Solicitan transparencia en los procedimientos urbanísticos de la cementera de la Parrilla (Cuenca)

Ecologistas en Acción de Cuenca defiende su condición de interesado en el procedimiento de calificación urbanística de los terrenos donde se prevé la construcción de la Cementera de la Parrilla, puesto que su puesta en marcha supondría la destrucción de elementos protegidos.

Para ello se ha presentado un escrito ante la Comisión Provincial de Urbanismo, en cumplimiento de la Ley 27/2006 conocido como convenio de Aarhus, que garantiza la participación pública y el acceso a la justicia en materia de medio ambiente.

En Los terrenos sobre los que se desea realizar la calificación urbanística (trámite previo a la autorización para la construcción de la Cementera y las canteras asociadas) existen elementos que gozan de especial protección. Concretamente:

- * Hábitats de la Directiva 92/43/CEE, algunos de ellos prioritarios (Espartales manchegos orientales, Zonas subestépicas de gramíneas y anuales de Thero-Brachypodietea, código 6220).

- * Montes de utilidad pública.

- * Vías Pecuarias (Cañada Real de los Chorros).

Además el planeamiento vigente en el municipio desautoriza este tipo de actividades.

Todo ello confirma que estamos ante un procedimiento que encaja en los supuestos recogidos por la Ley para que las organizaciones de defensa ambiental puedan actuar como "persona interesada".

La Cementera proyectada en San Lorenzo de la Parrilla producirá un millón de toneladas al año de clinker (principal componente del cemento) y expulsará a la atmósfera más de medio millón de metros cúbicos de emisiones contaminantes cada hora, afectando de manera grave a la salud de la población y al medio ambiente.

Este tipo de cementeras se han convertido, en toda España, en enormes incineradoras de residuos. Así por ejemplo, la cementera de Villaluenga de la Sagra, en Toledo, fue autorizada por la Consejería de Industria Energía y Medio Ambiente de Castilla-La Mancha a incinerar 85.000 toneladas al año de residuos, de las cuales 32.000 son tóxicos y peligrosos. El uso de residuos como combustible es una fuente de negocio para las cementeras, pues sustituye a derivados del petróleo y recibe subvenciones públicas. Entre los principales productos que se incineran en estas fábricas se encuentran: neumáticos usados, pinturas, disolventes, barnices, plásticos, harinas cárnicas y un largo etcétera.

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