La mayoría de los europarlamentarios se niegan a debatir sobre el acuerdo entre la UE y Canadá

Dos fechas clave señalan el calendario hacia la ratificación del CETA en el seno del Parlamento Europeo. Este miércoles 23 se votará la resolución que pide al Tribunal de Justicia Europeo una opinión sobre la legalidad de el mecanismo privado de arbitraje para inversores (ICS) incluido en el CETA. Si el voto es negativo, el próximo 5 de diciembre el INTA votará un informe negando la posibilidad del debate en el pleno del 14 de diciembre, donde simplemente se votaría si o no al CETA. Este calendario ajustado urge la necesidad de una movilización ciudadana capaz de reclamar la apertura de debate democrático sobre el CETA.

El 23 de noviembre se votará en el Parlamento Europeo una resolución [1] presentada por ochenta y nueve europarlamentarios de seis grupos políticos que insta a pedir al Tribunal de Justicia Europeo una opinión legal sobre la compatibilidad del CETA con los Tratados de la UE. La petición busca únicamente asegurar que este acuerdo comercial se ajuste al estado de derecho y la legislación europea. En caso de aprobarse, la consulta al alto Tribunal europeo no bloquearía el proceso de ratificación y la aplicación provisional del CETA, pero si abriría un proceso legal que podría anular el voto si se considera contrario a los intereses de los y las europeas.

La Campaña No al TTIP, en la que participa Ecologistas en Acción, denuncia las prisas y la falta de debate durante el proceso de ratificación del CETA, el acuerdo económico y comercial que la Unión Europea ha cerrado con Canadá.

"La votación de mañana y la negativa a debatir sobre este relevante asunto en el pleno del Parlamento Europeo revela el nerviosismo y las prisas por parte de los grupos políticos que defienden el tratado, mostrando un talante poco democrático que además de evitar el debate desoye a numerosas organizaciones de la sociedad civil que han mostrado sus serias reservas a este tratado" declara Ecologistas en Acción.

"Cualquier eurodiputado o eurodiputada, este a favor o en contra del CETA, tiene que permitir que el Tribunal europeo de su opinión legal e informada sobre el impacto de estos tratados", en opinión de la organización ecologista.

Sin embargo, con apenas 14 votos de diferencia la mayoría de la cámara ha impedido la celebración de un debate previo a la votación de este miércoles 23 de noviembre, lo cual deja en evidencia una vez más la voluntad de las fuerzas políticas más liberales de ratificar el acuerdo cuanto antes y sin ningún tipo de debate democrático. El voto también muestra la creciente división interna en el seno de algunas familias políticas [2].

Además, el pasado 17 de noviembre la Conferencia de Presidentes del Parlamento Europeo (el lugar donde los diferentes presidentes de grupo discuten y donde la gran coalición europea de populares (PPE) y socialdemócratas (S&D) fragua sus pactos) [3] decidió que el CETA se discutirá únicamente en la Comisión de Comercio Internacional (INTA) rechazando que se discuta en las comisiones de Empleo (EMPL) y Medio Ambiente (ENVI), donde los detractores son mayoritarios, habiendo presentado ambas comisiones informes criticando el CETA.

El hecho que el voto se circunscriba a la Comisión INTA muestra el temor a abrir un verdadero debate de calidad a nivel europeo. Sabiendo el amplio impacto que el CETA tendrá en muchos sectores, esto es toda una declaración de intenciones de los jefes de los grupos parlamentarios para no permitir un debate en el parlamento.

Visto el resultado del voto de ayer es probable que los liberales y conservadores con ayuda de un importante sector de los socialistas impidan a los jueces europeos dar su opinión sobre la legalidad de los tribunales de arbitraje incluidos en el mecanismo denominado ICS. Esta negativa es especialmente grave, pues un gran número de profesores de derecho, expertos jurídicos y la Asociación Europea y Alemana de jueces consideran que el ICS vulnera la legislación de la UE. La deriva antidemocrática de la gran coalición europea esta llevando a la negación de todo tipo de debate.

Ayer fuimos testigo de la continuación de la misma política gracias al voto de la derecha y con la ausencia de la mitad de la cámara, pero también hemos visto algunas deserciones que indican que el trabajo de sensibilización empieza a surtir efecto. Por esto, ahora más que nunca es necesario continuar con las movilizaciones ciudadanas contra los mal llamados acuerdos de libres comercio como el CETA o el TTIP.

“Este déficit democrático en el seno de las instituciones europeas es un auténtico escándalo y urge una respuesta ciudadana capaz de reclamar la apertura de debate democrático sobre CETA. No podemos permitir que nos roben nuestras ya reducidas capacidades de hacer políticas públicas en nombre del progreso económico para unos pocos. Es el momento de reclamar la democracia.”

Pedimos a las eurodiputadas y eurodiputados que no nos priven de la posibilidad de que la Justicia europea pueda dar su opinión sobre la compatibilidad legal de los tribunales de arbitraje (los derechos privados para los inversores que se contemplan en este tratado) con los sistemas judiciales de los diferentes estados miembros.

Ante este nuevo ataque a la participación democrática, llamamos a organizaciones, movimientos sociales y personas individuales a participar activamente en los próximos días en todas las acciones que se vayan organizando para incidir en los próximas fechas clave del proceso de ratificación.




Visitantes conectados: 745