El Ecologista nº 43

  Sumario  

 Editorial

La protección ambiental como responsabilidad colectiva
Convenio de Aarhus

Desde el 29 de marzo, la sociedad española cuenta con una nueva norma internacional que previsiblemente mejorará -falta hace- el marco de la democracia participativa ambiental, el Convenio de Aarhus. Su incorporación a nuestra normativa supone un importante reto público: preparar y mejorar instituciones y leyes, a escala estatal, autonómica o local, para garantizar la efectividad del denominado Principio de Acceso.

Fruto del debate planetario en torno al medio ambiente y el desarrollo, en Río de Janeiro en 1992, surgió el consenso de que la única forma eficaz de tratar las cuestiones ambientales era contando con la participación de todos. Ese compromiso político, lejano a la realidad en la que vivimos, recuerda a las autoridades que como única salida a la crisis ambiental la ciudadanía debe responsabilizarse y participar en las decisiones relativas al medio. Partiendo de una educación ecológica que debe activar comportamientos positivos, se requiere un esfuerzo para fomentar y garantizar, en una sociedad generalmente desencantada, un triple acceso: a la información pública referida a lo ambiental, a la participación temprana de decisiones que afecten al entorno, y a una justicia rápida y sin barreras que evite la degradación ambiental o asegure su restauración.

Este triple objetivo es el elemento arquitectónico que sostiene el proceso de Aarhus. El próximo mayo en Kazajistán, las Partes en el Convenio -incluida la UE como organización de Estados-, expertos de organizaciones ciudadanas de defensa ambiental y otros invitados, debatirán sobre la efectiva aplicación de un texto común en las diferentes realidades nacionales de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas. También se discutirá sobre los problemas relativos a asuntos como la polémica exclusión de la participación pública en materia de transgénicos -postura que mantiene la UE-, su desarrollo en las negociaciones internacionales y el del acceso a la justicia. El proceso que ha permitido llegar hasta aquí, no exento de tensiones, ha sido promovido y dinamizado por juristas y ambientalistas expertos, que desde organizaciones ciudadanas como EcoForum (www.participate.org) han trabajado para su concreción en forma de Convenio. El logro de grupos de presión como EcoForum es enorme: estamos ante la materialización de un instrumento clave para el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad, plasmados en miles de normas ambientales total o parcialmente incumplidas, que no sólo son papel mojado, sino que desaniman al más bravo y generoso del vecindario.

El texto internacional marca plazos y contenidos concretos, derechos y obligaciones, que se reparten entre ciudadanos, autoridades y empresas gestoras. De nosotros depende que se active. Por ello, Ecologistas en Acción invita a ponernos a la faena, a promover el cumplimiento del Convenio, y a realizar un prolongado brindis de optimismo contra la hipocresía de la gestión ambiental a espaldas de la gente, contra la injusticia diaria por encima de leyes hermosas e inalcanzables que no descienden a ras de suelo. Un brindis a favor de una aproximación colectiva al reto diario de la sostenibilidad, como un gran carro en el que a todos nos toca aportar nuestro esfuerzo, incluido aquél que controle a los que dicen representar a la sociedad y sólo toleran la participación de élites, y a tantos mercaderes de la gobernanza vacía de contenido.

Quién sepa ver la luz tras los ojos de cualquier persona que defiende dignamente su cultura sostenible frente a un consumo con consecuencias sangrantes en lo global o que luche contra la sinrazón de una gran obra, podrá intuir cuál es el lugar adecuado al que conducir los derechos otorgados por este convenio internacional.


 Sumario

La Antártida, paraíso científico y natural.
Un santuario de la naturaleza amenazado por el turismo y el calentamiento global, por Juan Clavero, Lola Yllescas y Mercedes Sousa

Vida y fosilización en el desierto antártico.
Investigaciones sobre los límites de la vida en condiciones extremas, por Carmen Ascaso y Jacek Wierzchos

Las vías pecuarias.
Un balance de su situación en el Estado español, por Hilario Villalvilla

El PEIT: echando gasolina al fuego.
Un plan de infraestructuras continuista, que deja las medidas más urgentes y necesarias para el final, por Paco Segura

Libros de texto para rematar el planeta.
El currículum oculto antiecológico de los libros de texto, por Comisión de Educación Ecológica y Participación

Barcelona, ciudad insostenible.
Una guía que repasa su situación, por Josep Crosas

La acuicultura.
Una actividad muy alejada de la sostenibilidad, por Salvador Arijo

La seca.
Un preocupante decaimiento de encinas, alcornoques y quejigos, por Pedro A. Tíscar

Las aves en Europa.
Situación de sus poblaciones en relación con las mundiales, por Alberto Madroño

El Oso en Pirineos.
Apenas subsisten dos mermadas poblaciones, por Juanma Hernández

Últimas oportunidades para el lince ibérico.
Ecologistas en Acción detecta la presencia del felino en los Montes de Toledo, por Juan Aceituno, Roberto C. Oliveros y Miguel Á. Hernández

Por un diálogo verde-violeta.
Encuentros y desencuentros entre feminismo y ecologismo, por Anna Bosch, Cristina Carrasco y Elena Grau

El ahorro energético en iluminación.
Numerosas posibilidades para reducir el consumo eléctrico, por Francisco Pujol

El muro israelí en Palestina.
Impactos sociales y ambientales de su construcción, por Colectivo Palestina Lliure, Valencia

Hogar Ecológico: Los aditivos alimentarios, por Franz Leisdon

Conocer para proteger: Reserva de Saja (Cantabria), por Roberto Carlos Oliveros




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