Muro de hormigón en el paseo fluvial de Nueva Alcalá

Desde hace varios días, se encuentra en obras la parte superior del malecón existente junto a Nueva Alcalá, en el tramo
desde la desembocadura del caz de la Isla del Colegio, hasta la presa de los García. Se trata del lugar popularmente
conocido como ―paseo fluvial‖, frecuentado por paseantes, corredores y ciclistas. Quien se acerque a preguntar el
motivo del vallado, se encontrará con la sorpresa de ver cómo se está levantando un extenso muro de hormigón
armado, de más de un metro de alto, en paralelo a la hasta ahora existente valla metálica. Un muro opaco, continuo,
que encorseta al río, lo desnaturaliza, a la vez que separa y limita visualmente su orilla y vegetación.

La idea del muro no es nueva. Esta obra se encontraba prevista en el denominado Proyecto de Acondicionamiento del
Río Henares a su Paso por Alcalá de Henares, promovido por la Confederación Hidrográfica del Tajo. No se había
llevado a cabo porque el entero proyecto se encuentra aún pendiente de la obligatoria Declaración de Impacto
Ambiental, sin saber si va a ser positiva o negativa. Sin embargo, ahora nos encontramos con la construcción del muro,
promovida por el Ayuntamiento de Alcalá -al margen del resto del proyecto- de una manera sorprendentemente
expeditiva, sin haber consultado previamente con los vecinos, sin contemplar otras posibilidades, ni haber obtenido los
imprescindibles permisos medioambientales. Es, por lo tanto, salvo que se demuestre lo contrario, una obra fuera
de la legalidad.

El río Henares, desde que entra en la Comunidad de Madrid hasta su desembocadura, está catalogado como Lugar de
Interés Comunitario (LIC); una figura legal que le otorga protección por causa de su alto valor natural; catalogación y
protección que disfruta indistintamente en zona rural o urbana. Toda obra o actuación que afecte al río o sus márgenes,
en una amplia distancia, ha de contar con los pertinentes permisos; no sólo de la Confederación Hidrográfica del Tajo,
sino también del organismo medioambiental competente.

Esta obra se está llevando a cabo sin haber obtenido la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental positiva,
afectando seriamente la margen fluvial. Se han talado algunos árboles, dañado las raíces de otros, se están generando
escombros, ruidos y alterando vegetación y fauna. Al mismo tiempo, se está separando de manera brutal el río de la
ciudad, con un muro de la vergüenza. Al ocultarlo de la vista, se facilita la acumulación de basuras al otro lado de la
barrera (ojos que no ven...)

Por otra parte, no podemos olvidar que la obra ya estaba presupuestada y asumida por la
Confederación en su Proyecto (caso de obtener la Declaración positiva). Sin embargo, ahora se hace a cargo de los
fondos destinados al municipio, lo que supone un despilfarro de dinero que podría haberse destinado a otros usos.

Desde Ecologistas en Acción de Alcalá exigimos la inmediata paralización de las obras, la reversión de lo efectuado y
la recuperación del entorno. Solicitamos a las Administraciones que garanticen el cumplimiento de los trámites
legales. No hay razón alguna que justifique esta obra, ni cuenta con todas las autorizaciones necesarias. Hay otras
alternativas, más acordes con el entorno, con el deseo de los vecinos, con la limpieza y buen cuidado de la margen
fluvial. Alternativas menos costosas (la obra está presupuestada en casi 600.000 euros), que devolverían naturalidad al
río, no encajonándolo y alejándolo de la población como se está haciendo.

Nos causa profunda tristeza ver, una vez más, el carácter urbanizador de nuestro Ayuntamiento. Prefieren mirar a otro
lado, tapando lo que les molesta; en este caso, el río. Antes que vigilar, cuidar y limpiar —tarea en la que fracasa
estrepitosamente—, opta por ocultar. Pareciera que toda su pretensión fuese alicatar el río, encorsetarlo entre muros,
urbanizarlo, reducirlo a la mínima expresión y tratarlo como si de una triste calle gris se tratara.

Exigimos respeto por el
río y por la legislación vigente. Respeto por los fondos que recibe el municipio y por su adecuada gestión. Alcalá de
Henares, su río, sus ciudadanos, se merecen otra cosa. Hay que eliminar ese ‘muro de la vergüenza’.




Visitantes conectados: 674