Instan a la Junta a que se deje de ambigüedades con Quilamas

El anuncio de la Junta de Castilla y León en relación a la recuperación de la tramitación del Espacio Natural de Las Quilamas, hay que considerarlo como un paso en la buena dirección de la protección de uno de los espacios naturales más importantes de Castilla y León y que todavía se encuentran sin protección efectiva.

Se trata en este caso, del valle mediterráneo mejor conservado de la provincia de Salamanca, con más de 30 parejas de Buitre Negro (Especie en peligro de Extinción y protegida por las Directivas Europeas), dentro de la Red Natura 2000, con numerosos hábitats y especies, tanto florísticas como faunísticas, protegidas por las Directivas europeas. Todas estas características podrían traer beneficios a la zona, de tal manera que se desarrollasen potenciando sus recursos naturales y con el motor del turismo rural.

Sin embargo realizar este anuncio a apenas año y medio de las elecciones autonómicas puede ser considerado como uno más entre las muchas promesas preelectorales a los que vamos a ser sometidos los ciudadanos en los próximos meses. Por lo tanto no es un anuncio creíble. Quien deja los deberes para el último momento de la legislatura normalmente suspende.

Por ejemplo, a lo largo de los últimos años, dentro estos los últimos cuatro años, la Sierra de Quilamas, ha sufrido enormes agresiones promovidas por la Junta de Castilla y León. En concreto las declaraciones de utilidad pública y las urgentes ejecuciones de proyectos de concentraciones parcelarias en los municipios de La Bastida y Cilleros de la Bastida, concentraciones que se unían en el mismo entorno a las recientes de Navarredonda y Rinconada. Estas concentraciones fueron alegadas desde la asociación Ecologistas en Acción de Salamanca, ya que se consideraba innecesario este ordenamiento, sobre todo en una zona que está incluida dentro de la Red Natura 2000.

Por esa razón, la asociación ecologista lleva años insistiendo en que haga público el PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) de Sierra de Quilamas, de tal manera que quede claro lo que la Administración tiene pensado para una zona tan rica y singular. Y los antecedentes nos hacen ser más que escépticos con estos planes. Hacerlo en periodo preelectoral no es el mejor síntoma de que esta situación vaya a cambiar.

Hay que recordar que el primer documento referente a esta ordenación data de 1998. Justo un año y medio antes de las elecciones autonómicas del año 2003. Es decir 12 años desde que la comarca lleva esperando el ser incluida dentro de la REN (Red de Espacios Naturales), para ser un área protegida en la que prime la conservación del entorno y un desarrollo local sostenible por encima de intereses cinegéticos o madereros.




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