Declaración de Valladolid como Zona de Atmósfera Contaminada

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Ecologistas en Acción de Valladolid ha presentado ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valladolid, sendos escritos solicitando la declaración de ZONA DE ATMOSFERA CONTAMINADA para el conjunto de la ciudad, en virtud de los datos obtenidos en la Red de Control de la Contaminación Atmosférica municipal a lo largo de 2005.

Esta declaración es obligada por la legislación española cuando se superan los valores límite para la protección de la salud humana a lo largo de un año por partículas, fijados para 2005 en 40 µg/m3 (microgramos por metro cúbico) como media que no podrá rebasarse en el conjunto del año y 50 µg/m3 como media diaria que no podrá superarse más de 35 días a lo largo del año.

Los valores límite para la protección de la salud humana se han rebasado durante el año pasado en 5 de las 6 estaciones de control de la contaminación que miden partículas en Valladolid. Además, en otras 5 estaciones de control de las 6 que miden ozono se ha rebasado el valor objetivo para la protección de la salud humana establecido para este contaminante, cuyo cumplimiento es obligado a partir de 2010.

Las estaciones donde se han superado los niveles admisibles de contaminación, según los datos proporcionados por el Ayuntamiento de Valladolid, son las siguientes:

Esta es una situación reiterada a lo largo de los últimos 15 años, sin que hasta la fecha se hayan tomado nunca las medidas legalmente previstas. Así, en 1991, 1994, 1996 y 1997 Valladolid superó el valor límite por dióxido de nitrógeno. Y en 2001, 2003 y 2004 la ciudad rebasó los niveles admisibles por partículas y ozono. En ningún caso, ni desde el Ayuntamiento ni desde la Junta de Castilla y León, se ha dado cumplimiento a lo previsto en la Ley en atención a la protección de la salud de las personas.

La declaración de Zona de Atmósfera Contaminada debe ser efectuada por la Junta de Castilla y León, y lleva aparejada la ejecución por el Ayuntamiento de Valladolid de un Plan de Actuación dirigido a reducir la contaminación atmosférica, Plan que lleva ya 4 años de retraso en su elaboración. Si este Plan se hubiera comenzado a aplicar en 2002, como era preceptivo, se hubiera podido evitar llegar a 2006 en la lamentable situación actual.

Dado que la responsabilidad de la alta contaminación corresponde fundamentalmente al uso masivo del automóvil, al margen de determinadas fuentes industriales, Ecologistas en Acción demanda la inmediata paralización de todas las infraestructuras y proyectos urbanísticos que induzcan una mayor utilización del coche en la ciudad, en particular el aparcamiento rotatorio de la Plaza de Portugalete y los Planes Parciales en tramitación situados fuera de las rondas de circunvalación de la ciudad.

Esta paralización debe ser efectiva hasta que se apruebe el Plan Anti-Contaminación que elabora el Ayuntamiento de Valladolid, que en opinión de los ecologistas debe contener medidas efectivas de reducción progresiva de la velocidad y número de vehículos en circulación en el conjunto de la ciudad y su entorno, potenciando el transporte público, la bicicleta y el tránsito peatonal. Asimismo, deben promoverse políticas urbanísticas y de vivienda que eviten el desbordamiento de la ciudad más allá de las rondas de circunvalación existentes, dentro o fuera del municipio de Valladolid.

Como circunstancia especial acaecida en 2005 respecto a las partículas, hay que reseñar la situación excepcional vivida en la ciudad durante los días 19 y 20 de marzo, cuando los niveles de partículas a causa de la intrusión de una masa de aire sahariano alcanzaron en la estación de medición de la Avenida de Santa Teresa 321 ug/m3 (microgramos por metro cúbico) como promedio diario, sin que el Alcalde activara el Plan de Emergencia previsto en el Reglamento Municipal de Protección del Medio Ambiente Atmosférico, reiterando los numerosos incumplimientos a este respecto de años anteriores.

El ozono es un contaminante que provoca por inhalación un incremento de los riesgos de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, especialmente en niños, ancianos y personas con problemas respiratorios crónicos (asma, bronquitis crónica), así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. Las partículas en suspensión están relacionadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares y con tumores en las vías respiratorias y pulmones.

Según un reciente estudio de la Comisión Europea, la contaminación atmosférica causa en Europa 350.000 muertes prematuras al año. De ellas, 16.000 corresponden a España, 3 veces más que las ocasionadas por los accidentes de tráfico y casi 11 veces más que las provocadas por los accidentes laborales. De acuerdo a la población de Valladolid, se puede estimar en alrededor de 120 el número de fallecimientos prematuros provocados cada año en la ciudad por la contaminación atmosférica.




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