Recuperación de la Laguna de La Janda

La primera Convención del Día Mundial de los Humedales (DMH) se realizó el 2 de febrero de 1971 en la ciudad iraní de Ramsar. Esta Convención Internacional se creó para proteger el hábitat de aves acuáticas, teniendo también como objetivo el promover la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo.

La Convención de Ramsar celebra este año 2016 su 45 y nos indica que los humedales son grandes reservorios de agua dulce, depuran y recargan nuestros acuíferos, proporcionan pescado y cultivos que alimentan a miles de millones de personas, funcionan como un escudo natural que protege las costas, actúan como una esponja natural contra inundaciones y sequías, y contribuyen a protegernos frente al cambio climático.

Sin embargo, estos beneficios no son reconocidos por todo el mundo y, a menudo, se han considerado, y se consideran aun, como terrenos baldíos, por lo que muchos de ellos han desaparecido o se encuentran en estado deplorable.

Este año 2016 Ecologistas en Acción de Cádiz, junto con la Asociación de Amigos de la Laguna de La Janda, la Plataforma Somos Tarifa, el Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra y Agaden, celebra el DMH con una reivindicación insistente: la recuperación de la Laguna de La Janda.

La Laguna de La Janda era una gran laguna que se situaba en la zona norte del término municipal de Tarifa (Cádiz). Con la contribución de los ríos Barbate y Celemín por el norte y Almodóvar por el sur llegó a tener unas 4.000 hectáreas y supuso un auténtico paraíso para las aves migratorias. Su estratégica situación, en el extremo sur de Europa y a poca distancia del continente africano y junto al PN de los Alcornocales, hacía del paraje un paraíso de enorme interés ecológico por ser lugar obligado de descanso al paso a través del Estrecho de Gibraltar de las múltiples especies de aves migratorias. Supuso el humedal interior más importante del sur de Europa. Aún hoy, en el conjunto de lagunas que quedan en La Janda, en los periodos de estiaje, hay mayor biodiversidad de avifauna que en el P.N. de Doñana.

Su desecación en los años 60 fue debida a intereses económicos para disponer de buenas tierras agrícolas. Previamente, en los años 1940 y 1950, se embalsaron los ríos Barbate y Celemín impidiéndose que sus aguas llegasen a la laguna cuyas aguas restantes fueron colectadas y evacuadas por un canal de desagüe hacia las marismas del Barbate y al mar. Aún desecada, en años lluviosos, la laguna se vuelve a inundar durante algunos días, dando muestras de su vocación y su posible recuperación.

Ecologistas en Acción reclama la protección y posterior regeneración de La Janda ya que conseguiremos:

- Una de las zonas húmedas más singulares y relevantes de la Península Ibérica, con trascendencia en la biodiversidad global.

- Fomentar y garantizar el uso público hoy en día privatizado por las empresas que explotan el humedal jandeño, teniendo en cuenta que los terrenos de la laguna vienen siendo explotados bajo un régimen concesión temporal del Estado.

- Desarrollar en la laguna una agricultura y ganadería tradicional que dinamicen la comarca, pues en la actualidad la agricultura agresiva del arroz genera contaminación, mano de obra escasa y estacional, grandes consumos de agua y beneficios para unos pocos.

- Fomentar el turismo de naturaleza; La Janda por su orografía resulta fácilmente accesible para actividades como el senderismo, la cabalgada, el cicloturismo, la observación de aves, etc..

La laguna de la Janda esta deslindada como dominio público desde 1949 (deslinde aprobado por Orden del Ministerio de Obras Publicas 18 de abril de 1957) y por ello deberá revertir a la administración una vez caduque su actual concesión administrativa o se proceda a su rescate.

Por otro lado, la Directiva Marco del Agua (2000/60/CE), que obliga a España, establece en su artículo 1 que su objeto es establecer un marco para la protección de las aguas superficiales continentales, las aguas de transición, las aguas costeras y las aguas subterráneas…

Dicha Directiva en su artículo 11 apartado 4, establece como una de las medidas complementarias para alcanzar sus objetivos medioambientales la restauración de los humedales.




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