Se debe regularizar la situación urbanística de El Llano Amarillo

Ecologistas en Acción se ha dirigido al Presidente de la Comisión Territorial de Urbanismo de Segovia para solicitar que, siguiendo las indicaciones contenidas en la Ley de Montes de Castilla y León, clasifique al paraje conocido como El Llano Amarillo bajo la figura de “Suelo Rústico con Protección Natural”. La Ley de Montes, en vigor desde 2009, dispone que los terrenos pertenecientes a los Montes de Utilidad Pública de la región (como es el caso del Llano Amarillo) sean clasificados bajo esa figura en los planes urbanísticos

Un espacio de alto valor ecológico y paisajístico

“El Llano Amarillo” es un espacio abierto situado en el límite norte de los Montes de Valsaín, en el término Municipal de San Ildefonso (Segovia). Este enclave se encuentra en las cercanías del antiguo campamento de las Milicias Universitarias de El Robledo, razón por la que fue utilizado para realizar prácticas y ejercicios militares entre 1942 y 1972.

El espacio, catalogado como Monte de Utilidad Pública (MUP) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), forma parte de Montes de Valsaín, propiedad del Organismo Autónomo Parques Nacionales. Así mismo está incluido dentro del ámbito de aplicación del Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica en Castilla y León, lindando con el área crítica SG-3.

Ya en el año 2002, la Sección de Espacios Naturales y Especies Protegidas del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León elaboró un informe (fechado el 25 de junio) en el que se alertaba de que la zona “podría tener un papel importante como área de caza y campeo” del águila imperial, “además de constituir el territorio de cría y alimentación de muchas otras especies menores”. En el citado informe también se alertaba de que la instalación de un polígono industrial no sólo era “poco compatible con el uso recreativo y de esparcimiento de la zona”, sino que “destruiría definitivamente la capacidad de dicho hábitat para cumplir sus funciones como lugar de cría y alimentación de especies protegidas”.

Un estudio realizado recientemente por el biólogo Miguel Ángel Hernández confirma que el espacio posee un elevado valor ecológico, jugando un papel fundamental para algunas especies de aves entre ellas, el Águila Imperial Ibérica y el Milano Real, ambas declaradas en peligro de extinción. Se ha constatado que El Llano acoge una abundante población de conejo silvestre, que es la presa principal del águila imperial ibérica. Esta población prospera debido a una conjunción de circunstancias singulares: el carácter abierto del terreno, la ausencia de carga ganadera y la ausencia de caza. De esta forma, el espacio juega un importante papel en la conservación del águila imperial, al ser refugio y espacio de dispersión de las poblaciones de su presa esencial.

El Ayuntamiento del Real Sitio amenaza la conservación del lugar

En el año 1981 la mayor parte del Llano Amarillo fue clasificada como “urbanizable”, a pesar de encontrarse a varios kilómetros del casco urbano. Sin embargo, desde entonces la zona ha permanecido inalterada. Al elaborar el nuevo Plan General de Urbanismo (PGOU), el Ayuntamiento del Real Sitio decidió catalogar los terrenos como suelo industrial (Sector Urbanizable Industrial SUR-2). Eso a pesar de que la Ley de Montes de Castilla y León indica con claridad que los terrenos pertenecientes a Montes de Utilidad Pública (como es el caso del Llano Amarillo) deben ser calificados como “Suelo rústico con Protección Natural”. Previamente, el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y la propia la Consejería de Medio Ambiente habían emitido informes desfavorables a la propuesta urbanizadora. El Organismo Autónomo Parques Nacionales, perteneciente al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, propietario y gestor de los terrenos, también informó desfavorablemente la pretensión del Ayuntamiento.

No obstante, la Comisión Territorial de Urbanismo (CTU), en sesión de 26 de julio de 2011, dio luz verde al PGOU de La Granja, acordando dejar en suspenso la aprobación definitiva de la clasificación del sector del Llano Amarillo, requiriendo que, o bien los terrenos sean clasificados como suelo rústico con protección natural o, alternativamente, que el Ayuntamiento los adquiera y promueva su desafectación. La CTU asignó a los terrenos, de forma provisional, el régimen de suelo rústico común.

Esta extraña decisión motivó que Ecologistas en Acción de Segovia impugnara el PGOU, al considerar que los poderes públicos no sólo no habían cumplido con el imperativo legal sino que, de hecho, con esa decisión estaban facilitando que el municipio esquivara el mandato de la Ley de Montes.

Una catalogación innecesaria y destructiva

Aparte de la importancia de salvaguardar la integridad de los Montes de Utilidad Pública, desde Ecologistas en Acción de Segovia se destaca que en el entorno de Segovia hay ya una gran cantidad de suelo catalogado como industrial que no está siendo ocupado. De hecho, los polígonos industriales semivacíos, muchos en estado de semiabandono, se han convertido en una imagen recurrente en el paisaje provincial. Creemos que, en este contexto, sería ilógico crear un nuevo enclave industrial, de incierto futuro, sacrificando un espacio de alto valor ecológico, paisajístico y recreativo (la parcela colinda con el área recreativa de El Robledo, muy frecuentada por segovianos y visitantes).




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