El tramo de río salvaje más largo de Cuenca amenazado

La empresa PROENER S.A. pretende la construcción de una presa de 8 metros de altura en el río Guadiela, aguas abajo de su confluencia con el río Escabas (T.M. Albendea), para su explotación hidroeléctrica.

Esta presa, la primera de estas dimensiones que se propone en la provincia de Cuenca desde hace más de cinco lustros, cortaría uno de los escasos tramos libres de impacto de la explotación hidroeléctrica que nos quedan en toda la región. Esto es: el corredor Bajo Guadiela-Escabas, con cerca de 65 kilómetros inalterados y que presentan una gran naturalidad. Además, se originaría un nuevo embalse de cerca de dos kilómetros de longitud, que supondría la pérdida de los hábitats fluviales propios de la zona, la pérdida de vegetación de ribera y favorecería la proliferación de especies invasoras, como cormoranes y lucios, que gustan de este tipo de hábitats y que tanto afectan a la pesca tradicional.

Los promotores pretenden demostrar que colocando una escala de peces, por eficiente que esta sea, los efectos de la presa desaparecen totalmente. Pero esto es como proponer que se pueda beber agua a la salida de una depuradora con la justificación de que ya está “depurada”.

De igual forma el promotor propone caudales ecológicos irrisorios, esperando que su implantación hiciera desaparecer los numerosos impactos de esta obra. Si se exigieran los caudales ecológicos que en su momento estableció la Confederación Hidrográfica del Tajo para una explotación similar inmediatamente aguas arriba, en el río Escabas (3-4 m3/s), el proyecto de central eléctrica que se propone no tendría ni siquiera rentabilidad económica para sus promotores. En cambio, el patrimonio fluvial de todos quedará hecho una ruina si se llega a construir.

En cumplimiento de la Directiva Marco del Agua y de, su objetivo de alcanzar el buen estado ecológico de los ríos, este tipo de instalaciones están fuera de lugar en esta zona. La mayor parte del río Guadiela ya ha sido destruido por otras minicentrales situadas aguas arriba, y no debe permitirse que la parte que queda intacta, junto a la desembocadura del Escabas, sea afectada. La crítica situación bajo las minicentrales del Guadiela (Librerías, Los Tilos, Molino de Chincha, etc.) ha sido denunciada varias veces por Ecologistas en Acción, pero por el momento sin respuesta alguna por parte de la Confederación del Tajo.

Carlos Villeta, presidente de Ecologistas en Acción de Cuenca ha manifestado: “Nos encontramos ante un nuevo caso en que se pretende destrozar un bien público por el interés particular de un promotor, masacrando un río con elevada continuidad por un puñado de kilovatios. Nuestra organización es partidaria de las energías renovables pero no en cualquier lugar ni a cualquier precio”.

Las organizaciones: APCR, UNIPESCA, Mosqueros del Tormes, Club Deportivo de Cazadores y Pescadores “Peña de la Cruz”, Asociación Mosqueros Barbus, Ecologistas en Acción de Cuenca y AEMS-Ríos con vida, han presentado una serie de escritos ante la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente Medio Rural y Marino solicitando la Declaración de Impacto Ambiental negativa de este proyecto.




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