La morosidad del Ayto. puede colapsar la gestión de los RSU

La situación de reiterada morosidad en los pagos de los municipios de Jerez, El Puerto de Santa María y Arcos por la gestión de sus basuras va a obligar a un cierre catastrófico si antes no se resuelven los males crónicos que arrastra las gestión de los residuos municipales en nuestra provincia desde hace ya demasiados años.

Una deuda de 900.000 euros del Ayuntamiento de Jerez, El Puerto otros 164.000 € y Arcos 150.000, junto a la imposibilidad de acordar una tasa única, la infrautilización de estas instalaciones y la inhibición de las autoridades, conforman un panorama inquietante.

La privatización de las dos sociedades municipales que se encargan de la recogida de basuras, Ajemsa y Apemsa, ha resultado funesta, porque además del encarecimiento del servicio, no está garantizando que la tasa sea finalista, es decir, que se destine a lo que está contemplado, que es la correcta gestión de las basuras urbanas.

Para rematar la faena, la Consejería de Medio Ambiente, que fue la que financió la construcción de la planta, consiente que los municipios de la Sierra y Costa Noroeste desvíen sus residuos a la planta de Miramundo en Medina Sidonia, impidiendo alcanzar las más de 200 mil toneladas previstas en Las Calandrias. El disparate llega a que el vigente Plan Director de Gestión de Residuos no Peligrosos de Andalucía (2010-2019) determina que Trebujena, Sanlúcar y Chipiona, junto a todos los de la Sierra gaditana, orillen a Jerez, lo puenteen y lleven sus basuras a la más alejada Miramundo (Medina Sidonia).
Si a todo este cúmulo de desatinos unimos la pésima gestión que experimentan nuestras basuras y la nula voluntad de cambiar este estado de cosas, el panorama es desolador.

Los objetivos que nos marca la Comisión Europea, que para el 1 de enero de 2020 como máximo deberá aumentarse el reciclado un mínimo del 50% y la preparación para la reutilización de los residuos municipales; y para el 1 de enero de 2030 como máximo, deberá aumentarse un 70% como mínimo; nuestra gestión no puede estar más alejada de estos objetivos.

La fracción orgánica (el 42% de la basura) no se recoge separadamente, por lo que el biorresiduo obtenido no se puede utilizar como compost, el porcentaje de recuperación de envases es muy deficiente y la cantidad de reciclado que alcanzan las plantas de tratamiento mecánico-biológico es lamentable.

Ecologistas en Acción se ha dirigido reiteradamente, tanto a la Diputación Provincial como a la Delegación Provincial de Medio Ambiente, para resolver este impasse, con resultados nulos hasta la fecha.

La solución tiene que venir por:

• Convocar sin más dilaciones la Mesa Social de Residuos.

• Iniciar los programas de concienciación dirigidos a lograr la colaboración social para la separación domiciliaria y la recogida selectiva de la materia orgánica, sostenidos en el tiempo y adecuadamente financiados.

• Cumplir al menos los objetivos de evitar el incremento de las basuras, iniciando experiencias de devolución, depósito y retorno para los envases.

• Poner en marcha planes específicos para los residuos peligrosos domésticos, las pilas, los residuos electrónicos y los escombros, basados en la reducción, la reutilización y el reciclaje.

• Asegurar una adecuada financiación de las plantas de tratamiento, optimizar su gestión, aplicar la tasa única y penalizar el vertido de residuos reciclables.

Abordar la prevención y gestión de los residuos de manera certera reclamaría de la Administración coraje, decisión y buen ojo; ninguna de estas virtudes forma parte del acervo de nuestros políticos.




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