Hay que limpiar la marisma de fosfoyesos

Ecologistas en Acción de Huelva saluda a la ciudadanía onubense que no se resigna a aceptar las decisiones de los caciques del polo químico y sus cómplices institucionales y se reafirma en su convicción de que las marismas de Huelva no deben seguir ocupadas por el coctel de residuos peligrosos que se esconde bajo la denominación de fosfoyesos.

Quienes llevan envenenando Huelva por tierra, mar y aire desde hace décadas nos contaron primero que lo que tiraban a las marismas y a la ría eran “aguas residuales” sin importancia. Luego, cuando la realidad de las llanuras de fosfoyesos y su radiactividad empezó a ser conocida por la población onubense, taparon una parte y empezaron a contar que había que “ordenar” los vertidos, agrupándolos en pirámides modernas por las que no había que preocuparse, ya que solo contenían residuos inertes tras recircular sus aguas ácidas. En cada ocasión que se han derrumbado muros y se han detectado filtraciones, se han defendido con la supuesta legalidad de los vertido venenosos y cuando ya no les ha quedado más remedio que cesar en ellos, buscándose nuevos lugares de negocio, pretenden desaparecer con los beneficios, dejando una herencia de 120 millones de residuos peligrosos disimulada con una leve alfombra de tierra.

Están tan habituados a engañar, que pretenden hacernos creer que 120 millones de toneladas de diferentes sustancias, incluidos metales pesados y materiales radiactivos, combinadas de incontables maneras, sometidas a situaciones cambiantes de temperatura y humedad, se pueden dejar tranquilamente en nuestras marismas, sin que exista riesgo para su futuro. Tal grado de irresponsabilidad está en consonancia con el comportamiento de quienes sin escrúpulo ninguno, solo atienden al negocio de su enriquecimiento y tienen la poca vergüenza de calificarlo como alternativa a los fosfoyesos. Frente a la complicidad habitual de los poderes institucionales con alternativas baratas de negación y ocultamiento, desde Ecologistas en Acción consideramos que es necesario encontrar opciones realistas y serias, aunque no va a ser fácil dar con ellas, ante el legado de destrucción de la naturaleza que nos han dejado en las marismas de Mendaña, El Rincón y El Pinar en el borde mismo del entorno urbano de la ciudad de Huelva.

Ecologistas en Acción de Huelva consideramos imprescindible en primer lugar, conocer al máximo la composición y condiciones en que se encuentran los diferentes residuos que se esconden bajo la denominación de fosfoyesos. La caracterización de los residuos es fundamental para poder abordar tratamientos adecuados, cuando se ha ocupado una zona tan enorme, en superficie y altura, en contacto con la lluvia y las mareas y se ha llegado a utilizar hasta como zona de vertido de residuos de variada composición y origen, como las cenizas radiactivas de Acerinox.

Es necesario conocer lo que hay en las balsas para poder saber lo que hay que hacer con cada zona, en función del comportamiento de las sustancias presentes, especialmente de las peligrosas y radiactivas. Especial atención merecerá el contenido de las balsas en pirámide, donde se producen concentraciones especialmente inestables, con riesgo continuo de traslado al medio atmosférico y acuático. El conocimiento adquirido en el proceso de caracterización deberá servir para iniciar tratamientos adecuados de descontaminación, sin los que es impensable volver a recuperar la riqueza de las marismas, hábitat fundamental para la recuperación plena de la vida en el estuario y clave de la relación histórica de Huelva con su entorno marino.

Ecologistas en Acción saluda todas las iniciativas populares que empujan hacia la recuperación de la Ría de Huelva, frente a la sumisión y resignación a las que nos quieren condenar una vez más quienes quieren abandonar impunemente sus venenos sobre nuestro presente y futuro, tras décadas de explotación de nuestra tierra y nuestras gentes.




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