El PSOE andaluz sin rumbo en políticas de conservación

Ecologistas en Acción de Andalucía denuncia ante la opinión pública la vergonzosa política del Partido Socialista Obrero Español en materia de conservación de la biodiversidad, entregado al chantaje de unos cazadores desquiciados por matar y capturar aún más de lo que lo hacen.

Los ciudadanos andaluces deben conocer, a juicio de la organización ecologista, la bochornosa connivencia del gobierno andaluz con un sector que sólo tiene en mente sus sangrientos intereses eliminando cada año millones de animales por diversión que son patrimonio de todos. Unos y otros visten al santo con el nombre de caza sostenible, conservación de la naturaleza o incluso de actividad ecológica y necesaria. Son argumentos falsos y pervertidos que persiguen confundir y ocultar la verdadera cara de la crueldad hacia los animales y los ecosistemas, un negocio para muchos que debiera revisarse urgentemente dado el problema de pérdida de biodiversidad actual.

Pero como negocio a escala regional que es, con un tremendo impacto ambiental que afecta a más del 95% del suelo andaluz, debiera ser uno de los más y mejor controlados, mediante su fiscalización económica y con sistemas de evaluación ambiental muy rigurosos y estratégicos globales propios del siglo XXI. La realidad en este sentido es de una falta de calidad lamentable, con controles muy limitados y sin medios, con planes técnicos por regiones y acotados que son una tomadura de pelo hecha a la medida de los cazadores al olvidar la regulación natural de especies en sus relaciones tróficas.

De cara a las próximas elecciones municipales políticos y cazadores ya mueven ficha para beneficiarse mutuamente de esta falta de ética. Así, se está negociando a puerta cerrada sin contar con la opinión de los colectivos conservacionistas, el nuevo reglamento de caza que saldrá a exposición pública ya cocinado y listo para servir. Pretende otorgar a los cazadores la discrecionalidad de actuar más eficazmente si cabe contra predadores como el zorro y el meloncillo, que ni siquiera cuentan con estimas de población y cuya realidad, nos tememos, dista mucho del buen estado de sus densidades. Lazos y cajas trampa afectarán sin control efectivo y entre otras muchas, a especies muy amenazadas como el lobo y el lince.

Apoyar periodos hábiles como la media veda y la caza de perdiz con reclamo son, así mismo, fundamentos del nuevo reglamento reafirmados pese a su insostenibilidad y descrédito legal.

Por otro lado, el silvestrismo o la captura de pajaritos para enjaular, es según legislación y jurisprudencia europea, una actividad claramente ilegal. Sin embargo desde el PSOE andaluz se apoya, (con ayuda del PP), incluso a nivel parlamentario. Se autorizan anualmente capturas que superan ampliamente los 100.000 ejemplares de especies en declive, lo que ha llevado al director general del medio natural, Javier Madrid, a sentarse en el banquillo de un juzgado por presunta prevaricación. Aún así, la Consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, su secretario general y el mismo director general, continúan apoyando una actividad cruel que pretende venderse a la sociedad como tradición inocua, a cambio de votos. En este sentido, la administración ha emitido un bochornoso comunicado en web y encargado un informe a la Universidad de Málaga cuyos resultados estudiará con lupa esta organización ecologista.

El anuncio de los cazadores de movilizaciones en Sevilla para defender el silvestrismo por los “ataques” ecologistas, denotan una ceguera colectiva que no respeta leyes ni tribunales, pero será una buena oportunidad para que la ciudadanía, en su mayoría sensible a la crueldad animal y al saqueo de su biodiversidad, pueda observar de primera mano en qué consisten las reivindicaciones de su amor hacia las aves, un amor que mata, según sus propios datos, a más de 25.000 cada año, víctimas entre otras razones, del enjaulamiento y los accidente en las redes, un número que estimamos como punta de iceberg. La UE y los tribunales dejan claro que la solución es la cría en cautividad, algo perfectamente viable y que los cazadores no admiten dada su afición al trampeo de animales. Se quejan así mismo que la administración, tal y como está obligada a hacer, intente inspeccionar y controlar algo mejor la actividad. Sobran comentarios.

Ecologistas en Acción de Andalucía tiene claro que el verdadero ataque se produce desde la Federación Andaluza de Caza y del PSOE regional hacia el patrimonio natural de los andaluces y sus generaciones venideras, un ataque a la vida y bienestar animal a cambio de dinero, sillones y carreras políticas que los ciudadanos deberían valorar urgentemente.




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