En defensa de la laicidad de los espacios públicos

Ante el debate surgido en el Ayuntamiento de Sanlúcar para la colocación de un monumento a la Virgen del Rocío en un espacio público de esta localidad, los colectivos abajo firmantes queremos manifestar nuestro rechazo a tal acto, basándonos en los siguientes ARGUMENTOS:

La separación efectiva entre Iglesia y Estado fue uno de los pilares fundamentales en el nacimiento de las democracias modernas en el siglo XVIII. La convivencia democrática se basa en esta separación, de forma que el Estado se compromete a no propiciar la predominancia de ninguna creencia, ya sea religiosa, agnóstica o atea. Esta característica hace a las democracias modernas moralmente distintas de regímenes anacrónicos, teocráticos, totalitarios y antidemocráticos en los que la vida pública estuvo o está invadida por las creencias religiosas de una parte de la población.

Sanlúcar ya está llena de imágenes religiosas en espacios públicos, no habiéndose tenido nunca en cuenta que su colocación puede ofender sentimientos y creencias distintas, y supone una marcha atrás en una verdadera convivencia dentro de una democracia moderna. Los espacios públicos, que como tales pertenecen al conjunto de una sociedad donde coexisten diferentes creencias religiosas, agnósticas y ateas, deben quedar exentos de su utilización por cualquier confesión.

Para la colocación del monumento al Rocío, el Ayuntamiento barajó en su momento la retirada de otro monumento que sí es un canto a la convivencia entre los pueblos. Nos parece aberrante que nuestros representantes públicos sean capaces de cometer semejante atropello, por lo que nos oponemos a la retirada de cualquier otro monumento laico ya instalado en la ciudad.

El Estado Español es aconfesional, tal y como recoge la Constitución. La colocación de cualquier monumento o imagen religiosa, de cualquier índole o creencia, supone atentar contra esta aconfesionalidad del Estado, máxime cuando está siendo impulsada desde el propio Ayuntamiento.

La verdadera libertad religiosa pasa necesariamente por que ninguna fe imponga sus ritos o imágenes al resto de la ciudadanía. Así, la colocación del monumento al Rocío en un espacio público supone un anacronismo y un ataque frontal a la libertad religiosa bien entendida. La no colocación, al contrario, no supone imposición alguna. Evidentemente, respetamos la práctica de toda fe, pero creemos que esa práctica no debe invadir lugares que pertenecen a la totalidad de la población, por muy mayoritaria que sea esa fe.

Las personas que promueven la colocación del monumento al Rocío apelan a que responde al sentimiento y al deseo de un pueblo. Nada más falaz y demagógico. Se apropian del sentimiento de todo un pueblo para satisfacer los deseos de una parte minoritaria. Estamos seguros, y así lo hemos constatado, de que mucha gente religiosa también se opone a esta imposición y ostentación, por cierto muy alejadas de los valores cristianos de humildad y sencillez.

Un monumento tan desproporcionadamente enorme y estéticamente cuestionable no supone un atractivo turístico para Sanlúcar, sino todo lo contrario. Sería más constructivo promocionar los auténticos valores de nuestro entorno, abandonados metódicamente por las instituciones.

Los colectivos abajo firmantes, muestran su rotundo rechazo a la colocación del monumento rociero en Sanlúcar:

- Asociación de Librepensadores José Colom Víctor,
- Aula Gerión,
- Ecologistas en Acción,
- Foro por la Memoria Democrática,
- Asociación Cultural para la promoción del arte contemporáneo Tartaneros 4,
- Marea Violeta,
- Club de lectura Mardeleva,
- Izquierda Unida (y grupo municipal IU),
- SAT,
- Asamblea de Andalucía,
- Asociación cultural La Pandorga Verde,
- La Borraja,
- Podemos (y grupo municipal PSSSP),
- Cádiz Laica (Europa Laica),
- Equo,
- Asociación agroecológica Alhucema,
- Asociación cultural Por amor al arte,
- Federación de Vecinos "Guadalquivir",




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