Cueva de Chaves, historia de una barbarie

Los tribunales condenan la destrucción de la joya del Neolítico.

Eva Escario Pómez [1]. Revista Ecologista nº 91.

La Cueva de Chaves es uno de los legados del Neolítico más importantes de la Península Ibérica. Sin embargo, un conocido empresario del carbón la ha arrasado sin que la Administración lo impidiera. Ecologistas en Acción ha conseguido, tras años de lucha, que la justicia condene estos hechos.

El pasado mes de octubre, tras nueve años de espera, por fin se celebró el juicio por la destrucción de la Cueva de Chaves, situada en el término municipal de Casbas de Huesca, en el Prepirineo aragonés.

Ecologistas en Acción es parte de la acusación, junto con la Asociación por la Acción Pública en Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) y el Gobierno de Aragón.

Se ha demostrado la implicación del empresario del carbón Victorino Alonso, aunque no ha sido fácil ya que no aparece como propietario de ninguna de sus empresas. Esto ha sido un logro y él ha pasado a ser el principal acusado.

Recientemente se ha conocido la sentencia. Dos años y medio de prisión y una multa de 25 millones y medio de euros. Sin embargo, el juez no ha considerado que exista delito medioambiental alguno como pedía Ecologistas en Acción.

Desde el grupo local de Huesca, durante años, se ha llevado a cabo una campaña para que se haga justicia a raíz de la destrucción de la Cueva de Chaves, aunque ya desde antes, desde el principio de las ilegalidades, se vienen denunciando éstas.

La Cueva de Chaves se encuentra en una zona privilegiada del Prepirineo aragonés, situada en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Es en este maravilloso escenario donde, en los años 70, cuando el pueblo de Bastarás se quedó sin habitantes, una inmobiliaria compró todas las casas y las tierras y lo puso en venta junto a 1.800 hectáreas de monte.

Desde entonces, tres poderosas familias han pasado por este lugar, siempre con fines cinegéticos. Desde el principio, con la primera familia que se queda con el pueblo y el monte colindante, las ilegalidades se convierten en algo normal. Vallan todo el pueblo y el monte, e incluso usurpan 260 hectáreas más de monte público. Todo esto ante la pasividad de la Administración.

Lo más grave llega con la tercera y actual propiedad del pueblo de Bastarás y monte, ya convertido en un coto de caza, al frente del cual se encuentra Victorino Alonso. Este personaje, es un empresario leonés con grandes influencias políticas, muy conocido en el Estado español por su actividad en la minería del carbón. Victorino Alonso es conocido como “el rey del carbón”.

Una suma de ilegalidades

Desde que el magnate del carbón se hace con la finca, las ilegalidades se multiplican. Se cierran y represan barrancos de gran interés, se hacen nuevas roturaciones, se construyen más caminos y más anchos, se sube la altura del vallado cinegético, se introducen especies cinegéticas alóctonas (como el arruí o cabra africana), etc., todo esto con la complicidad, del gobierno de Aragón, que ha respondido a las denuncias, en alguna ocasión, pero no siempre, con multas ridículas a la propiedad.

Dentro del vallado, quedan varios bienes públicos de gran interés, como son varios abrigos con pinturas rupestres, grutas de espeleología, parte del camino real de Huesca a Boltaña y un yacimiento prehistórico muy importante, la Cueva de Chaves.

Algunos de estos bienes públicos permanecen cerrados como el camino real que atraviesa el coto y otros, como la gruta de Solencio o la propia Cueva de Chaves, solo pueden ser visitados por expertos y con permisos puntuales. Incluso, un día la directora general de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad del Gobierno de Aragón, en una operación de rescate de un pollo de quebrantahuesos, se desplazó a la zona acompañada por miembros del Grupo de Intervención y Rescate en Montaña (GREIM), integrantes de la Guardia Civil. Pero los guardias de seguridad del empresario les impidieron la entrada y se tuvieron que ir sin poder acceder al interior de la propiedad.

El yacimiento arqueológico de la Cueva de Chaves, con tan solo un 10% excavado ya era uno de los más importantes de la Península Ibérica, por su gran superficie y la gran cantidad de restos encontrados. Según los expertos “la Cueva de Chaves era al Neolítico, lo que Altamira al Paleolítico” .

Algunas activistas entramos en Ecologistas en Acción a raíz de este desastre. Hasta lo más negativo, para nosotras ha tenido su lado positivo, marcando un antes y un después en nuestras vidas y, quizás, en la asociación ya que tuvo una renovación importante con la entrada de más gente joven en esta época.

Algunas somos de pueblos cercanos al coto y veíamos con impotencia crecer las cicatrices en la sierra, como cada día había más carteles de prohibido el paso al pueblo, como la valla del coto cada vez era más alta, apareciendo en ella cada día más carteles amenazantes. Hasta que, tras la destrucción de la cueva, vamos a la concentración y vemos con asombro e ilusión que hay gentes que llevan muchos años denunciando todos estos atropellos, ante la pasividad de las administraciones, y que estas buenas gentes son de Ecologistas en Acción.

Un documental sobre la cueva

En toda esta lucha, se han editado materiales para difundir estos hechos en todo el Estado. Ecologistas en Acción e Imanat Films produjeron un DVD, dirigido por Tote Urraca y Dani Orte, en el que se dan a conocer la destrucción de la Cueva de Chaves y cómo se ha producido.

Se han organizado multitud de proyecciones por gran parte del territorio aragonés. Se han instalado mesas informativas y recogida de firmas instando al Gobierno de Aragón a que se tome las medidas oportunas, como el cierre definitivo del coto, la apertura del camino real y del monte público.

En todo este tiempo, el apoyo de la ciudadanía ha sido muy importante. En la actualidad, la campaña en defensa de la Cueva de Chaves es muy reconocida socialmente, todo el mundo la apoya y considera necesario que las administraciones intervengan.

Se recogieron casi 6.000 firmas y se presentaron en el Gobierno de Aragón, al tiempo que se llevó a cabo una acción informativa ante los medios de comunicación.

Ecologistas en Acción continuó con las acciones de protesta, como en la que se valló, simbólicamente la Diputación de Aragón; o el día en que, hartas de ver como pasaba el tiempo sin que la Administración ejecutara la decisión judicial de retranquear parte del vallado para liberar el monte público usurpado, fuimos a exigirle a la Administración que cumpliera con su obligación.

Otra acción, con gran repercusión mediática, tras denunciar en repetidas ocasiones e instar a la Administración a eliminar los carteles que prohibían la entrada al pueblo, fue la de pintar esos carteles, cambiando la prohibición por una invitación a visitarlo.

Recuperación del monte público tras 36 años de cierre

También se han llevado a cabo numerosas concentraciones, la más importante se produjo al conocer, en 2009, la noticia de la destrucción de la cueva. Pero también se han realizado más, como una caminata por el camino real que, a pesar de tener los permisos oportunos, no se pudo realizar finalmente, ya que la propiedad lo impidió y la Guardia Civil no hizo nada por hacer valer los derechos de la ciudadanía.

También se han conseguido ’pequeñas’ victorias, como la recuperación del monte público, tras 36 años de vallado ilegal, ya para uso y disfrute público. Para celebrarlo Ecologistas en Acción de Huesca convocó una marcha senderista.

Estas acciones y concentraciones, con más o menos repercusión en los medios de comunicación, no han estado carentes de coacciones por parte de la propiedad. Con denuncias falsas, en una de ellas se pedía el pago de dos millones de euros a un activista, en varias ocasiones con intentos de agresión e incluso empleados del propietario, supuestamente, han atacado los vehículos de las personas que se han acercado a la zona.

Finalmente, y tras la sentencia judicial que condena a Victorino Alonso, parece que la justicia nos da la razón tras todos estos años de denuncias y activismo, aunque el precio pagado ha sido muy alto, la humanidad ha perdido la Cueva de Chaves. Sin embargo, Victorino Alonso ha recurrido la sentencia. Por nuestra parte, Ecologistas en Acción de Huesca va a seguir luchando para que no se destruya nuestro patrimonio cultural y medioambiental y para que quienes lo hacen, paguen por ello.




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