El río Guadalete y sus pedanías ¿otra vez los grandes olvidados?

Jerez se encuentra ante una oportunidad histórica para recuperar el río Guadalete, para que se invierta en las barriadas rurales y para que se cree una infraestructura medioambiental económicamente sostenible y de futuro en beneficio de los ciudadanos.

Es conocido por todos los ciudadanos que nos encontramos en la provincia con la tasa de desempleo más elevada de Europa. Es sabido que este tipo de áreas tan deprimidas económica y socialmente han tenido y tienen un tratamiento especial en el montante presupuestario de la Unión Europea. También, y a bombo y platillo, se hizo público cómo nuestra provincia se incluyó en el ITI (Inversión Territorial Integrada) para el periodo 2014-2020. Esta inclusión supone y supondrá que casi mil millones de euros puedan recalar en esta provincia, procedentes del Presupuesto Comunitario, si nuestros políticos son capaces de gestionar bien los caudales públicos.

Sin embargo puede que no todo el mundo sepa que ahora, en estos mismos momentos, en los despachos de los representantes políticos de la Junta de Andalucía en Cádiz se está discutiendo, negociando, “distribuyendo” esos cientos de millones de euros. Es un momento crucial, y el término municipal de Jerez no puede desaprovechar una ocasión que necesita como la misma agua que corre por el cauce del Guadalete. Ecologistas en Acción de Jerez lleva años luchando para que la ciudadanía jerezana pueda algún día asomarse al río como algo propio a disfrutar, y no como un mero canal de riego o como una cañería donde desaguar lo que no queremos ver.

La Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía presentó no hace muchos años un anteproyecto de recuperación del río Guadalete a su paso por el término municipal de Jerez, y entre otras actuaciones incluía la creación de un sendero de uso y disfrute público que discurría entre pedanías y barriadas rurales como Lomopardo y La Corta. El anteproyecto tenía y tiene una visión de futuro de amplio rango, un planteamiento que suponía la recuperación de las riberas, el uso público de las mismas, la incentivación como motor económico de actividades medioambientales y turísticas sostenibles…En definitiva una apuesta por una zona olvidada y cada vez más abandonada a su suerte, y que supondría dar una oportunidad real a los núcleos rurales que circunvalan las riberas del Guadalete (La Ina, Lomopardo, La Corta...).

La ciudadanía jerezana no se merece perder esta oportunidad, una ocasión que no sólo comportaría una nueva dinámica en la relación Jerez-Guadalete, o una mejora del entorno medioambiental del primer río y del principal municipio de la provincia, sino que supondría un espaldarazo económico y una apuesta para el desarrollo social de miles de vecinos que viven en el Jerez rural. No se entendería que, por disputas de despachos, desencuentros entre administraciones, o luchas internas de un partido político determinado, Jerez pierda una ocasión real de inversiones para la ciudad en general, y para la recuperación del río Guadalete en particular.

Es por eso que Ecologistas en Acción de Jerez conmina al Ayuntamiento y a la Junta de Andalucía a que se sienten juntos lo antes posible, aúnen esfuerzos e incluyan en el ITI 2014-2020 el proyecto de recuperación del Río Guadalete.




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