El nuevo Plan Hidrológico de Melilla intenta que el río Oro desaparezca

En relación a los aspectos que tratan la degradación de cauces en Melilla en el segundo ciclo de planificación del Plan Hidrológico, nuestra asociación quiere hacer públicas las alegaciones presentadas el pasado 30 de junio ante la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

La posición que defiende la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en el documento de Esquema Previo de Temas Importantes, que ha estado en información pública, se resume en el siguiente párrafo:

“El cauce de la masa de agua del río de Oro y sus afluentes se han visto alterados morfológicamente debido a la canalización del mismo y a la modificación de su trazado original cerca de la desembocadura. Esto ha provocado la pérdida de naturalidad de los cauces y de los ecosistemas originarios propios de estos hábitats. Otro problema que incide sobre estas aguas es la acumulación de residuos sólidos procedentes de poblaciones cercanas.”

Este párrafo es el núcleo duro de las discrepancias que mantenemos con las actuaciones en los cauces. Convertir un río en un canal de desagüe sobre una losa de hormigón que vaya a un sumidero a 100 metros de su desembocadura es disparatado. La CHG mantiene el viejo proyecto de tapar el Río de Oro bajo una losa de hormigón.

Es razonable plantearse la ampliación de la desembocadura para aumentar el caudal de salida en caso de avenidas e inundaciones, pero las tendencias actuales no son desnaturalizar los cauces, sino dejar que se regeneren solos.

La conservación de la biodiversidad se realiza no solo hacia los hábitats, sino hacia las especies y no se pueden destruir los escasos hábitats para especies autóctonas que existen porque están protegidos por la ley de biodiversidad. Reclamamos una gestión de mantenimiento y vigilancia de cauces permanente, que castigue el vertido de escombros y residuos en general, y que se promueva la reforestación de los cauces.

¿Se va a encauzar el rio Nano, que está sometido a medidas de conservación por el PORN? ¿No se va a considerar la reforestación en cuencas como una medida de control de avenidas e inundaciones?

La problemática ambiental en el arroyo Tigorfaten es que la vegetación autóctona (adelfas y tarajes), ha sido sustituida por vegetación invasora (acacias), y se debe actuar contra ello.

Por poner un ejemplo, en el Río de Oro y sus cauces aparecen las siguientes especies autóctonas, muchas de ellas sometidas a status de conservación en el Catálogo español de especies amenazadas:

Vegetación:
- espadañas (Typha angustifolia)
- carrizos (Phragmites australis)

Fauna:
- Avetorillo común (Ixobrychus minutus)
- Martín pescador (Alcedo atthis
- Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)
- Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)
- Carricerín real (Acrocephalus melanopogon)
- Garceta común (Egretta garzetta)
- Andarríos chico (Actitis hypoleucos)
- Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
- Buitrón (Cisticola juncidis)
- Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
- Zarcero común (Hippolais polyglotta)
- Lechuza común (Tyto alba)
- Culebra viperina (Natrix maura)
- Galápago leproso (Mauremys leprosa)
- Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon)
- Tortuga mora (Testudo graeca),

Que las medidas a adoptar por degradación de cauces y por avenidas e inundaciones siguen el camino contrario al que consideramos correcto, que no es otro que conservar la vegetación autóctona para que cumpla con su función ambiental y ecológica, creando un lugar de ocio y tiempo libre para los melillenses, en lugar de la desnaturalización completa del río.




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