Al servicio de la caza: Castilla-La Mancha veta actividades de forma preventiva

El Gobierno regional de Catilla-La Mancha pretende prohibir todo tipo de actividades que puedan espantar a las especies de caza. Pasear por una cañada, montar en bicicleta, recoger setas o leña, recolectar miel, pasarían a ser prácticas vetadas en cotos de acuerdo al anteproyecto de Ley de Caza. Ecologistas en Acción expresa su alarma ante una medida que provocaría un grave impacto en el derecho al libre acceso por caminos y vías pecuarias y el desarrollo de tareas agrícolas, ganaderas o de turismo rural. Castilla-La Mancha se está convirtiendo en campo de pruebas para medidas que solo favorecen a unos pocos en la gestión y uso de los espacios naturales.

Queda prohibida “cualquier acción que pretenda espantar a las especies de caza existente en terrenos ajenos, así como aquellas que provoquen la huída o alteren las querencias naturales, incluida la recogida de espárragos, setas, hongos, u otros frutos silvestres en los días de caza o previos a estos, cuando esté correctamente señalizada la cacería y se actúe sin el consentimiento del titular del aprovechamiento cinegético”, según se lee en el artículo 27 del anteproyecto de Ley de Caza.

De este modo, Castilla-La Mancha abre la vía para priorizar la caza sobre el resto de usos y aprovechamientos del medio natural al imponer una restricción general a cualquier acción que moleste potencialmente a la caza. Lo hace en unas condiciones que pueden ser muy amplias en el tiempo. Al no precisar lo que se consideran días previos a una cacería, en un coto donde se hagan cacerías recurrentes, como ocurre en los intensivos, podría estar prohibido el acceso a lo largo de casi toda la temporada de caza que abarca de octubre a febrero.

Tanto los gestores del coto como los guardas y agentes de la autoridad podrán cerrar el paso a cualquier usuario del monte. Daría igual tener derecho a usar un camino público o a acceder al monte para desarrollar algún tipo de actividad. La cacería sería lo primero.

El sector cinegético ya presionó para que se incorporara una regulación similar en el borrador de Ley de Montes a nivel estatal, pero la iniciativa no se ha incorporado por el momento. Desde Castilla-La Mancha se toma ahora el testigo a favor de los cazadores, convirtiéndose así en campo de pruebas. Ya lo fue también con la pretendida venta de montes públicos, que tuvo que ser frenada por la presión social.

Organizaciones del Foro Ambiental de Castilla-La Mancha, entre ellas Ecologistas en Acción han alegado contra el citado artículo exigiendo a la Consejería de Agricultura su retirada del borrador de Ley, ya que atenta contra el derecho de los ciudadanos a disfrutar del medio ambiente y pone en peligro el normal desarrollo de actividades económicas esenciales para el medio rural.




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