Medidas que protejan el empleo ante especies invasoras

Ecologistas en Acción pide a las administraciones la adopción de medidas que protejan el empleo a la hora de ejecutar la sentencia del Supremo sobre especies exóticas invasoras.

La aplicación de la sentencia que realice la Junta de Andalucía puede regular el futuro del cangrejo rojo y el del sector económico que conlleva.

El cangrejo americano es dañino para el medio ambiente, por su rápida propagación y por ocupación de nichos ecológicos. Ecologistas en Acción considera que la sentencia del Tribunal Supremo es un avance en la conservación de la biodiversidad, sin embargo, es consciente de que esta decisión tiene afecciones socioeconómicas colaterales importantes en la zona del Bajo Guadalquivir derivadas de una desidia y dejación histórica de las administraciones.

En Andalucía la introducción de este cangrejo modificó drásticamente el ecosistema marismeño ya que ocasionó, además de la desaparición del cangrejo autóctono, disminución de las poblaciones de invertebrados, anfibios y gran número de aves como la cercetas pardillas, las malvasías y patos buceadores ya que el cangrejo elimina la vegetación acuática base de la alimentación de estas especies. También la pesca del cangrejo ha supuesto un importante impacto por muertes en las nasas de pollos de distintas aves acuáticas, de galápagos y culebras, llegando a darse por extinguido el galápago leproso en el Brazo del Este por este motivo. La pesca, igualmente, fue la base de la expansión invasiva y expansiva del cangrejo en numerosos arroyos, ríos y embalses de buena parte de la península ibérica. Reconocemos, sin embargo, que la presencia del cangrejo benefició a las poblaciones de especies que lo han incluido en su dieta, como las Cigüeñas y las Ardeidas (fundamentalmente, las garzas).

Ya en 2002, la proliferación de cangrejos y la disminución progresiva de sus tamaños hizo que la Junta de Andalucía decidiese ordenar la producción con experiencias de reproducción controlada. Estos intentos de regulación y ordenación se abandonaron sin muchas explicaciones, perdiéndose una de las vías que hubiera permitido la regulación del sector y el cambio de consideración de la especie dado que su aprovechamiento habría estado regulado. No se hizo entonces y se perdió una buena oportunidad. Entendemos que esta inoperancia de la Junta de Andalucía, dejando hacer y no implicándose en la gestión de una especie que tanto ha transformado los ecosistemas del espacio natural más importante de Andalucía, está también detrás de la sentencia que obliga al cese de esa actividad económica.

Ahora se tendrá que hacer lo que no se hizo en su día. Obligados por la sentencia del Tribunal Supremo (TS); se ha de regularizar un sector que carece absolutamente de control sobre el origen de los ejemplares pescados y presenta amenazas serias de comercialización por tallas inadecuadas, pérdida del mercado nacional y problemas de seguridad alimentaria.

Ecologistas en Acción en ningún caso apoya la eliminación del cangrejo rojo mediante agentes químicos a lo que se opone con rotundidad.

Ecologistas en Acción quiere dejar claro que no ha recurrido al Tribunal Supremo sólo por el cangrejo rojo. Lo ha hecho contra el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de Especies Exóticas Invasoras, junto a la Sociedad Española de Ornitología (SEO) y la Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos, por otras muchas especies (visón americano, trucha arcoíris, arrui,...) La sentencia del TS, que dice basarse en informes científicos del CSIC y de otros expertos, anula la disposición adicional quinta, que posibilitaba la comercialización del cangrejo rojo, al que califica como especie invasora con acreditada constatación científica sobre su carácter dañino.

La sentencia es firme y hay que cumplirla; su plasmación en Andalucía la tiene que diseñar la Junta de Andalucía a la que Ecologistas en Acción propone que se haga con el menor impacto socioeconómico y con la mayor protección del empleo posible.

Ecologistas en Acción considera que cumplir la sentencia requerirá el empleo de mucho personal que tiene que provenir básicamente del sector que ha venido explotando el cangrejo de río americano. Sin embargo, esta medida no será suficiente y La Junta deberán poner en marcha un plan de reconversión que asegure que, dentro de unos años, cuando esta especie haya sido erradicada, esas personas tengan otros empleos de calidad en sus poblaciones.

Son las administraciones las que tienen que trabajar por conjugar los derechos constitucionales al trabajo y a vivir en un medio ambiente saludable, que no es aceptable ni afectar a la naturaleza por razones económicas ni poner como escusa la conservación de la naturaleza para justificar no tomar medidas a favor del empleo. Los habitantes del bajo Guadalquivir tienen derecho a empleos dignos en su territorio, y hacerlo sin afectar al medio ambiente.




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