Desinterés de los parlamentarios sorianos por el medioambiente

Asden-Ecologistas en Acción de Soria se ha dirigido a los parlamentarios sorianos en las Cortes Generales solicitando que demanden la investigación y las soluciones para los ilegales depósitos de lindano en la mina Gandalia de Borobia (Soria).

En el 2013 la Confederación Hidrográfica del Ebro realizó un sencillo estudio de la presencia de Lindano en las aguas del entorno de la Mina Gandalia en Borobia. En diciembre de 2013 los resultados del estudio mostraron que el lago formado en la boca de la mina tenía una concentración de 0,024 microgramos de lindano/litro de agua (o lo que es lo mismo: 24 nanogramos/litro, que es una unidad más fácil de manejar).

Esta cantidad de milésimas de microgramos o de nanogramos, aunque parezca ínfima, es una cantidad suficiente para limitar sus usos; e incluso para generar problemas de salud por su efecto acumulativo en el organismo. Estas características toxicológicas son las que han motivado que la Directiva 2008/105/CE y el reciente Real Decreto 817/2015, sobre criterios de seguimiento y evaluación del estado de las aguas superficiales y las normas de calidad ambiental, establezcan que la presencia del lindano en concentraciones superiores a 20 nanogramos/litro en el agua es una problema prioritario que debe dirigir la política y objetivos de las administraciones (de todas, no sólo de las Confederaciones Hidrográficas).

Durante 27 años el problema del lindano en Borobia ha sido evitado por sus vecinos, por las autoridades y por los políticos sorianos utilizando la estrategia del avestruz o la de esconder la basura bajo la alfombra, como en su caso fue el proyecto de restauración minera de la zona con el beneplácito de la Consejería de Medioambiente, proyecto del que da fe un cartel en la Mina Gandalia).

El Lindano es relativamente insoluble y tiene escasa capacidad para diluirse y moverse con las escorrentías subterráneas, aún así consigue llegar al medio acuático. Tal y como ha demostrado el lindano de Inquinosa en Sabiñánigo (Huesca) en el río Gallego y la contaminación del pantano de Oiola (Baracaldo-Vizcaya), donde ha estado presente desde hace años pero que ha sido minimizado por las administraciones. Paralelismo que estamos observando en Borobia, y que debería hacer recapacitar sobre el cadáver ambiental que aquí está enterrado esperando a que por fin alguna autoridad cumpla con sus obligaciones.

Observando esta despreocupación en las administraciones; Asden-Ecologistas en Acción se ha dirigido hace unas semanas a los Senadores y Diputados sorianos de las Cortes Generales con objeto de que ejerciesen sus funciones y exigiesen información y medidas de actuación e investigación sobre los vertidos ilegales de lindano en Borobia. Demostrando con ello que no sólo se preocupan por Borobia yendo a bendecir las bondades que le expuso la empresa promotora del proyecto minero de magnesita el día 18 de marzo de 2014. Acto al que acudieron políticos del Partido Popular y autoridades, e incluso el Consejero de Medioambiente de la JCyL, existiendo antecedentes de irresponsabilidad ambiental de su empresa matriz en Navarra; por ejemplo con los vertidos de explosivos en la mina de Eugi, o la tramitación administrativa de la mina de magnesitas de Zilbeti sobre la que finalmente ha habido sentencia del TSJ de Navarra.

En esta petición a los parlamentarios sorianos hay que citar al Diputado Félix Lavilla que por iniciativa ajena a Asden-Ecologistas en Acción, en la fecha de 11 de noviembre de 2014, realizó una pregunta a la Mesa del Congreso (BOCG. Congreso de los Diputados de 27/11/2014) al respecto de las actuaciones de la administración estatal sobre las afecciones ambientales por lindano en Borobia. Pregunta que quedó en saco roto porque el Secretario de Relaciones con las Cortes (BOCG. Congreso de los Diputados de 11/02/2015) respondió que el asunto del lindano enterrado es una cuestión de suelos contaminados y que de acuerdo a la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados; la Junta de CyL es la competentes en la materia para inventariar, delimitar y declarar los suelos contaminados por Lindano. Y que por lo tanto el Estado no tenía competencias. Respuesta por la que se le debería exigir responsabilidades al menos políticas, puesto que en tal fecha el Gobierno de España, a través del ministerio de Agricultura y Medioambiente del que depende el Organismo de la C.H. del Ebro, ya tenía conocimiento de la presencia de Lindano en el agua y en el Dominio Público Hidráulico, materia que es competencia exclusiva el Estado.




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