Un bosque fósil en peligro

Ecologistas en Acción y WWF Guadalajara, han presentado alegaciones a los permisos de investigación minera solicitada bajo tres denominaciones diferentes y que afecta a miles de hectáreas de la Sierra de Aragoncillo y Sierra de Caldereros.

Rueda de la Sierra, Hombrados, Corduente, Pardos, Aragoncillo, Campillo de Dueñas, son algunos de los municipios afectados por los permisos de investigación solicitados por Magnesitas de Navarra, S.A., empresa encargada de la explotación a cielo abierto de este mineral en otras regiones y que forma parte de un grupo francés y griego, y por Infraestructuras BALALVA, de Castellón, empresa centrada en la gestión de cenizas volantes en Escucha (Teruel).

El mayor inconveniente que presentan estos proyectos, en caso de una Declaración Ambiental Positiva a la explotación, es la posible desaparición del Bosque Fósil de la Sierra de Aragoncillo y la afección irreversible a espacios naturales de la Red Natura 2000. WWF y Ecologistas en Acción hemos solicitado en reiteradas ocasiones la protección especial de estos enclaves, ya que no es la primera vez que varios proyectos pretenden penetrar en estas Sierras (minas de uranio, parques eólicos, etc...)

En 1998 se publicó en El País Semanal un artículo en el que se mencionaba la existencia de un “Un bosque petrificado” en Guadalajara (en la Sierra de Aragoncillo), a la par que se divulgaba y ponía en valor. Según Malén Aznárez, la periodista que lo elaboró, se trata de una acumulación de tocones de coníferas en posición de vida (enraizados en el sustrato preexistente) de edad pérmica (unos 280 millones de años) (ver http://www.geoparquemolina.com/Pdf/El%20bosque%20petrificado%20de%20Aragoncillo.pdf).

La autora, viene a confirmar de forma resumida que el yacimiento es de importancia internacional por su singularidad, por su estado de conservación, por los indudables valores didácticos y científicos descubiertos y aun por descubrir, que en conjunto permitirían calificar al yacimiento como un recurso patrimonial de primer orden.

En el mismo artículo el entonces consejero de Agricultura de la Junta de Castilla-La Mancha “asegura su compromiso para que el bosque petrificado se pueda conservar y divulgar en las mejores condiciones”. No ha sido así.

Desde entonces el lugar ha sido propuesto como geosite (geositio o lugares de interés geológico) por el Instituto Geológico y Minero de España y declarado como tal por la Unión Internacional de las Ciencias Geológicas (IUGS), con el co-patrocinio de la UNESCO, por varias razones. La primera es que posee uno de los mejores yacimientos de bosque fósil de esta edad (unos 280-300 millones de años) que coexiste con el mejor ejemplo de rocas volcanoclásticas y lacustres de edad permo-triásica en el centro de la Península, que a su vez contienen asociaciones palinológicas completas, huellas de dinosaurios (ichnofauna de vertebrados del Triásico inferior y medio), restos de fauna marina. También allí se sitúa la única escala magnetoestratigráfica continua que existe para el Pérmico y Triásico de la Península, y unos de los mejores ejemplos del mundo de grandes sistemas fluviales de baja sinuosidad y carga de fondo de gravas o de arenas de esta edad, que ha sido objeto de congresos científicos. Todo ha dado lugar a la publicación de abundantes referencias científicas nacionales e internacionales.

El yacimiento desde entonces, y a pesar de que no se cite referencia alguna sobre su ubicación precisa, ha estado expuesto a la absurda y nefasta codicia expoliadora de algunos desaprensivos, y al intento formal de instalar hasta tres parques eólicos, aunque afortunadamente se rechazaron estas opciones por su inviabilidad ambiental (Resoluciones de 05-09-2002, 12-12-2002 y 29-07-2004 de la Dirección General de Calidad Ambiental de la JCCM). Ahora otro promotor que desconoce su existencia o lo oculta porque nada dice al respecto, pretende iniciar dos proyectos de investigación minera que podrían afectar al yacimiento y/o a su entorno.

En la Sierra de Caldereros, que tuvo más éxito con su declaración como Monumento Natural por parte de la JCCM, el promotor pretende investigar una zona significativa teóricamente prohibida por la figura de protección, y otra que está literalmente lindando con su perímetro. El riesgo se centra fundamentalmente en la pérdida de calidad paisajística de su vertiente norte, y todas las afecciones que la minería a cielo abierto pueda llevar aparejadas (ruido, polvo, degradación de caminos, modificación de cauces, etc.).

Se da la circunstancia de que determinas administraciones, asociaciones y ciudadanos, vienen impulsando con trabajo, esperanza y recursos económicos, el ingreso del Geoparque de la Comarca de Molina y el Alto Tajo en la Red Europea de Geoparques (REG), para lo cual el geosite y dentro de él el Bosque Pérmico, junto al Monumento Natural de la Sierra de Caldereros, son unos de sus principales argumentos patrimoniales. Precisamente, la permanencia en esta liga (la REG) pasa por la salvaguardia continuada del patrimonio, la divulgación y las actividades científicas, entre otras cuestiones.

Por todo ello, desde Ecologistas en Acción y WWF Guadalajara requerimos de la Administración competente:

1) Que declare inviable los proyectos de investigación minera que comprometen la zona.

2) Que de una vez por todas se le otorgue al geosite, incluido el Bosque Pérmico de la Sierra de Aragoncillo y su entorno natural, la figura de protección específica que le corresponda, de manera que quede preservado legalmente frente a futuras actuaciones.

3) Que impida la afección al Monumento Natural de la Sierra de Caldereros y a su entorno inmediato.




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