Presentan alegaciones al PGOU de Burgos

El PGOU para la ciudad de Burgos que actualmente se encuentra en periodo de información pública supone un plan para la ciudad de Burgos en los próximos años. La propuesta presentada por el Ayuntamiento de Burgos supone, para Ecologistas en Acción, un proyecto urbanístico dirigido a la especulación y no una apuesta por la sostenibilidad ambiental y social que debería ser. Las alegaciones presentadas por el colectivo ecologista burgalés se centran en el hecho de que el PGOU carece de una visión global y de futuro.

Las principales alegaciones presentadas pueden resumirse en:
- Rechazo al aumento de suelo urbanizable, tanto para viviendas como para suelo industrial. El Instituto Nacional de Estadística estima que en Burgos hay un 11,31% de viviendas vacías, aproximadamente más de 30.000 y en el plan vigente aun, a fecha de hoy, muchos de los sectores urbanizables se encuentran sin desarrollar. Deberían suprimirse los desarrollos urbanísticos previstos en Fredesval, Mirabueno y Cascajos. El PGOU debería resolver el problema que es la vivienda para la ciudadanía y no responder a las demandas de las empresas constructoras guiadas únicamente por su afán de lucro
- Recogida de residuos. El documento que se somete a información pública apuesta por la instalación de sistemas de recogida neumática, que “invisibiliza” la generación de residuos, tiene peores resultados en porcentajes de recogida selectiva y mayores consumos energéticos, por lo que proponemos que se suprima y se contemple la recogida puerta a puerta, sistema que generaría empleo además de conseguir los objetivos señalados anteriormente.
- Movilidad sostenible y accesibilidad universal. El concepto de accesibilidad utilizado en el PGOU se refiere únicamente a la descongestión del tráfico. La creación de aparcamientos en el centro urbano, el túnel en el Monte de San Miguel o la nueva conexión con Villatoro proyectada son medidas que pueden generar nuevamente más tráfico, lo que iría en contra de los objetivos de protección ambiental perseguidos en el PGOU. El túnel de San Miguel es una previsión del plan que carece de fundamento, no existe estudio alguno de movilidad en la ciudad que acredite la necesidad de esta obra, es una obra costosa y supondría un impacto negativo en el cerro del Castillo.
- Eliminación del proyecto de reconstrucción del local Quinta Avenida. Desde Ecologistas en Acción entendemos que no es posible que sin haberse producido ninguna modificación en la situación preexistente pueda variarse la calificación del suelo para permitir la reconstrucción de un edificio destinado a uso terciario. La ubicación del local tiene unas circunstancias especiales, que obligan a su mantenimiento como parque.
- Instalaciones solares y térmicas en los tejados. Falta en el plan una verdadera decisión política de implantar en los tejados de las nuevas edificaciones la obligación de realizar instalaciones solares térmicas y fotovoltaicas y establecer como obligatorio, sin excepción alguna, el cumplimiento de la ordenanza existente en esta materia y el código técnico de la edificación.

La sostenibilidad ambiental debería ser el eje sobre el que se elabore todo plan urbanístico para Burgos. Para que podamos hablar de un modelo de ciudad medioambientalmente sostenible es necesario que todas y cada una de las actuaciones que se proponen sean analizadas desde esta perspectiva y se haga una valoración global de las implicaciones que en esta materia puedan tener.
Para ello es necesario que se contemplen como objetivos prioritarios:
- Reducir el consumo de energía tanto en las edificaciones como en las infraestructuras, teniendo en cuenta no sólo el gasto durante su uso sino también por su construcción. Es, por tanto, fundamental eliminar todas aquellas propuestas que no sean absolutamente necesarias para mantener la calidad de vida de la ciudadanía o satisfacer sus necesidades fundamentales.
- Promover un modelo de movilidad sostenible, que no se fundamente en el uso del automóvil. Una ciudad libre de coches significa una ciudad mucho más saludable y habitable, así como una importante contribución a la lucha contra el cambio climático y la reducción del consumo de combustibles fósiles.
- Mantener y proteger el patrimonio natural de la ciudad por su alto valor.. Todas las actuaciones que impliquen una intervención sobre los mismos han de ser abandonadas y ser sustituidas por aquellas que supongan mejorar el entorno vegetal y la biodiversidad.
- Dotar a cada una de las actuaciones previstas de una evaluación de impacto ambiental, no solo individual sino también dentro del planteamiento global, que ayude a determinar si son justificables desde esta perspectiva.
- Construir una ciudad que reduzca al mínimo su generación de residuos y la utilización de recursos como energía, agua o suelo. Una ciudad extendida o policéntrica no responde a esta demanda medioambiental, por lo que deberá crecer, en caso de que sea necesario, adaptándose a la trama urbana existente y a los espacios naturales de su entorno.




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