Masacre de aguiluchos cenizos en Gerena

Ecologistas en Acción denuncia la muerte en Gerena (Sevilla) de al menos una veintena de pollos de esta especie protegida ante la pasividad de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

El pasado miércoles 25 de mayo, las cosechadoras de cereal que trabajaban en las fincas Piedra Gorda y anexas, muy próximas a la localidad sevillana de Gerena, comenzaron los trabajos de siega del cereal donde los aguiluchos cenizos anidan y forman pequeñas colonias de hasta pocas decenas de parejas. Estos trabajos son la principal causa de mortalidad de estas rapaces protegidas por efecto de las cuchillas o el aplastamiento de la maquinaria.

Un voluntario y autor del Blog “Gerena Verde” dio aviso a los maquinistas y a los agentes de Medio Ambiente de la presencia de estas aves en el lugar logrando salvar un total de 24 pollos en una de las fincas aunque su esfuerzo no pudo evitar la muerte de otras 12 aves y de 6 huevos. Estuvo en todo momento solo al encontrarse el agente de medio ambiente de la zona fuera de turno. En la finca aledaña también se cosechaba simultáneamente y según indicaron posteriormente los agentes, existían al menos 6 nidos más que fueron destruidos, lo que arroja una cifra cercana a la veintena de pollos y un número indeterminado de huevos sin eclosionar.

Se da la circunstancia que la administración había sido advertida de forma reiterada y con dos semanas de antelación a través de un miembro de Ecologistas en Acción que a su vez es funcionario, de la presencia en esas fincas de esta colonia de aguiluchos. Sin embargo la respuesta del Programa para la Conservación de esta especie, el cual garantizaba hasta hoy al menos a una persona contratada para identificar zonas de nidificación en cada provincia andaluza, así como algunas compensaciones económicas a los agricultores, brilló por su ausencia de forma que hasta el día de la cosecha, ningún funcionario se había puesto en contacto con el propietario.

Tampoco se dieron instrucciones para que los agentes de medio ambiente señalizaran previamente los nidos y evitasen la enorme mortandad producida en esas dos fincas.

En uno de los resúmenes anuales de este programa, ahora suspendido según fuentes del departamento de flora y fauna de la propia consejería de Medio Ambiente, publicado por la Junta y firmado por su responsable, Sr. Agustín Madero se informa al ciudadano lo siguiente:

“Las campañas de salvamento a través de los campos de voluntariado, ofrecen una importantísima labor de conservación y divulgación, pero solo ofrecen soluciones a corto plazo. Por el contrario este Programa de Actuaciones trata de valorar, considerar, ensayar y estudiar soluciones definitivas para la conservación de esta especie.”

Ecologistas en Acción viene insistiendo desde hace muchos años a los responsables de la gestión del medio natural que la solución real a este problema pasa por retrasar la fecha de la cosecha, al menos hasta el 15 de junio, cuando la mayor parte de las jóvenes aves tienen capacidad de volar. Esto resultaría posible si hubiese suficiente coordinación con la Consejería de Agricultura, la otra administración directamente responsable del declive de estas rapaces y otras especies de aves esteparias, y se revisasen las prioridades y partidas presupuestarias de muchos de sus destinos inútiles.

Pero aún si esto resulta demasiado complejo para las capacidades de estos organismos, también se ha insistido por parte de esta organización en la creación por parte de la Junta de Andalucía un Programa coordinado a nivel regional para el voluntariado, capaz de identificar en cada municipio y entre los meses de marzo abril, las zonas escogidas por estas aves para su reproducción. Parece que su “Programa de soluciones definitivas” nos viene a dar nueva y lamentablemente la razón aunque se nos ignore.

Ecologistas en Acción considera que deben depurarse responsabilidades sobre aquellos funcionarios o técnicos que bien desde la delegación o desde servicios centrales de la Consejería de Medio Ambiente y la Consejería de Agricultura, están permitiendo que una situación de mortalidad evitable, se repita. Hay que recordar que en junio de 2007, en la misma zona se denunció otro episodio similar, en el que también se hizo oídos sordos a las advertencias de los voluntarios. Y hay que recordar que la legislación comunitaria en materia agrícola contempla estas actuaciones de conservación que no terminan de ponerse en marcha.

La reducción de la población de estas aves solo en la provincia de Sevilla ha tenido una drástica reducción en los últimos 15 años, del orden del 30% y dada la manifiesta ineptitud para salvaguardar las escasas 250 parejas con las que se cuenta actualmente, no nos sorprendería observar a los mismos responsables que el pasado miércoles hicieron gala de su dejadez de funciones en Gerena, solicitar fondos millonarios europeos para recuperar una población de rapaces que, a día de hoy, está en manos de la buena voluntad y esfuerzo de un voluntario anónimo.




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