El tráfico por el Guadalquivir no necesita más dragados

El dragado de profundización del Guadalquivir no es imprescindible para la llegada de cruceros a Sevilla. La llegada hace unos días del “Azamara Journey“, así lo pone de manifiesto.

Hasta ahora, uno de los principales argumentos utilizados por el puerto de Sevilla y por otros sectores de la ciudad, para justificar la necesidad de profundizar el actual canal de navegación del Guadalquivir (pasándolo de los 6,5 metros actuales a 8 metros), era la necesidad de permitir el paso de cruceros y los consiguientes beneficios económicos que supondrían para la ciudad de Sevilla. Con la llegada hace unos días del crucero de lujo “Azamara Journey”, y la prevista para octubre de un buque de las mismas características, el “Azamara Quest“, esos argumentos han quedado invalidados.

Por el canal de navegación actual de 6,5 metros de profundidad pueden navegar cruceros de ese tipo, con un calado de 5,8 metros sin necesidad de acometer un nuevo dragado que, según todos los expertos, es a todas luces inviable desde el punto de vista medio ambiental. Los citados tipos de cruceros son los habituales por su tamaño en las islas del Caribe o en las propias islas griegas, y por sus características de servicio con una ratio de 1 tripulante por cada 2 pasajeros (1:2 relación staff-invitados), son los más exclusivos y los que desplazan a un turismo con mayor poder adquisitivo (las tarifas por pasajes entre los 2800 y los 4700 euros son suficientemente indicativas).

El Puerto de Sevilla se debería de especializar en captar este tipo de turismo de lujo olvidándose del de cruceros masivos y económicos, que no se adaptan a las características de navegación por un río de la importancia para Andalucía del Guadalquivir.

Ya existen puertos marítimos en nuestro entorno que por sus características se pueden ocupar de ellos. Lo mismo se puede decir del gran tráfico de mercancías y contenedores que los puertos de Huelva, Cádiz, Algeciras o Málaga atienden suficientemente. Una ciudad como Sevilla, que aspira a la capitalidad de toda Andalucía, no puede dejar de tener actitudes solidarias hacia otras provincias, que bien podían reflejarse en la renuncia al dragado de profundización, para dejar que los puertos marítimos sean los que reciban los barcos de gran tonelaje. Máxime cuando la ampliación del dragado por su insostenibilidad ambiental tendría fuerte repercusiones en otros sectores andaluces como la pesca, la agricultura o el turismo.

Para Ecologistas en Acción, se hace necesario, de una vez por todas, implementar todo el conjunto de medidas de restauración del gran río de Andalucía que indicó la Comisión de Expertos:

- aumento y la mejora de los caudales de agua dulce, escasísimos, que hasta ahora aporta el río al estuario,

- recuperar llanuras mareales,

- reconectar los brazos del río con su cauce principal,

- actuar en toda la cuenca para disminuir los sedimentos, los pesticidas y los vertidos sin depurar que llegan al río.

- y sobre todo, una gestión integral del río y el estuario, que contemple como una unidad los usos que sobre él se plantean y coordine las actuaciones de las distintas administraciones con competencias e incidencias en el Guadalquivir.




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