Algarrobico: dos meses esperando sentencia

La sentencia del caso del Hotel del Agarrobico se está demorando de manera injustificada y preocupante. Más de dos meses después de la celebración de la vista en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, se espera todavía un fallo que debería anular definitivamente la licencia de obras y desencadenar la demolición del edificio en plena costa de Carboneras, en el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar. Pero a pesar de la batería de sentencias previas en este sentido, la decisión se retrasa y se detectan irregularidades en el procedimiento. Ecologistas en Acción y Salvemos Mojácar han presentado un escrito en el que solicitan la nulidad de actuaciones.

El pasado mes de noviembre, la magistrada encargada del caso fue sustituida por un compañero ante una baja por enfermedad. Este magistrado continúa actuando como ponente cuatro meses después, a pesar de que la jueza se reincorporó al trabajo ya en diciembre, antes de la celebración de la vista. Ecologistas en Acción y Salvemos Mojácar, como partes del procedimiento, consideran que se vulnera la normativa. "Entendemos que procede decretar la nulidad de actuaciones retrotrayendo las actuaciones a la fecha en que se reincorporó a su destino", se explica en el incidente presentado.

El curso de los acontecimientos en los últimos meses resulta preocupante. La vista pública, que el magistrado decidió celebrar a pesar de que ninguna de las partes lo había solicitado, se retrasó hasta tres veces. Finalmente tuvo lugar el pasado mes de enero. Y, como era previsible, tanto Ecologistas en Acción como la Junta de Andalucía y la Abogacía del Estado reclamaron que se ordenara la revisión de la licencia de obras del hotel.

Todo parecía indicar que el fallo llegaría pronto, teniendo en cuenta la coincidencia de las partes y, sobre todo, a la luz de sentencias anteriores. Tres fallos del Tribunal Supremo confirman que el hotel de El Albarrobico se levantó dentro del Dominio Público Marítimo Terrestre. Otros fallos anteriores del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía señalaban irregularidades en los permisos de construcción y calificación de los terrenos.

Pero la sentencia no llega, a pesar de que abogados y periodistas han sido informados de la inminente publicación en las últimas semanas. No hay justificación para un retraso que se añade a muchos años de espera. El hotel, que empezó a levantarse en 2003, en pleno boom inmobiliario, permanece vacío y paralizado por orden de otro juzgado almeriense. Pero su derribo no se ha hecho efectivo hasta el momento a pesar de cerca de una veintena de sentencias condenatorias. La batería de recursos y la falta de voluntad política lo han impedido. Es hora de que llegue a su fin la historia de este símbolo de la destrucción del litoral y el desprecio por los espacios naturales que marcaron la burbuja inmobiliaria.




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