Inaceptable planificación en el Guadalquivir

Desde los organismos de cuenca se ha apostado por la construcción de grandes infraestructura para vender y comprar agua, un objetivo muy distinto al que obliga la Directiva europea, que no es otro que la consecución del buen estado ecológico de los ecosistemas fluviales.

Hace unas semanas, y durante la celebración de unas jornadas sobre planificación hidrológica, técnicos de Medio Ambiente de la Comisión Europea advertían al Gobierno español de las presuntas irregularidades derivadas de la planificación hidrológica realizada en los últimos años en España. En concreto señalaban que dichos planes no cumplen con varias de las exigencias de la Directiva Marco del Agua (DMA).

Los planes aprobados recientemente incluyen un grannúmero de nuevas infraestructuras (presas, embalses, canales,…) que no cumplen con el principio de no deterioro previsto en la DMA y que tampoco están debidamente justificadas. Es más, actualmente no se están dando los pasos necesarios para alinear la actuación de laAdministración hidrológica española con la política europea de aguas, sino que se apuesta por la vieja planificación anterior a la DMA. Desde los organismos de cuenca se ha apostado por la construcción de grandes infraestructura para vender y comprar agua, un objetivo muy distinto al que obliga la Directiva europea, que no es otro que la consecución del buen estado ecológico de los ecosistemas fluviales.

Para Ecologistas en Acción, la clave del problema, aunque evidentemente no el único, es la expansión descontrolada de la superficie de regadío a lo largo de los últimos 25 años. Mientras no se aborde en la planificación la clave de este problema de demanda de los sectores productivos, no se va a cumplir con la exigencia ambiental que marca la DMA.

También desde la Comisión considera que España no hace los deberes respecto a los caudales ambientales o la recuperación de costes, un aspecto que puede incluso poner en riesgo la consecución de fondos europeos para los próximos años. A pesar de que los Planes Hidrológicos de las Demarcaciones Hidrográficas se han aprobado con retraso respecto al plazo previsto por la DMA como límite diciembre de 2009, Ecologistas en Acción ha sido la única organización social que ha presentado alegaciones y votos particulares a cada uno de los presentados. De esta manera se ha justificado el voto negativo en el Consejo Nacional del Agua.

Al igual que ahora advierte la Comisión Europea, Ecologistas ha denunciado ante el Ministerio, que los planes -aunque suponen una mejora sustancial con respecto a los que se aprobaron en 1998- presentan graves deficiencias como el planteamiento de grandes obras de regulación y nuevos regadíos, además de que los caudales ecológicos que se fijan son -en general- insuficientes, tanto en número como en cantidad.

En el caso del Guadalquivir, creemos que el Plan vigente aprobado en el Consejo Nacional del Agua el 13 de diciembre del año 2012 tiene las mismas deficiencias que denuncia la Comisión Europea. Por ejemplo no contempla como el principal objetivo la consecución del buen estado ecológico de las masas de agua para el año 2015, sino que prevé más demanda para el regadío y consumo industrial -por modernización y eficiencia en el riego- (a pesar de ser una cuenca deficitaria), omitiendo hablar del ineficazcontrol de las extracciones ilegales. Las presiones de las demandas de los usos productivos van a impedir garantizar los caudales ecológicos ya que no se proponen con la finalidad que se establece en la normativa que es alcanzar el buen estado o buen potencial ecológico para mantener -como mínimo- la vida piscícola que de manera natural pudiera habitar en el río. Más bien los usos son una restricción a los caudales ecológicos, incumpliendo lo establecido en la Ley de Aguas y en la DMA e ignorando todas las consideraciones y recomendaciones que se hacen desde el sector científico.

En otros aspectos, el Plan vigente incumple las normas europeas, por ejemplo no propone la recuperación de costes para todos los usuarios, ni tampoco calcula los costes reales en conceptos de pérdida de biodiversidad, erosión, impacto paisajístico,… El porcentaje de recuperación de costes del 85% es poco creíble, sobre todo si tenemos encuenta que actualmente se recupera el 80% y que el avance de los procesos privatizadores de gestión del recurso sigue aumentando. Y por último, la situación real de las masas de agua, tanto superficiales como subterráneas, especialmente su mal estado desde el punto de vista hidromorfológico, hacen poco menos que imposible lograr los objetivos ambientales establecidos en los mismo.

Pero por si esto no fuera suficiente, tan solo tres días después de que el Plan vigente se publicara en el Boletín Oficial de Estado (BOE) como Real Decreto 355 el 24 de mayo de 2013, se anunciaba la exposición pública de los documentos iniciales del segundo ciclo de planificación. Unos documentos que finalizarán con unnuevo Plan Hidrológico del Guadalquivir para el periodo 2015-2021. El retraso acumulado en nuestro país nos depara situaciones esperpénticas como estas, donde el Plan vigente se somete a revisión tan solo tres días después de publicarse oficialmente.

Hace apenas dos meses concluía el proceso de participación pública deldocumento llamado Esquema provisional de Temas Importantes (EpTI) de la Demarcación Hidrográfica, un documento que constituye la primera etapa de la elaboración del nuevo Plan Hidrológico y que supone la apuesta del Organismo de cuenca por la vuelta a la vieja política que considera al recurso agua como ilimitado y apostando por la contención de la demanda como principal objetivo, sin plantear a las partes interesadas las cuestiones estratégicas de la Demarcación. El propio documento reconoce que la cuenca muestra una sobreexplotación de los recursos hídricos -actualmente cerca de 450 hm3-, bien por extracción abusiva o bien por pérdida de calidad y deterioro de las funciones ecosistémicas básicas.

Aunque el objetivo principal del EpTI sea el identificar, definir y valorar los principales problemas actuales y previsibles que impidan conseguir los objetivos medioambientales de la planificación hidrológica, es necesario reconocer que el mismo debe ser la protección y mejora del recurso en la Demarcación. Por ello es necesario abordar el principal problema: la excesiva presión de los sectores productivos sobre los ecosistemas acuáticos. Esta presión estácondicionando la consecución de los objetivos e impide qué usos pueden considerarse ambientalmente sostenibles.

OEl EpTI identifica 15 temas importantes en la demarcación, dejando, a nuestro juicio, sin estudiar de forma específica la contaminación de sustancias peligrosas (metales pesados entre otros) procedentes de vertidos de la industria minera, en especial sobre el río Guadiamar. El anuncio de la reapertura de proyectos mineros (Aznalcóllar, Ríotinto,…) no puede ignorarse en la demarcación ni tampoco la fracturación hidráulica por la posible contaminación de las aguas al incorporar compuestos químicos difícilmente detectables.

En cada uno de los temas importante se proponen diferentes alternativas para lograr los objetivos ambientales, sin embargo, solo en dos de ellos plantea el impulso de medidas adicionales. Para el resto, o bien se mantiene el actual escenario con el calendario del Programa de Medidas previsto, o se priorizan los aspectos socioeconómicos para prorrogar los objetivos hasta el año 2021 o 2027. Solo se da un impulso a la construcción de infraestructuras para eltratamiento de aguas residuales urbanas y a la ordenación de extracciones de las aguas subterráneas. Las primeras son absolutamente imprescindibles para cumplir con la Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas y evitar así los procedimientos abiertos por la Unión Europea contra España. El documento no reconoce que muchas de las depuradoras ya construidas no funcionan correctamente, tal vez por ser unas de las primeras víctimas de los recortes públicos con la crisis. Tampoco se plantea la necesidad de fomentar en municipios pequeños la depuración detipo no convencional. Las segundas son absolutamente rechazables por nuestra parte porque no tienen como fin conseguir los objetivos establecidos en la DMA, sino satisfacer las demandas actuales, como a nuestro juicio se concibió el Plan Hidrológico vigente 2009-2015.

Para el Organismo de cuenca, la satisfacción de las demandas y el buenestado de las aguas, solo puede conseguirse mediante el aumento de la disponibilidad o regulación del recurso, un aspecto que Ecologistas en Acción rechaza de plano si no secontrola la demanda.

Así se plantea:

- Recrecer el embalse del Agrio con las escombreras de Aznalcóllar para embalsar aguas ácidas y con un alto contenido en metales pesados para luego usarla en el riego de cultivos de la Zona Norte de Doñana, actuación extremadamente peligrosa desde nuestro punto de vista.

- Finalizar la conexión de Melonares sin que se hayan hecho públicas las cuentas de esta obra.

- Identificar zonas para incrementar la capacidad de regulación obviando el grave impacto ambiental, social y económico que producen. Para el Presidente de la Confederación Hidrográfica hasta 20 nuevos embalses bajo el paradigma del incremento eterno de la oferta y sin querer hablar de otros usos del agua que no sean productivos, por ejemplo de caudales ambientales, mejora de la calidad de las aguas, creación de reservas fluviales, cambio climático, restauración de ríos, etc.

- Redistribución de recursos hídricos entre cuencas para consolidar los regadíos, muchos ilegales y en fincas públicas, sin que la CHG haya acatado las sentencias firmes del Tribunal Supremo sobre clausura de pozos en el Espacio Natural de Doñana.

Y recargar artificialmente los acuíferos para mejorar el estado cuantitativo y cualitativo, entre ellos la MAS 05.49 Gerena-Posadas con el vertido de la depuradora deaguas residuales de San Jerónimo (Sevilla). Este acuífero es la reserva estratégica de abastecimiento urbano de Sevilla en el Plan vigente. Existen varios estudios científicos que identifican la presencia de contaminantes farmacológicamenteactivos y tensioactivos en las aguas de las depuradoras de Sevilla y que persisten después de la depuración.

En definitiva, que lo que se plantea es un absoluto despropósito y una grave irresponsabilidad, volviendo a gestionar el recurso únicamente como un bien económico, olvidando el papel esencial en el mantenimiento de ecosistemas de gran valor ambiental, entre otros el Espacio Natural de Doñana. Un ejemplo del método rutinario con el que se hacen las valoraciones y justificaciones socioeconómicas de los procesos claves en el EpTI es la justificación del dragado de mantenimiento del Estuario que pretende llevar a cabo la Autoridad Portuaria de Sevilla.

Así pues, Ecologistas en Acción rechaza los nuevos documentos que darán lugar al nuevo Plan Hidrológico del Guadalquivir, exigiendo al Organismo de cuenca que haga un diagnóstico actualizado de la situación del recurso en la Demarcación. Es fundamental que se garantice la transparencia en las actuaciones y la defensa del interés general, la neutralidad respecto a los intereses privados, el compromiso con los objetivos y el respeto por las aportaciones de las partes interesadas y del público en general. Solo de esta manera se podrá gestionar de manera eficaz y eficiente un bien tan escaso como el agua en el Guadalquivir.

Por Antonio Amarillo, Coordinador Área de Agua Ecologistas en Acción de Andalucía




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