Rechazo a la desaparición de la unidad canina antiveneno

Las nueve entidades [1] que forman parte del programa Antídoto, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, lamentan la desaparición de la unidad canina especializada de venenos en Aragón. Las ONG consideran imprescindible esta unidad especializada para la lucha contra el uso ilegal de cebos envenenados en el campo y han solicitado al consejero de medio ambiente de esta comunidad una reunión urgente para encontrar las vías posibles para el mantenimiento de esta unidad canina.

El programa Antídoto solicita la recuperación de la unidad canina y recuerda que es un elemento clave en la prevención del uso ilegal de cebos envenenados. Además, las nueve organizaciones ponen de manifiesto que esta comunidad todavía se encuentra muy lejos de resolver este problema que afecta a muchas especies y, en el caso de las aves, representa una de las principales causas de mortalidad de las rapaces de la región, algunas de ellas tan amenazadas como el quebrantahuesos, el águila-azor, el milano real o el alimoche común.

El programa Antídoto recuerda que la impunidad generada por falta de sanciones administrativas por parte de los responsables es el principal problema detectado en Aragón en los últimos años. Situación que se agravaría si desaparece la unidad canina que ha desarrollado hasta el año 2016 un importante trabajo de prevención, disuasión y detección de casos de envenenamiento de fauna.

Aragón contabilizó, entre 1992 y 2013, 460 episodios de veneno, el 5 % de los registrados en España. Es una región clave para la conservación del quebrantahuesos en Europa y para otras rapaces como el milano real o el alimoche, ya que alberga poblaciones de estas especies de relevancia continental. Los últimos datos aportados por el Gobierno de Aragón hasta 2013 elevan la cifra a 63 alimoches y a 69 milanos reales encontrados envenenados en las dos últimas décadas. El escaso seguimiento de las poblaciones de estas dos especies hace que se estime que el número de animales encontrados envenenados no supere el 10 % de la mortalidad real, situación que se agravará aun más si desaparece la unidad dedicada a la búsqueda de este delito.

En el caso concreto del alimoche, en algunos puntos como el Valle del Ebro (Zaragoza- Navarra), se estiman reducciones de hasta un 70 % en los últimos veinte años, atribuyéndose principalmente al veneno. Además, en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la especie ha sido catalogada como “en peligro” debido a su alarmante regresión a nivel mundial. Por su parte, el milano real está catalogado como “en peligro de extinción” en España.

El programa Antídoto recuerda que los daños que el empleo del veneno provoca en la biodiversidad son graves. El informe ‘El veneno en España (1992-2013)’, que analiza los efectos del uso ilegal de cebos envenenados, desvela que en los últimos 20 años se han detectado 8.324 episodios de envenenamiento. Esto ha supuesto el hallazgo de 18.503 animales muertos, aunque las ONG estiman que esta cifra podría llegar a los 185.000, ya que localizar los ejemplares en el campo es muy dificultoso, siendo para ello de gran ayuda las unidades caninas especializadas. Estas unidades son también muy eficaces en la prevención de esta práctica ilegal que todavía es utilizada por ciertos sectores cinegéticos y ganaderos para eliminar ilegalmente carnívoros como los zorros.




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