrimonio natural y cultural, a la vez que buscamos la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero, no se debe favorecer el uso del coche privado y del transporte por carretera. Invirtiendo en mejoras de las vías ya existentes, en la producción de energía respetuosa con el medio, en el desarrollo del ferrocarril interprovincial o interregional, en la mejora de la movilidad dentro de las poblaciones y entre las vecinas (favoreciendo infraestructuras para el carril bici, la marcha y el carril bus), estaremos en la línea correcta del desarrollo de un modelo de transporte más social, racional, económico y de bajo impacto ambiental.



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