Objeción fiscal al gasto militar


Desviando fondos para fines de interés social o ambiental

Alternativa Antimilitarista. MOC y Ecologistas en Acción (Huesca)

Junio de 2008. Zaragoza será la sede de la Exposición Internacional dedicada al agua y al desarrollo sostenible. Lluvia de millones para obras públicas con un resultado cuestionable para la sostenibilidad de la ciudad y de la naturaleza circundante. Los poderes públicos aparecen como muy preocupados con el medio ambiente. En cambio nada hacen para eliminar el campo de maniobras y tiro de San Gregorio, situado a escasos 1,5 km del recinto de la Expo, ajeno a cualquier control ambiental independiente.

El Ministerio de Defensa defiende su actuación y afirma que son compatibles las maniobras militares con la vida natural. Para ello ha puesto en marcha un sistema integral de gestión ambiental. Además, un convenio con el Ministerio de Medio Ambiente destinado a “favorecer la conservación del medio natural y facilitar la gestión de los recursos naturales en las instalaciones” está dotado con 150.000 euros para 2006.

Pero no puede negar los fortísimos impactos de un espacio de 33.839 hectáreas destinado a ensayar la guerra: daños por explosivos de todo tipo, ruidos, erosión debida al desplazamiento de personas y vehículos pesados sobre frágiles suelos esteparios, deterioro del patrimonio cultural y arqueológico, presencia hasta fechas recientes de residuos altamente contaminantes (combustibles, restos de munición, elementos químicos...). Además, algunas de las actividades son desconocidas, debido a la aplicación del principio de la defensa nacional y/o de la seguridad del Estado.

Y no es el único. Las Bardenas (Navarra), El Teleno (León), Bétera (Valencia) o El Retín (Cádiz) forman parte de la larga lista de lugares donde los ejércitos ensayan sus armamentos.

Colectivos ecologistas, vecinales y antimilitaristas están utilizando en todos y cada uno de esos lugares argumentos similares. Rechazamos las guerras y los ejércitos como medios de gestión de conflictos. Pedimos el cierre de las instalaciones militares y su traspaso al patrimonio público del municipio. ¿Su destino? Espacios naturales protegidos o terrenos donde ubicar servicios para todos los ciudadanos, previa descontaminación y limpieza de suelos e instalaciones.

Muchas son las formas utilizadas para llevar a cabo esta transformación: investigación sobre el papel de los ejércitos y el gasto militar, Educación para la Paz, difusión sobre la fabricación y el comercio de armas, acciones directas noviolentas de denuncia de la ocupación de terrenos, propuestas de alternativas de uso... Una herramienta más es la objeción fiscal a los gastos militares.

¿Qué es la objeción fiscal?

La objeción fiscal es un acto de desobediencia civil en el que manifestamos nuestra negativa a colaborar en el gasto de preparación de las guerras y del mantenimiento del ejército. ¿Cómo?

En primer lugar, desviando la parte destinada al gasto militar de la declaración de la renta a un proyecto alternativo social y pacífico. Incumplimos una ley injusta de forma pública, colectiva, pacífica y consciente, y exigimos el derecho de objeción de conciencia al pago de impuestos con fines militares. En segundo lugar, queremos suscitar un debate sobre la militarización social, cultural y económica y rescatar el protagonismo social en las decisiones que afectan a estos temas.

La campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar es abierta. En ella participan, entre otros, Alternativa Antimilitarista.MOC –uno de los movimientos que impulsó la campaña de insumisión al servicio militar obligatorio y a la prestación social sustitutoria–, sindicatos como CGT, organizaciones como SIOF –Servicio de Información de Objeción Fiscal a los gastos militares, entidad catalana vinculada a Justicia y Paz–, la Coordenadora Galega pola Obxección Fiscal, y numerosas personas a título individual. Algunos grupos locales de Ecologistas en Acción ya se han implicado. De ellos nació la resolución de apoyo aprobada en el último Congreso Confederal de Ecologistas en Acción, a finales de 2005.

La objeción fiscal responde a una necesidad de no colaboración y, por tanto, de no participación pública y consciente, planteada como cuestionamiento del gasto militar. Desde el movimiento ecologista, y asumiendo este planteamiento antimilitarista, cabría la posibilidad de lanzar un debate más amplio: ¿por qué financiar con una parte de nuestro salario actividades que tanto cuestionamos y que tanto destruyen el medio ambiente? A título de ejemplo, y entre otros muchísimos, ahí está el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte.

¿Cómo se hace?

En el apartado de cuota líquida del impreso de la declaración de la renta, se tacha una de las casillas no utilizadas del apartado de Retenciones y demás pagos a cuenta escribiendo encima “por objeción fiscal a los gastos militares” y el importe objetado.

Esa cantidad puede ser la que elija cada persona, pero la campaña propone diferentes formas, según la situación y disposición del declarante:

a) Una cuota porcentual: es la proporción del gasto militar total en los Presupuestos Generales del Estado. Incluye, además del presupuesto oficial del Ministerio de Defensa, las partidas ocultas repartidas entre varios ministerios y organismos autónomos: aportaciones a la OTAN y a la UEO, créditos a la industria armamentista, I+D militar, clases pasivas militares.

b) Una cuota fija: 84 €, cifra escogida simbólicamente en protesta por los 84 países empobrecidos por la deuda externa.

c) Cuota simbólica: Por 1 € ó 84 céntimos. Lo importante es dejar constancia de la objeción.

d) Cuota cero: Se trata de adjuntar un texto en forma de carta exigiendo el reconocimiento del derecho a la objeción al gasto militar, pero en este caso remitido por quienes no tienen obligación de declarar.

La campaña propone destinos para el dinero desviado. Así, Alternativa Antimilitarista.MOC ofrece varios proyectos, normalmente uno internacional y otro nacional. En 2005 se propuso un proyecto de resocialización de niños y niñas soldado en Sierra Leona y el apoyo a la Plataforma contra el complejo químico-militar de La Marañosa (Madrid).

CGT también propone varios proyectos. El pasado año optaron por la construcción y equipamiento de un hospital en el municipio autónomo Ricardo Flores Magón, en Chiapas, y un proyecto de reconstrucción y desarrollo democrático para el Rif marroquí, tras el terremoto de febrero de 2004.

Desde Ecologistas en Acción no se ha propuesto ningún proyecto concreto, pero sí que animamos a participar en alguno de los existentes, o destinarlo a nuestra propia organización.

Junto al impreso de la declaración, el objetor entrega un recibo de haber ingresado la cuota en el proyecto social alternativo elegido –para dejar claro que se trata de un desvío– y una carta dirigida al Director/a de la Agencia Tributaria alegando los motivos de la objeción a los gastos militares. En ella se comunica el dinero desviado y el proyecto social escogido como alternativo al gasto militar. Además, se exige que el derecho a la objeción de conciencia sea reconocido en los siguientes ejercicios.

La respuesta de Hacienda

Después de hacer la declaración, puede ocurrir que Hacienda no detecte la objeción, o la admita de hecho y no reclame, lo que sucede con el 90 % de los casos.

Si Hacienda lo detecta comunicará el error, ya que de esta forma se califica por la Agencia Tributaria. Si la declaración es positiva reclamará el dinero; si es negativa, informará de que devolverá una cantidad menor.

Si se trata de una reclamación de ejercicios anteriores, Hacienda envía una declaración paralela con un recargo del 7 % y del 20 % más tarde si no hay respuesta. En este caso, existen dos alternativas: aceptar la declaración paralela, o no aceptar su propuesta y presentar un escrito de alegaciones. Este proceso sigue ante el Tribunal Económico Administrativo, el Tribunal Superior de Justicia de tu Comunidad Autónoma, en el Supremo, en el Constitucional y en el Europeo. Las organizaciones promotoras de la objeción fiscal ofrecen asesoramiento legal para quien quiera aventurarse por el mundo de lo contencioso-administrativo.


¿Cuánta gente hace objeción fiscal?

Según la Agencia Tributaria, “oficialmente no se puede contabilizar”. Sin embargo, los colectivos promotores de esta campaña intentan conseguir unas cifras lo más exactas posibles. Para ello piden que se les haga llegar una encuesta. No es una campaña centralizada sino todo lo contrario, lo que dificulta el recuento. Además, existen personas que consideran esta objeción como un gesto de su conciencia individual, así que hacen objeción en la declaración sin comunicarlo a nadie.

Según lo contabilizado por los diferentes colectivos, la cantidad de objetores fiscales se acerca a las 4.000 personas, a las que habría que añadir una cantidad similar que no envía a ninguna organización su encuesta. De los datos contabilizados, es Cataluña la comunidad autónoma donde se realiza más objeción fiscal (llegando a las 2.000 personas), seguida de Madrid (casi 1.000), Valencia, País Vasco, Navarra, Andalucía, Aragón y Galicia.

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