Vertidos de aguas residuales al acuifero Niebla-Posadas

Ecologistas en Acción tiene noticias de que la empresa Cobre Las Cruces (CLC) pretende modificar por enésima vez las autorizaciones obtenidas para su proyecto minero-hidrometalúrgico. Este acuífero es una de las más importantes reservas de agua potable para Sevilla y su área metropolitana para épocas de sequía.

La Mina de las Cruces pretende inyectar el vertido de la depuradora de San Jerónimo en el acuífero Niebla-Posadas.

Ecologistas en Acción tiene noticias de que la empresa Cobre Las Cruces (CLC) pretende modificar por enésima vez las autorizaciones obtenidas para su proyecto minero-hidrometalúrgico. Lo ha conocido a través de las Diligencias Previas que se siguen en el Juzgado nº19 de Sevilla contra los responsables de Cobre Las Cruces por presuntos delitos continuados de daños y contra el medio ambiente.

La minera CLC ahora pretende inyectar el agua procedente del vertido de la depuradora (EDAR) de San Jerónimo en el acuífero Niebla-Posadas, para compensar todo el agua que está extrayendo ilegalmente de ese acuífero protegido, cifrada en más de un millón de m3 anuales.

Concretamente, la empresa EMASESA, en su Manual de Sequía de 2007, tenía prevista una reserva de 12,5 millones de m3 de agua de ese acuífero para abastecer a Sevilla en caso necesario. Ahora, la mina de Las Cruces pretende sustituir ese agua potable por agua procedente de un vertido urbano como es el derivado de la depuradora de San Jerónimo.

Ecologistas en Acción lleva advirtiendo por escrito a las autoridades andaluzas de las extracciones ilegales de agua de Las Cruces desde el año 2007, y en particular, nuestras reiteradas denuncias desde septiembre de 2009 hasta agosto de 2010, provocaron el inicio de un nuevo expediente sancionador, que la Agencia Andaluza del Agua (AAA) ha transformado en un procedimiento de revisión de la autorización, para satisfacer, una vez más, las exigencias de la mina.

Ecologistas en Acción se ha dirigido al Director General de Dominio Público Hidraúlico de la Agencia Andaluza del Agua (AAA), D. Javier Serrano, para conocer los detalles de esta nueva modificación de la gestión del agua de la Mina de Las Cruces, pero hasta la fecha no ha recibido respuesta. A pesar de la permanente colaboración de Ecologistas en Acción con la (AAA) para defender el agua de los ciudadanos andaluces, exigiendo el cumplimiento de las autorizaciones otorgadas a Las Cruces, una vez más, la AAA ha intentando ocultar esta importante información a la ciudadanía, que conoce desde agosto, preocupándose más por defender los intereses económicos de la empresa CLC que por la calidad de las aguas públicas andaluzas.

Nuevamente, la administración del agua se ve sometida a la exigencia de modificación de una autorización que viene a demostrar que el proyecto minero "hace aguas" y es incapaz de cumplir sus previsiones en una cuestión tan fundamental en el desarrollo del proyecto minero como es la salvaguarda en cantidad y calidad de las aguas subterráneas en el entorno de la Mina.

No es la primera vez, el proyecto original contemplaba que a la corta minera aflorarían escasamente 160.000 m3 de aguas que al entrar en contacto con el mineral, se contaminan. La apertura de la corta demostró la falsedad de estos cálculos y a la corta minera fluye una cantidad de aguas 10 veces mayor. La AAA adaptó en julio de 2009 su autorización a esta realidad, sin realizar una nueva evaluación de impacto ambiental, como le exigió el propio Defensor del Pueblo Andaluz en noviembre de 2009, y permite desde entonces que se lleve a cabo esta extracción ilegal a cambio de que se compensara con la compra y clausura de pozos de otras explotaciones de regadíos cercanos.

La Agencia Andaluza del Agua intentó justificar esta cesión ante los intereses mineros afirmando en el Consejo de Participación de Doñana que con la nueva situación se conseguía que la Mina no tuviera que utilizar las aguas de la Depuradora de San Jerónimo, pero este compromiso ni siquiera se plasmó en la eliminación legal del otorgamiento de aguas de San Jerónimo.

Esto viene a demostrar que la empresa minera CLC se ríe de los andaluces incumpliendo sistemáticamente las condiciones que se le imponen. Lo que se vendió en Doñana para acallar las voces críticas, se incumple una vez más y ahora se pretende que las aguas residuales de San Jerónimo sustituyan a las aguas potables de un acuífero protegido.

Ecologistas en Acción exige a la AAA que cualquier nueva modificación del Plan Global de Aguas de Las Cruces sea sometido a exposición pública y a una nueva Evaluación de Impacto Ambiental para que, al menos, los ciudadanos tengan la oportunidad de conocer el alcance de las actuaciones y puedan aportar soluciones alternativas. Esta por ver, entre otras cuestiones, si se garantiza la inocuidad biológica de un vertido de una depuradora de aguas residuales que acabará en el acuífero y que puede ser bebido por los ciudadanos de Sevilla y su área metropolitana en una época de sequía.




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