La carga del buque Cheshire es peligrosa

La carga que queda en el barco Cheshire está clasificada como peligrosa , según los análisis realizados a estos productos residuales en base al reglamento de la Unión Europea.

El Cheshire en Motril

La responsabilidad de las operaciones en puerto con la carga corresponde a la Autoridad Portuaria, según comunica la Dirección General de la Marina Mercante a Ecologistas en Acción.

También asegura la Dirección General de la Marina Mercante que la decisión de escoger puerto es del armador y la responsabilidad de la descarga y operaciones en puerto es de la Autoridad Portuaria. Ellos no son responsables de nada.

Según los análisis de la mezcla de residuos que quedan en el barco, realizados por la empresa YARA -la fabricante de los diferentes tipos de abonos NPK que transportaba el barco- se puede calificar como mercancía peligrosa y puede provocar irritaciones oculares graves. El análisis de los residuos, con fecha dos de octubre, ha confirmado que el producto se ha transformado en pirofosfato de tetrapotasio, producto que está clasificado como peligroso, según el Reglamento (CE) 1272/2008, clasificándola en el Tipo 1- “Sustancia clasificada como peligro físico, para la salud o para el medio ambiente”.

Entre los productos que puede haber por la descomposición del abono están los óxidos de fósforo y compuestos halogenados, sin especificar, pero entre ellos los hay muy peligrosos

El análisis concluye que este producto contiene sustancias para las que aún se requieren valoraciones de seguridad química, ya que puede haber mezcla de materiales capaces de presentar peligros desconocidos.

Estamos sorprendidos, ya que estos datos contradicen el “profundo y sesudo análisis” que el día 13 de septiembre se realizó fuera de puerto, y en unas horas, para asegurar que no había peligro ni riesgo alguno y aceptar que atracara el barco en el puerto de Motril.

Cuando hay un vertido, como pasa actualmente con la carga de las bodegas del barco, los autores del análisis recomiendan expresamente que no se debe realizar ninguna acción que suponga un riesgo personal, que los trabajadores deben tener la formación adecuada, que hay que evacuar los alrededores, que no vaya el personal sin protección, que no se toque o camine sobre el material derramado, llevar un aparato de respiración apropiado cuando el sistema de ventilación sea inadecuado y llevar puesto un equipo de protección individual adecuado.

Habría que saber si los ojeadores de la carga el día del análisis antes de entrar a puerto, siguieron las medidas de seguridad que recomiendan los técnicos en el análisis recién efectuado al barco.

Si se produjera la descarga de los residuos que quedan en las bodegas, como era el planteamiento inicial, hay recomendaciones muy precisas para los trabajadores que realicen la faena, como llevar equipos de protección completos, que protejan ojos, boca y piel, que eviten en lo posible generar polvo (algo difícil por el tipo de `producto que se trata) y que los materiales deben depositarse en un contenedor para residuos cerrado y etiquetado al efecto.

Para la protección del medio ambiente hay que “Evitar la dispersión del material derramado, su contacto con el suelo, las vías fluviales, las tuberías de desagüe y las alcantarillas”.

Y si se piensa almacenar en algún lugar del puerto, se recomienda hacerlo en un envase de seguridad adecuado y alejado de sustancias orgánicas, aceites y grasas.

El barco lleva ya 23 días en Motril y no han hecho nada. El DUE autorizaba su estancia hasta el día 30 de septiembre ¿hasta cuando se piensa prolongar ésta?.

Desde Ecologistas en Acción pedimos el máximo respeto para los trabajadores que puedan estar en contacto con estos residuos y que se exija el cumplimiento de todas las medidas de seguridad apuntadas y, sobre todo, proponemos que el barco, con todos sus residuos, vuelva al puerto de donde salió, que allí seguro que sabrán tratar esas sustancias.




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