Inician la campaña de protección de aves insectívoras

Lema de la campaña : "Con los cazadores de pajaritos... tolerancia cero".

Jaedilla-Ecologistas en Acción de Arahal insta a las autoridades locales y autonómicas para que aumenten la vigilancia en el campo, sobre todo durante los fines de semanas, días en los que se suelen concentran la mayoría de las salidas. Solicitan la colaboración ciudadana, dice el responsable de la campaña de Jaedilla: "si encuentran fortuitamente, en sus salidas de fin de semana costillas armadas y depositadas en cauces públicos, en el monte u otras áreas forestales, deben de ponerlo en conocimiento de los Agentes de Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente o del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil".

Las aves insectívoras corresponden a un grupo numeroso de diferentes especies que migran, pasando el invierno en nuestra Comarca, uniéndose a las que residen aquí. Cada otoño atraviesan nuestras tierras y paisajes en su camino a África y muchas de ellas optan por invernar en nuestras latitudes. Pueden recorrer hasta más de 3.000 Km. desde sus zonas de cría.

Las aves insectívoras son especies protegidas y además están consideradas como especies no cinegéticas. Aún así, Jaedilla Ecologistas en Acción quiere denunciar el beneplácito de la Dirección General de Gestión del Medio Natural, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, por seguir dando respaldo legal a una práctica prohibida en la Unión Europea, vulnerando numerosas Directivas y siendo cómplice de un expolio ornitológico.

Estas aves son imprescindibles para el mantenimiento del equilibrio ecológico, ya que actúan como auténticos insecticidas biológicos vitales para el hombre y los cultivos agrícolas al controlar el avance de plagas. Llegan a capturar más de 2,5 Kg. de insectos al año. A pesar de las importantes funciones que realizan cada año millones de ellas son capturadas ilegalmente.

Por estas fechas, entre los meses de octubre y diciembre, miles de pájaros que buscan refugio en nuestras riberas y en los cálidos y hospitalarios montes mediterráneos, como es el caso de la Campiña Sevillana, decenas de personas, las mayoría por diversión y para consumo propio, se lanzan en busca de los lugares más querenciosos de los petirrojos, diversas especies de currucas, etc., pertrechados de costillas o perchas metálicas, redes invisibles o grabaciones que reproducen cantos de aves, para capturarlos ilegalmente. Las “costillas o perchas”, es un método de caza ilegal, sin embargo se sigue utilizando y comercializando con absoluta normalidad dentro de un segmento de la población. Las capturas van a parar principalmente al consumo propio, el consumo de proximidad, familiar, amigos, y a establecimientos públicos de confianza como recurso económico.

No resulta nada extraño localizar durante los próximos meses, en las zonas periféricas de Arahal, especialmente en los numerosos cauces públicos y en las vías pecuarias principalmente, costillas con el cebo (hormigas aladas conocidas como “aluas”). De esta forma, dejan su vida, en las manchas de matorral mediterráneo, cientos de miles de pájaros insectívoros protegidos por la normativa ambiental en el ámbito comunitario, nacional y autonómico.

Recuerdan que su consumo está penado por ley, sin embargo por no estar sometidas a control sanitario, su ingestión puede resultar muy perjudicial para la salud humana debido a los parásitos internos que transportan. Las aves insectívoras están protegidas por Ley desde 1902. Su captura y comercialización está prohibida, pudiendo imponerse a los infractores multas que alcancen los 60.000 euros.

Desde la Asociación Ecologista “Jaedilla” – Ecologistas en Acción de Arahal fomentan la conservación y el respeto para estas aves, por lo que piden ayuda y colaboración de otras personas o entidades, para que denuncien a quienes las capturen, comercialicen y consuman como “pájaros fritos”.




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