Estreno en España del documental Una cuestión candente

  • Valladolid alberga hasta el 29 de septiembre Expobiomasa 2017, la feria de profesionales del pujante sector de los aprovechamientos energéticos de la biomasa.
  • Ecologistas en Acción organiza una proyección y un coloquio centrado en el fomento de aquellos aprovechamientos energéticos sostenibles de biomasa.

Para Ecologistas en Acción el aprovechamiento energético de biomasas debe formar parte de la transición hacia economías bajas en carbono, pero no de cualquier manera ni para cualquier fracción de biomasa. Es imprescindible garantizar la sostenibilidad en su obtención y perseguir la mayor eficiencia posible en el uso de los recursos. Lamentablemente, para la organización ecologista ninguno de estos aspectos están garantizados en la actualidad por el marco normativo, ni ocupan el lugar que deberían en el debate público, incluyendo foros como Expobiomasa.

Por este motivo, Ecologistas en Acción organiza este jueves en Valladolid la proyección del documental ’Una cuestión candente. Las caras ocultas de la biomasa y otros biocombustibles’. Será el estreno de la película en España e incluirá un coloquio posterior con especialistas en la materia. Este documental ilustra cinco casos reales en Estados europeos en los que el aprovechamiento energético de biomasas forestales y agrícolas, impulsados por las políticas de la UE de energía y clima, están provocando importantes problemas de deforestación y erosión, destrucción de hábitats y pérdida de biodiversidad, acaparamiento de tierras en manos de grandes empresas e inversores, o un incremento en las importaciones alimentarias. Los casos descritos en el documental tratan sobre aprovechamientos de biomasa forestal en Italia y Rusia, y de biomasas agrícolas en Rumanía (colza para agrodiesel), Alemania e Italia (cultivos y residuos para biogás).

La organización ecologista considera imprescindible fomentar el debate sobre cuándo los usos energéticos de la biomasa son sostenibles y deben priorizarse frente a otros usos; vinculando las políticas públicas de fomento de la bioenergía a dichas situaciones, y estableciendo criterios de sostenibilidad obligatorios y objetivos compatibles con su cumplimiento. No obstante, el sector y sus organizaciones profesionales siguen evitando dicho debate, ignorando situaciones como las que ilustra el documental anunciado. A modo de ejemplo, el CIRCE (Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos) organiza dentro de Expobiomasa 2017 un taller dirigido a fomentar el uso energético de podas y arranques agrícolas. En su presentación se equipara la quema al aire libre de dichas biomasas a su trituración y enterramiento, obviando los amplios beneficios agronómicos y ambientales que puede tener esta última práctica en suelos en pendiente y con bajos niveles de materia orgánica, situación alarmante que se da en millones de hectáreas de cultivos leñosos en la península.

En Castilla y León la biomasa tiene una presencia importante: fábricas de pellets y briquetas, combustible en diferentes industrias, centrales eléctricas, proyectos de calefacción de distrito y una cierta expansión de calderas domésticas. Estos usos están acompañados de los aprovechamientos forestales en muchas comarcas rurales de la comunidad, y de ciertas expectativas generadas con diversos cultivos energéticos.

Ante la evidencia científica que nos llama a reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, Ecologistas en Acción señala que se deben potenciar sólo aquellas formas de bioenergía que consigan importantes reducciones de emisiones. Tal es el caso de los aprovechamientos térmicos (con cogeneración cuando sea posible) frente a la producción eléctrica, que ofrece rendimientos muy bajos. Al respecto, en la región se han sucedido diferentes proyectos insostenibles e inviables, como la Central Eléctrica de la Ciudad del Medio Ambiente de Soria o el proyecto de biomasa planeado en León. Igualmente, debe potenciarse el uso de la biomasa a escala comarcal/regional, reduciéndose las distancias entre los lugares de obtención y quema del combustible, y garantizando así un mayor impacto positivo en las economías locales. A modo de ejemplo, es muy positiva la instalación de calderas en equipamientos públicos, distritos, servicios o pequeña industria que se alimenten de biomasas “de proximidad”.

Desde Ecologistas en Acción recordamos la necesidad de garantizar una gestión sostenible de las masas forestales en la extracción de la biomasa. En este sentido, el Programa de Movilización de Recursos Forestales de Castilla y León 2013-2020, fomenta la extracción de biomasa y la proliferación de cultivos forestales, despreciando el valor ecológico y ganadero de formaciones de matorral cada vez más escasas y que están ajustadas a determinadas condiciones ambientales incompatibles con la producción de recursos energéticos. Por su parte, la principal certificación de calidad de pellets, ENplus, tampoco garantiza en la actualidad una gestión sostenible de las masas forestales. Ecologistas en Acción demanda que elementos como la prevención de la erosión o degradación de los suelos, la existencia de otros aprovechamientos o estudios realistas sobre las posibilidades y su sostenibilidad en el tiempo, deben tenerse en cuenta en la planificación y realización de los trabajos forestales.

Para Ecologistas en Acción, el fomento de únicamente aquellas formas sostenibles de bioenergía junto a la reducción en nuestros consumos energéticos serán herramientas eficaces de lucha contra el cambio climático y dinamización del medio rural. Y con tal propósito, organiza la proyección y coloquio mencionados en el contexto de Expobiomasa 2017.




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