Abuso de poder de ENDESA en Bollullos

El 11 de junio de 2004, D. Antonio Pérez García, denunció ante la Guardia Civil el asalto a su propiedad por parte de trabajadores de Sevillana-Endesa sin haberle sido notificado ningún tipo de procedimiento expropiatorio. Los operarios se encontraban instalando una línea de Alta Tensión para lo que habían cortado la valla por la que accedieron y roto olivos para la colocación de los cables.

Pasado el fin de semana y aprovechando que Antonio y su familia estaban fuera de su domicilio por motivos muy graves, volvieron a entrar en su propiedad y terminaron de instalar el cableado.

Ecologistas en Acción de Sevilla considera que la actitud de ENDESA, al igual que los cortes de suministro por falta de inversión y el discurso sobre la localización de la Central Térmica de la Punta del Verde que desconsidera los efectos sobre la salud de los ciudadanos, evidencia que la empresa antepone sus beneficios a la calidad e interés social del servicio público que suministra

Ecologistas en Acción de Sevilla ya había notificado a las distintas administraciones públicas su preocupación por los efectos que las ondas electromagnéticas tendrían sobre los habitantes de dicho inmueble y la viabilidad de retirar el cable al menos hasta 66 metros de la vivienda (un metro por kv) para así mantener la seguridad y salud de las personas. A su vez informó de los riesgos potenciales de esta instalación sobre una explotación apícola declarada prioritaria por la Consejería de Agricultura y Pesca, que se encuentra afectada, ya que numerosos estudios científicos alertan de los catastróficos efectos de las ondas electromagnéticas sobre la cría de abejas.

Sevillana-Endesa, amparada en su utilidad pública y lejos de buscar el beneficio de los ciudadanos, la defensa de la salud de éstos y la calidad del servicio, modificó el trazado original de dicha línea, alejándolo de los núcleos de vivienda por un trazado más corto y económico pero mucho más perjudicial para los ciudadanos. Una vez más vemos como Sevillana-Endesa lejos del fin social que se le supone, lo único que busca es su beneficio empresarial por encima de los daños que pueda ocasionar a terceras personas.

La Junta de Andalucía debe intervenir y garantizar que este tipo de instalaciones respete el medio ambiente y eviten posibles afecciones sobre la salud que evidencian los múltiples estudios existentes sobre los campos electromagnéticos, que los vinculan a casos de cáncer, leucemia infantil y otras afecciones sobre el sistema nervioso e inmunológico. Si bien se entiende que las empresas miren por su propio beneficio no es comprensible que la administración haga oídos sordos ante situaciones tan injustas y de atropello a los derechos de los ciudadanos como la que está viviendo Antonio Pérez.




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