Ecologistas en Acción denuncia el incumplimiento de la Junta de Castilla-La Mancha de su propio plan de emergencia. Tampoco se están haciendo públicos los datos sobre los contaminantes más peligrosos que arroja el incendio de Chiloeches, mientras que se lanzan mensajes voluntaristas de que el aire es saludable. Sin embargo, la contaminación del incendio ya se ha detectado en provincias limítrofes, como es el caso de Soria.

Cuando ya han trascurrido más de 30 horas del inicio, el Gobierno castellano-manchego sigue diciendo que la calidad del aire es buena, mientras que no facilita los datos de la estación móvil que se instaló en las proximidades del Hospital de Guadalajara y la N-320. Ecologistas en Acción ya ha solicitado estos datos, pero aún no ha tenido respuesta ni se han hecho públicos.

La organización ecologista recuerda que los mensajes que está lanzado el Gobierno regional son similares a los que ya emitió durante el incendio de Seseña. Sin embargo, luego se demostró que en algunas zonas, como el barrio del Quiñón, la población estuvo sometida a niveles de contaminación que superaban en decenas de veces los límites admisibles.

Algo parecido puede estar ocurriendo en los alrededores de Chiloeches. 20.000 toneladas de residuos tóxicos y peligrosos ardiendo son una fuente descomunal de sustancias perniciosas para la salud. Por ejemplo, la combustión de pinturas genera importantes cantidades de metales pesados (cromo, cinc, cadmio, plomo, etc.), así como emisiones de los disolventes utilizados (benceno, tolueno, xileno, etc.) e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP). Si hay disolventes halogenados en el humo tendremos también dioxinas y furanos. Por su parte, los líquidos de revelado también contienen metales pesados… todo un cóctel químico con una gran toxicidad. Algo que nadie debería respirar.

Por otro lado, la Junta está incumpliendo su propio nivel 2 del PLATECAM (el plan de emergencia que se declaró ayer para permitir que interviniese la UME (Unidad Militar de Emergencias) para intentar estabilizar las balsas que tratan de retener el agua con residuos peligrosos, de modo que no llegue al cauce del Henares. Un asunto de una tremenda importancia ecológica y que aún no parece garantizado.

Efectivamente, el nivel 2 indica que la población debe confinarse en el edificio donde esté (o refugiarse en el más próximo que encuentre), cerrar las puertas y las ventanas, parar los sistemas de climatización y ventilación, escuchar la radio para informarse de la evolución de la emergencia y de las acciones a seguir, no ir a buscar los niños a la escuela pues quedará al cuidado de los profesores, o dejar las líneas telefónicas libres para los equipos de socorro. ¿Ha hecho en algún momento estas recomendaciones la Junta de Comunidades? O nos engañan cuando dicen que está todo bajo control o es que están aplicando un plan de emergencias que no sirve para este tipo de situaciones, como ya ocurrió en Seseña.

Por otro lado, al mediodía de ayer viernes, en el sur de la provincia de Soria ya era visible la nube de humo. Esta percepción se ha visto ratificada por la estación de calidad del aire del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en la localidad de Campisábalos, situada en el límite entre las provincias de Guadalajara y Soria.

Esta estación de fondo regional, que habitualmente registra niveles de contaminación bajos (es considerada la estación con un aire más limpio de España), a las 4 de la tarde de ayer ofrecía una medición de contaminación por partículas PM10 muy superior a lo esperable, coincidiendo con una predicción de viento del sur: 65 microgramos de partículas por metro cúbico de aire (μg/m3), mientras que a la misma hora la estación de la ciudad de Guadalajara ofrecía una medición de 46 μg/m3, ambas muy por encima de todas las estaciones de control de la contaminación del entorno. Por ejemplo, Soria registraba en ese momento 7 μg/m3. Y lo peor es que estas partículas van asociadas a otros contaminantes muy tóxicos como los relacionados arriba, pero estos no se están midiendo. Ver una completa descripción del episodio

En definitiva, en ausencia de datos que midan los contaminantes peligrosos que realmente está acarreando el humo, los habitantes de los alrededores de Chiloeches, como ya ocurrió con los de Seseña, están al albur de la dirección del viento, mientras la información de la Junta minimiza los posibles problemas.

Ecologistas en Acción encuentra en este suceso una prueba más de la incompatibilidad de una adecuada gestión de los residuos con los criterios de lucro y maximización de beneficios que habitualmente se dan en las actividades mercantiles. Que se abandonen 20.000 toneladas de residuos peligrosos a su suerte porque la instalación deja de ser rentable, es una muestra clara de que el sistema no funciona. Si a esto se le suma la desidia de la administración (el anterior gobierno Castellano-Manchego toleró durante años esta situación, como también lo hizo la anterior corporación municipal) nos encontramos con situaciones tan preocupantes y difíciles de manejar como la actual.

Chiloeches: deben extremarse las medidas para proteger a la población

Ecologistas en Acción exige a la Junta de Castilla-La Mancha que no caiga en los mismos errores que cometió durante el incendio de neumáticos de Seseña.

Ecologistas en Acción exige a la Junta de Castilla-La Mancha que no caiga en los mismos errores que cometió durante el incendio de neumáticos de Seseña. La columna de humo proveniente de Chiloeches es fuertemente tóxica, por lo que debe darse toda la prioridad a la protección de la salud de la población antes que mandar mensajes vanamente tranquilizadores como se está haciendo ya. Y es imprescindible que se mida cuanto antes la calidad del aire en las zonas afectadas por el humo, por si hubiera que decretar una evacuación u otra medida similar.

Aun sin disponer de ninguna analítica oficial, Ecologistas en Acción está convencida de la enorme toxicidad de la columna de humo que lleva horas saliendo de la planta de reciclaje y tratamiento de residuos peligrosos de Chiloeches. Aunque también falta un inventario de lo que se almacenaba en esta instalación, si se están quemando disolventes orgánicos, pinturas y aceites industriales es seguro que habrá emisiones importantes de benzopireno y muy probablemente de dioxinas y furanos. Es decir, algunas de las sustancias más tóxicas que se conocen, pues resultan cancerígenas con dosis ínfimas, del orden de la millonésima de gramo.

Por eso, en primer lugar, esta organización exige que las estaciones móviles se instalen lo antes posible en aquellos lugares que se están viendo afectados por el penacho de humo. Es muy importante que dichas estaciones no se limiten a medir los contaminantes convencionales (los que ya miden las instalaciones fijas de Guadalajara y Azuqueca de Henares) sino que analicen los BTX, benzopireno y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos, HAP, así como metales pesados en aire. Con los primeros resultados se deberían decidir actuaciones inmediatas.

Cabe recordar que algunas poblaciones del entorno de Seseña se sometieron a niveles muchas veces superiores a los permitidos de algunos contaminantes, una información que se conoció días o semanas después de haber estado expuestos a estas sustancias tóxicas. Debe evitarse por todos los medios que vuelva a ocurrir algo así en este caso. Sin embargo, la Junta de Comunidades está lanzando ya mensajes como el tuit de su cuenta oficial que afirma que “En principio no hay riesgo para población, pero se recomienda a personas de riesgo que eviten el contacto directo con el humo”. Nadie, sea persona de riesgo o no, debería respirar aire contaminado con estas sustancias mencionadas.

Por último, Ecologistas en Acción insiste en la necesidad de terminar con en el descontrol generalizado en la gestión de residuos peligrosos y con el incumplimiento de la normativa ambiental. La desidia de muchas empresas en su acatamiento, y de las administraciones en hacerla cumplir, nos lleva con demasiada frecuencia a sufrir estas tragedias, que no son solo un riesgo para el medio ambiente sino para nuestra propia salud.