Los humedales de Sanlúcar en pésimo abandono

Lo que podría ser otro recurso socioeconómico de cara al turismo en general, especialmente el ornitológico tan promocionado en otros países anglosajones, se encuentra en un total abandono por la desidia de las administraciones competentes: autonómica como es la propia Consejería de Medio Ambiente, o la local, el Ayuntamiento de Sanlúcar.

Como cada año, la primera semana de febrero, y especialmente el día 2, se conmemora el Día Mundial de los Humedales, y desde Ecologistas en Acción estamos obligados a manifestar que en Sanlúcar, no podemos celebrar este día porque no hay nada que celebrar. La causa es que en toda lo que ha sido esta última legislatura no se ha apostado para nada en la conservación y regeneración de las Zonas Húmedas y concretamente, en las que son las Lagunas de Bonanza.

Decenas de comunicados de prensa se han redactado por Ecologistas en Acción en esta última década con relación a estas lagunas que continúa día a día siendo testigos de multitud de actos contra este ecosistema. Tales como: extracción de agua de forma ilegal, contaminación por vertidos compuestos de residuos contaminantes (plásticos, combustibles, fitosanitarios), ocupación de sus límites, siendo propiedad municipal. Y sin que la administración local sigue mostrando el más mínimo interés en apostar por su restauración. Tanta es su indiferencia que todavía no están declaradas junto con los Pinares de Bonanza como Parque periurbano, demanda histórica de nuestra organización.

Estos hábitats, que para algunos no deben presentar vida animal ni vegetal por estar cercanos a viviendas y campos de cultivos, albergan, sin embargo, una elevada biodiversidad predominando una rica variedad de avifauna. Aquí durante todo el año, a pesar de soportar una gran presión humana y una grave eutrofización de su medio acuático ( a consecuencia de la contaminación del acuífero ´por el uso desmesurado de productos fitosanitarios), podemos observar con la simple ayuda de unos prismáticos aves como la Malvasía, el Calamón, El Avetorillo, el Ruiseñor Pechiazul, por destacar algunas. Su peculiar característica es que la reducida extensión de cada una de ellas, hace que sea ideal para realizar actividades de educación ambiental dirigida a los escolares.

Del mismo modo, y dentro del Espacio Natural de Doñana, podemos encontrar por una parte la Laguna de Tarelo, que a pesar de contar con una gran extensión y profundidad, soporta una muy grave contaminación de sus aguas al igual que una progresiva salinización a consecuencia de cultivos hortofrutícolas en sus límites. Y por otra los Puntales, (Puntal del Muro, de las Palomas y de la Viuda ) marismas inundables dentro de las Salinas de Bonanza que presentan una imagen de dejadez sin precedentes por la existencia de vertidos incontrolados de residuos agrícolas.

Es por lo que Ecologistas en Acción denuncia que tanto la Consejería de Medio Ambiente como el Ayuntamiento de Sanlúcar, en el ámbito local, continúan siendo pésimos gestores en lo que se refiere a la conservación de la naturaleza, ya que han sido incapaces de solucionar esta problemática reiterativamente denunciada año tras año. Se deja así de poner en valor un recurso natural de primerísima importancia, no sólo para el sector educativo, donde poder fomentar el respeto hacia el medio ambiente más cercano, sino que también para el sector turístico-cultural.

Nos preguntamos de que sirve que por parte de la Junta de Andalucía se conmemoren los 40 años desde la firma de la Convención sobre los Humedales (Ramsar,1971), donde uno de los objetivos es mitigar el cambio climático en nuestro planeta, si con los hechos dan claras muestras de su incapacidad y dejadez en la preservación de Humedales como éstos.




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